Ruta al Bosc Pintat de Poblet: Un Recorrido Mágico entre Setas Gigantes y Naturaleza
Hace unos 20 años, cuando iba al colegio, jamás imaginé que descubriría un lugar tan bonito como este bosque en la provincia de Tarragona. La primera vez que hice la Ruta al Bosc Pintat de Poblet fue una experiencia que quedó grabada en mi memoria de forma imborrable. Este itinerario mágico te abraza con la soledad de sus pinos centenarios y te sorprende con setas pintadas de dimensiones gigantes que parecen sacadas de un cuento de hadas.
Ruta al Bosc Pintat de Poblet: Características del Recorrido
El Paratge Natural d’Interès Nacional de Poblet ofrece dos opciones principales para disfrutar de esta caminata por el bosque. La ruta circular completa tiene una distancia de 7,22 km con un desnivel positivo de 361 m, lo que la convierte en una excursión de dificultad moderada que requiere aproximadamente 4 h 8 min para completarse. Sin embargo, existe un itinerario corto especialmente pensado para familias con niños pequeños de apenas 3 kilómetros, con un desnivel de 190 m y una duración de 1h 15′ aproximadamente, clasificado como fácil y perfecto para los pequeños de la casa.

Para la gente acostumbrada a caminar por la montaña, el itinerario largo de 6,5 km presenta un desafío más interesante, con 391 m de desnivel y una duración estimada de 3h 30′, alcanzando una dificultad media que pone a prueba tu resistencia sin llegar a ser peliaguda.
Accesibilidad y Esfuerzo Físico en el Sendero
Aunque el Bosc Pintat de Poblet es accesible para la mayoría de visitantes, las pendientes pronunciadas y los escalones naturales hacen que los bastones sean tus mejores aliados durante el recorrido. La ruta presenta cuesta arriba en varios tramos, especialmente en el primer tramo que resulta bastante empinado. El mundo de las subidas puede parecer una paliza inicial, pero el sendero de vuelta es más fácil, ya que el regreso por la pista forestal ofrece un camino ancho donde bajar resulta mucho más cómodo que la ida.
A ritmo pausado, este paseo adecuado para la familia se convierte en el recorrido ideal para coger aire, relajarse y contemplar la belleza de los bosques de Poblet. He visto veteranos en diferentes puntos sacando fotos con calma, sin correr ni apresurarse. Incluso algunos ciclistas y algún corredor frecuentan esta pista forestal, aunque corriendo se pierde gran parte del atractivo del lugar. Las cuestas pueden resultar resbaladizas en ciertos tramos, por lo que recomiendo llevar calzado técnico para evitar resbalarse, junto con bastones de senderismo, un mapa de la zona y un navegador GPS como material recomendado.
Llegando al Punto de Inicio: La Casa Forestal
El punto de inicio de la Ruta al Bosc Pintat de Poblet se encuentra en la Casa Forestal de Castellfollit, una construcción de inicios del siglo XX que utilizaban los ingenieros y trabajadores durante la adecuación del bosque. Para llegar, debes tomar desde el Monasterio de Poblet la carretera TV-700 (también conocida como T-700) hasta el kilómetro 6 o 6,5 aproximadamente. Si te desviases en el punto kilométrico hacia Prades, tendrías que recorrer unos 4 km por una pista asfaltada hasta llegar.
La casa forestal dispone de zonas de aparcamiento, aunque las plazas suelen llenarse con rapidez, especialmente los fines de semana. Es importancia asegurarse de llegar temprano para aparcar el coche con espacio suficiente. En temporada alta, el Centre d’Interpretació del Bosc de Poblet regulan el tráfico de vehículos según los ocupantes y las plazas de aparcamiento disponibles. Si llegas tarde y las zonas están masificadas, puedes aparcar más lejos en el área de la roca de l’Abella. Cerca del final de la carretera hay un merendero donde muchas familias ponen sus sábanas antes de iniciar la vía hacia el bosque, aunque este lugar está bastante frecuentada los fines de semana, similar al Niu de L’Àliga de Alcover.
Descripción Detallada del Sendero Pintado
Desde la puerta de la Casa Forestal de Castellfollit, un panel informativo indica los distintos itinerarios disponibles en el Bosc Pintat de Poblet. El sendero comienza junto a una cadena y una fuente que encontrarás a pocos metros. Caminar por el camino de mano derecha te llevará hacia el inicio señalizado con un panel de dirección que marca las pendientes pronunciadas del primer kilómetro.
