Qué ver en Copenhague: Guía Completa de la Capital Danesa
Cuando visité Copenhague por primera vez, me levanté al amanecer para ver la escultura de la Sirenita antes que llegaran las multitudes. Este icono de la ciudad, inspirado en el cuento de Hans Christian Andersen, resulta ser mucho más pequeñita de lo que imaginábamos: apenas 1 metro de altura. La escultura de bronce reposa sobre una roca en el puerto, y aunque ha tenido que sufrir varios actos de vandalismo a lo largo de los años —desde la amputación del brazo hasta el arrojo de pintura— sigue siendo el monumento más visitado de Dinamarca.

El escultor Eriksen la creó a principios del siglo XX por encargo de Jacobsen, de la familia propietaria de la fábrica de cerveza Carlsberg, quien posteriormente la donó a la ciudad. Hay una curiosidad fascinante: el afamado escritor danés Hans Christian Andersen, cuya obra se hizo universal, vivió en el número 20 de Nyhavn, en la Boel House, una casita roja muy coqueta. Te recomiendo visitarla en la primera hora del día si quieres conseguir una foto sin gente, o bajo la luz de la luna para una imagen recuerdo diferente. El paseo caminando hasta allí es agradable, aunque en febrero hace un frío del carajo. Para conocer mejor la historia de este personaje famoso del puerto, un free tour en español sobre qué ver en Copenhague resulta la opción más completa.
Fortaleza de Kastellet: Qué Ver en Copenhague Tras Visitar la Sirenita
Tras la visita a la Sirenita, la fortaleza de Kastellet está a pocos minutos y es uno de los lugares más importantes de qué ver en Copenhague. Es una de las fortificaciones mejor conservadas del norte de Europa, construida en 1626 por el rey danés Christian IV para reforzar la seguridad de la muralla defensiva de Copenhague. Su característica forma de estrella, con bastiones en las esquinas, la convierte en un lugar único. Aunque sigue siendo un área militar activa, funciona también como parque público donde puedes dar un paseo tranquilo cualquier día soleado.

Dentro del perímetro hay varios puntos de interés que vale la pena observar: la Casa del Comandante, la Iglesia, la Prisión y un molino de viento de estilo holandés tremendamente fotogénico. Al salir de la fortaleza, encontrarás la iglesia anglicana de St. Alban y la impresionante Fuente Gefion, con sus figuras de animales que representan a la legendaria diosa Gefjun de la mitología nórdica.
Nyboder: Un Barrio Histórico Esencial de Qué Ver en Copenhague
Desde el bastión de Kastellet, Nyboder es el siguiente barrio histórico que merece tu atención cuando piensas en qué ver en Copenhague. Sus antiguas casas de marineros, con sus características fachadas amarillas, fueron construidas entre mediados del siglo XVII y finales del XVIII por orden del rey Christian IV. Estas hileras de casas adosadas servían de vivienda para el personal y las familias de la Marina Real Danesa.

En la actualidad, estas construcciones todavía albergan a miembros de la marina y las fuerzas aéreas danesas. Puedes visitar un museo pequeño en el número 24, donde se exhiben objetos y recuerdos de los antiguos habitantes. Dar una vuelta por estas casas amarillas con su pasado tan curioso —donde vivían los miembros de la marina militar con sus familias— resulta fascinante. Como curiosidad adicional, este escenario sonará si has visto la película La Chica Danesa. Te recomendamos considerar esta como una de las mejores zonas para alojarse en Copenhague si tienes plan de hacer un paseo tranquilo.
Palacio de Amalienborg: Qué Ver en Copenhague de la Realeza Danesa
El Palacio de Amalienborg es la residencia oficial de la familia real durante el invierno y uno de los imprescindibles de qué ver en Copenhague. Este conjunto de estilo rococó consta de cuatro edificios grandes que rodean una plaza grande, en cuyo centro se alza la estatua del fundador, el rey Frederick V.

Si te acercas hacia las 12 de la mañana, podrás presenciar el cambio de guardia, algo bastante curioso. De los 4 palacios, el palacio Christian VIII es el único que se puede visitar, ya que alberga el Museo Amalienborg, donde harás un repaso completo por la historia de la familia real danesa. El museo abre de martes a domingo de 11h a 16h. Saber dónde viven los reyes en invierno y ver esta maravilla durante el día es imperdible cuando decides qué ver en Copenhague. La guardia inicia su marcha desde los cuarteles, pasando por el Castillo de Rosenborg y varias calles de la ciudad, para terminar en Amalienborg a las 12:00 en punto.
Iglesia de Mármol / Frederiks Kirke: Una Joya de Qué Ver en Copenhague
El interior de la Iglesia de Mármol, también conocida como iglesia Federico, se encuentra justo frente al Palacio de Amalienborg y es otra maravilla de qué ver en Copenhague. Este templo luterano de estilo barroco tardó 150 años en construirse completamente. Lo que más impresiona es su cúpula gigantesca de color verde: 50 metros de altura y 31 metros de diámetro, inspirada en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Puedes subir para disfrutar de las vistas panorámicas, que cuestan algunas coronas pero valen totalmente la pena. En el interior encontrarás el altar con un retablo bonito, púlpitos, pilas bautismales, órganos y relieves medievales. Si observas con detenimiento, verás los doce apóstoles pintados en el interior de la cúpula. La Frederiks Kirke es una verdadera joya de qué ver en Copenhague: su elegancia y ambiente sereno, con columnas de mármol y detalles dorados, contrastan con el tráfico de turistas del exterior. El horario es de lunes, jueves y sábados de 10h a 17h; y viernes y domingos de 12h a 17h. La entrada es gratuita, aunque subir a la cúpula para conseguir las mejores vistas de la ciudad junto al Palacio de Amalienborg tiene un coste adicional. Si vas de camino, podrás espiar discretamente a la realeza.
Canal Nyhavn: El Lugar Más Fotogénico de Qué Ver en Copenhague
Nyhavn, que significa Puerto Nuevo, fue construido en el siglo XVII como entrada a la ciudad desde el mar y es sin duda uno de los lugares más emblemáticos de qué ver en Copenhague. En sus inicios, era el centro de operaciones de comerciantes y negocios, pero también el lugar frecuentado por prostitutas y marineros. Hoy en día, se ha convertido en uno de los lugares más concurridos por turistas, gracias a sus fachadas de colores vibrantes y los barcos de madera atracados en sus orillas.

Hans Christian Andersen, el célebre escritor de cuentos populares como La Princesa y el Guisante, vivió en los edificios números 6, 18 y 20 de este canal. También encontrarás el Ancla Memorial, un ancla antigua dedicada a los marinos daneses caídos en la Segunda Guerra Mundial. Tanto de día como de noche, las terrazas ofrecen vistas espectaculares del canal y sus casitas de colores, algo extremadamente bello que hasta Vetusta Morla menciona en su canción sobre qué ver en Copenhague.
Los locales están repletos de bares típicos donde probar cerveza y pasta. Para una perspectiva diferente, te sugiero un paseo en barco por los canales, que resulta bastante baratito —alrededor de 1h de recorrido— y está incluido si tienes la Copenhagen Card.
Calle Stroget: El Corazón Comercial de Qué Ver en Copenhague
Stroget es la calle peatonal más larga de Europa y un verdadero paraíso para los amantes de las compras, además de ser parte esencial de qué ver en Copenhague. Conecta la plaza Kongens Nytorv con la plaza Radhuspladsen y durante el paseo encontrarás una multitud de tiendas, desde la famosa tienda de LEGO hasta porcelana de Royal Copenhagen, pasando por marcas conocidas y otras más encantadoras y alternativas.
Si buscas una tienda de souvenirs para llevarte un recuerdo como una figurita de la Sirenita o galletas de mantequilla danesas, aquí las encontrarás. También alberga algunos de los mejores restaurantes para comer cuando planeas qué ver en Copenhague. Domhusets Smørrebrød es perfecto para probar el plato local: el smørrebrød, una rebanada de pan negro con mantequilla y diversos ingredientes fríos. Otros platos locales incluyen las Frikadeller (albóndigas de carne molida de cerdo), Sild (arenque) y flaeskesteg (rebanadas finas de cerdo asado).

Entre mis lugares favoritos están Paludan’s Book Cafe, Schønnemann, Olive Kitchen Bar, Maple Casual Dining y Smagsløget para sándwiches deliciosos. De postre, no te pierdas la cafetería Conditori La Glace, abierta desde 1870, famosa por sus chocolates servidos en jarrita y el Wienerbrød, una masa de hojaldre rellena de almendras y canela. Si te gustan los juegos, Bastard Café tiene una colección impresionante de juegos de mesa.