La primera pintada que encontrarás es El Peu de Rata (pie de gallo en castellano o peu de rata en catalán), ubicada aproximadamente a un kilómetro siguiendo recto. En esta zona hay una bifurcación donde deberás tomar a la izquierda si quieres continuar, o seguir por la pista forestal para volver al coche. Caminando un poco más, tras escasos metros, aparecen dibujados en los árboles más hongos: Fredolic y Ou de Reig, marcando el recorrido que continúa en subir hasta el kilómetro 3, donde verás las marcas del Gran Recorrido (GR) con la señal hacia Castellfollit.
Después de algunas bajadas pronunciadas, te encontrarás con 2 hongos más en la misma zona: Apagallums y Rovelló, ambos pintados cerca de la pista. Una hilera de tilos marca este sector del pinar centenario, compuesto principalmente de pino negral y pino albar. La primera seta pintada es justamente el pie de gallo, situado en mano izquierda tras una pequeña cuesta.
La segunda seta que contemplarás es la amanita phalloides, conocida como farinera borda en catalán, altamente tóxica y mortal. Esta representación busca educar sobre los peligros que existen en el bosque. Tras deshacer el llano dels Esbarzerals, la señalización te guiará hacia la tercera seta, precedida por una cuesta bastante pronunciada y resbaladiza en algunos tramos.
Las Setas Pintadas: Protagonistas del Bosque
Para los pequeños de la casa, especialmente si están habituados a andar por el monte, la recompensa de encontrar estas setas gigantes funciona como una excusa perfecta y una motivación constante durante el recorrido. Entre las especies representadas destacan la negrilla (fredolic), la amanita de los césares (ou de reig) que resulta especialmente vistosa y fotogénica por sus vivos colores, y otras variedades muy apreciadas en la cocina por su sabor intenso.
Al decidir entre la ruta larga o la ruta corta, considera si viajas con niños menores de 8 o 9 años. El desnivel descendente hacia las últimas setas del recorrido incluye especies cercanas como el parasol (apagallums), el níscalo (rovelló) y el pinetell. Todas las setas pintadas tienen una forma y tamaño que obliga a contemplarlas desde cierta distancia para verlas completas. Cada una cuenta con un panel informativo de madera que explica sus propiedades, por lo que conviene detenerse en el punto exacto para mirar los detalles antes de sacar una fotografía completa de la obra.
Diversidad Micológica y Atractivo Natural
El bosque pintado de Poblet destaca por su variedad micológica extraordinaria. En castellano, cuando hablamos de diversidad de hongos en esta zona, estamos refiriendo a más de 700 especies diferentes que habitan en les Muntanyes de Prades. Las setas pintadas sobre los árboles funcionan como reclamo para curiosos y amantes de la fotografía, siendo un total de 5 las obras principales que garantizan diversión para pasar un buen rato en familia.
Cada pintada tiene su panel explicativo que permite apreciar mejor la posición y características de cada especie. No vayas con prisas por este lugar; el bosque te pide que te tomes tu tiempo para absorber cada detalle.
El Monasterio de Poblet: Complemento Perfecto
Hacer esta ruta sin aprovechar la ocasión para visitar el monasterio de Poblet sería un pecado. Este lugar precioso, rodeado de decenas de leyendas, es uno de los lugares más singulares de Cataluña y está declarado Patrimonio de la Humanidad. La combinación del sendero natural con el valor histórico del monasterio convierte la excursión en una experiencia completa que mezcla naturaleza, cultura y emociones fuertes, especialmente si subes hasta la Mola d’Estat o te acercas a la Roca de la Mel.
Mejor Momento para Visitar
Los meses de invierno pueden ser el momento oportuno para esta excursión al Bosc Pintat de Poblet, siempre que el frío no sea demasiado intenso. Esta época en les Muntanyes de Prades ofrece un encanto especial. Si eliges un día soleado, el bosque de pinos muestra cómo los colores varían según la estación. Elegir la primavera o principios de otoño también resulta acertado, ya que las temperaturas no son ni demasiado bajas ni demasiado elevadas como en verano.
Para los peques, esta excursión sencilla en el Paratge Natural d’Interès Nacional de Poblet con sus 6,5 km totales (o los 3 kilómetros del itinerario corto) no presenta subidas tan pronunciadas que resulten imposibles. Incluso los niños muy pequeños pueden disfrutar del recorrido si lo haces con pausa. El reclamo de las setas gigantes mantiene su interés durante toda la caminata, independiente de la época del año que elijas para visitar esta ruta micológica única.