A lo largo de esta calle comercial de 1.1 kilómetros encontrarás varias plazas bonitas: Gammeltorv, Hojbro Plats, Grabrodretorv y Amagertorv, donde destaca la fuente Stork. Uno de mis mejores consejos para viajar por aquí es tomarte tu tiempo en el recorrido, que combina historia y arquitectura danesa perfectamente. Hay boutiques de lujo como Louis Vuitton, Prada y Gucci, pero también opciones más asequibles como H&M, Zara, y cadenas danesas como Flying Tiger y Søstrene Grene. Siéntate a tomar un café o un hot dog danés mientras observas a los artistas callejeros y disfrutas del bullicio de la vida urbana.
Plaza del Ayuntamiento: Dos Plazas Históricas de Qué Ver en Copenhague
Al principio del Canal Nyhavn, la calle peatonal Stroget comienza en la plaza Kongens Nytorv (Nueva Plaza del Rey), una de las plazas más grandes y bonitas de qué ver en Copenhague. En su centro se alza la estatua ecuestre del rey Christian V, rodeada de edificios históricos como el Teatro Real y el Palacio Charlottenborg. También destaca un quiosco antiguo de estilo neobarroco con mucho encanto. Los grandes almacenes Magasin du Nord, inaugurados en 1893 y reconstruidos posteriormente al estilo del Nuevo Renacimiento francés, dominan uno de los laterales.

Al final de la Calle Stroget llegas a la Plaza del Ayuntamiento (Radhuspladsen), donde encontrarás otra escultura de Hans Christian Andersen. Esta es una de las plazas más bonitas de qué ver en Copenhague, construida sobre lo que fue un antiguo mercado de heno cerca de las puertas de entrada a la ciudad. Varios edificios interesantes la rodean: el Palace Hotel, Politikens Hus y, por supuesto, el Ayuntamiento de Copenhague con su fachada rojiza. La estatua dorada de Absalón corona el edificio, y la torre del reloj alcanza casi 100 metros de altura. En su interior se encuentra el reloj astronómico de Jens Olsen.
Algunas esculturas curiosas decoran el espacio: la Fuente del Dragón, una columna con músicos tocando el lur (instrumento tradicional), y Vejrpigerne, una escultura dorada que rotaba según el tiempo atmosférico.
Torre Redonda: Un Observatorio Histórico de Qué Ver en Copenhague
A pocos minutos andando del Castillo de Rosenborg se encuentra la Torre Redonda (Rundetårn), construida en el siglo XVII por el rey Cristián IV como observatorio astronómico y uno de los lugares imprescindibles de qué ver en Copenhague. El telescopio que se usaba desde 1929, los mapas antiguos de constelaciones y el planetario del siglo XVII son elementos destacados.
Lo más impresionante es la rampa interior en forma de caracol, con 7 vueltas y media hasta la parte alta, desde donde obtendrás panorámicas fantásticas de la ciudad. Con la Copenhagen Card Discover tienes acceso incluido. De mayo a septiembre abre de 10h a 20h; el resto de los meses cierra a las 18h. La panorámica desde la torre Rundetårn sobre el casco histórico es magnífica al planificar qué ver en Copenhague. El billete de entrada cuesta unos 5€, muy razonable considerando que es uno de los observatorios y planetarios antiguos más importantes de Europa.
Castillo de Rosenborg: Una Residencia Real Imperdible de Qué Ver en Copenhague
El Castillo de Rosenborg es un palacio del siglo XVII con un jardín impresionante, de los más bonitos que he visto y esencial en cualquier lista de qué ver en Copenhague. Fue la residencia de verano del monarca Christian IV y posteriormente de la familia real. Rodeado por un foso de agua y construido en estilo renacentista, parece sacado de un cuento de hadas.
Las vistas de los jardines desde el exterior son preciosas, pero el interior merece totalmente una visita. Las estancias reales conservan el mobiliario de época original: el Salón del Trono y la sala de tapices reales son espectaculares. También alberga la colección de joyas de la Casa Real de Dinamarca, un recorrido fascinante por la historia del país al descubrir qué ver en Copenhague. Puedes hacer una visita guiada en español. Con la Copenhagen Card Discover, que incluye tarjeta para entradas a museos, monumentos y transporte público ilimitado, tienes acceso gratuito.
De junio a agosto abre de 9h a 17h; en invierno cierra más tarde. Es un imprescindible, una auténtica residencia real de verano de Cristián IV de Dinamarca llena de encanto. Funciona como museo de la monarquía danesa. Verlo desde fuera es suficiente si no quieres entrar, aunque la entrada cuesta 17€. Los jardines, conocidos como King’s Garden, son sumamente agradables para hacer un pícnic, comer o simplemente relajarte. En el centro del parque hay una escultura de Hans Christian Andersen.
Jardín Botánico: Un Oasis Verde de Qué Ver en Copenhague
Al salir del castillo, recomiendo un paseo agradable por The King’s Garden, los jardines reales del Castillo de Rosenborg. Esta zona es popular para hacer picnic y tomar el sol en pleno centro de la ciudad. Muy cerca se encuentra un magnífico jardín botánico, parte del Museo de Historia Natural de Dinamarca y otro punto interesante de qué ver en Copenhague. Este oasis verde está lleno de senderos donde conectar con la naturaleza. A orilla de un lago bonito se alzan varios invernaderos de cristal que albergan plantas de Dinamarca y del mundo entero.
Palacio de Christiansborg: El Centro del Poder de Qué Ver en Copenhague
El Palacio de Christiansborg se encuentra en Slotsholmen, una isla pequeña rodeada por un canal bonito. Es uno de los edificios más bonitos de la ciudad y actualmente la sede del Parlamento danés, un lugar único de qué ver en Copenhague al ser el único en Europa que alberga los tres poderes supremos de Dinamarca: el ejecutivo, legislativo y judicial.
La historia del palacio se remonta al siglo XII, cuando fue residencia de la familia real danesa. Con el tiempo, varios incendios lo destruyeron completamente, y el edificio actual data de 1928, aunque se conservan restos de las construcciones anteriores. Puedes visitar las habitaciones del rey y la reina, el Salón del Trono, las caballerizas reales, el Salón de Alejandro y la sala de tapices, algo verdaderamente impresionante en tu ruta de qué ver en Copenhague.
Para terminar la visita, sube de forma gratuita a la Christiansborg’s Tower y disfruta de panorámicas fantásticas desde sus 100 metros de altura. Para conocer la historia en profundidad, están disponibles visitas guiadas en español. De abril a septiembre abre de 10h a 17h; de octubre a marzo cierra los lunes.
El Parlamento Danés ofrece un tour gratis de 45 minutos en inglés con reserva online donde explican el funcionamiento de las salas y estancias reales. La torre es la estructura más alta de la ciudad, con 106 metros de elevación. La entrada a las estancias del palacio cuesta 175 DKK, pero la torre es gratis (cierra los lunes).
Biblioteca Real Danesa: El Diamante Negro de Qué Ver en Copenhague
Al salir del palacio, date un paseo por la orilla del canal en Slotsholmen (la isla del castillo). Pasarás por el edificio de la Bolsa de Copenhague, de estilo renacentista en ladrillo rojo, con un chapitel formado por cuatro colas de dragón que se enroscan en espiral hacia arriba, algo realmente llamativo al explorar qué ver en Copenhague.
El recorrido termina con la visita a la Biblioteca Real Danesa, la más grande de los países nórdicos. De todos sus edificios, sobresale especialmente el Diamante Negro, una obra maestra de la arquitectura moderna. Construido en mármol negro y cristal, el edificio refleja el agua del canal circundante, dándole un aspecto de diamante brillante perfecto para fotografías. Aunque las zonas de estudio están restringidas al público general, puedes pasear por ciertas áreas. El horario de visita a la biblioteca es de lunes a viernes de 8h a 21h, y los sábados de 9h a 19h.
Børsen: El Edificio de la Bolsa, Una Curiosidad de Qué Ver en Copenhague
El antiguo edificio de la Bolsa de Copenhague es uno de los más curiosos de qué ver en Copenhague. Su torre enroscada está formada por las colas entrelazadas de cuatro dragones, una de las obsesiones arquitectónicas del rey Cristian IV. Representaba su deseo de convertir a Dinamarca en el mercado más próspero del norte de Europa. La bolsa es bonita y ha permanecido en pie durante siglos como símbolo del poder comercial danés.
Jardines Tivoli: Diversión Vintage de Qué Ver en Copenhague
Los Jardines de Tivoli son uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo y siguen divirtiendo a personas de todas las edades, siendo una experiencia única de qué ver en Copenhague. Inaugurado en 1843, el parque combina montañas rusas modernas con coches de choque, carruseles tradicionales, juegos de feria y galerías de tiro que garantizan diversión para todos.
Entre los restaurantes destaca Nimb, un palacio de estilo árabe que parece sacado de un cuento oriental. También encontrarás la Fragata San Jorge (un barco pirata), una pagoda china y otro palacio árabe cerca de la puerta de entrada. El parque ofrece una entrada general, pero las atracciones principales tienen coste adicional: Demon, La Mina, Vértigo, Golden Tower, Fatamorgana, Grand Prix y The Star Flyer, desde donde sentirás que estás volando mientras disfrutas de las vistas panorámicas.
El parque cuenta con un teatro al aire libre. En noviembre y diciembre, se instala un mercado navideño espectacular. Con la Copenhagen Card obtienes entrada gratuita, aunque las atracciones ilimitadas tienen un suplemento. De domingo a jueves, de abril a septiembre, abre de 11h a 23h. Los viernes y sábados se extiende hasta las 00:00h. En febrero permanece cerrado.
Este lugar vintage, inaugurado hace casi dos siglos, tiene entrada desde 155 DKK (unos 20€). El mercadillo navideño es especialmente bonito. La entrada all-inclusive, que incluye todas las atracciones, ronda los 35€, pero vale totalmente la pena por la experiencia completa que ofrece al decidir qué ver en Copenhague.
Paseo por los Canales: Una Perspectiva Única de Qué Ver en Copenhague
Si quieres soltar algo de adrenalina después de tanto caminar, dirígete a Hojbro Plads, la plaza donde se encuentra la estatua ecuestre de Absalón, el obispo guerrero fundador de Copenhague. Desde los muelles cercanos salen varios barcos que ofrecen paseos por los canales, uno de los imprescindibles de qué ver en Copenhague.
Estos paseos de aproximadamente una hora te dan perspectivas únicas de las casas y edificios más coloreados que bordean los canales, especialmente el famoso canal Nyhavn. Durante el recorrido verás edificios emblemáticos como la Ópera, la Biblioteca Real, el Palacio de Amalienborg, la Bolsa y la iglesia de San Salvador. También pasarás por esculturas como la de la Sirenita. Los tours en barco tipo crucero salen del muelle Ved Stranden 26.
Iglesia de San Salvador: Vistas Espectaculares de Qué Ver en Copenhague
La Iglesia de San Salvador ofrece uno de los mejores miradores de la ciudad y es otro de los imprescindibles de qué ver en Copenhague. Esta iglesia de estilo barroco es visible desde muchos puntos de la ciudad gracias a su escalera exterior en forma de caracol que rodea la parte superior de la torre. Si no tienes vértigo, sube los 400 escalones hasta los 90 metros de altura para obtener vistas panorámicas increíbles. En la cúspide hay una esfera dorada con una escultura de Jesucristo.
El interior también merece atención: el altar de Nuestro Salvador en mármol blanco y el órgano de tres plantas del siglo XVII son magníficos. Como curiosidad, en el exterior hay un carillón, el más grande del norte de Europa, que suena todos los sábados a las cuatro de la tarde.
Está algo alejada del centro, cerca de Christiania, así que si no tienes mucho tiempo, puedes tomar el autobús turístico de Copenhague, que para en todos los puntos importantes de la ciudad. De mayo a septiembre abre de 9:30h a 19h; en invierno cierra más tarde.
Christiania: La Ciudad Libre, lo Más Alternativo de Qué Ver en Copenhague
La ciudad libre de Christiania es una zona dentro de Copenhague autogobernada por sus propios residentes, que se considera independiente de Dinamarca y representa lo más alternativo de qué ver en Copenhague. Su historia comenzó en 1971, cuando algunos padres ocuparon el lugar para crear un espacio donde sus hijos pudieran jugar libremente, transformándolo gradualmente en un movimiento político de ruptura con la forma de vida habitual del país.
Esta comuna de alrededor de 1000 personas permite el consumo de marihuana y hachís, aunque bajo la vigilancia del gobierno danés. Es un sitio curioso para dar un paseo durante la tarde. La calle principal, Pusher Street, está llena de puestos donde se vende abiertamente. También hay lugares para comer, varios locales vegetarianos como Morgenstedet, arte urbano como el trol de madera, el mural Green George y el famoso «The world is in our hands», y la Galería de Arte de Christiania.
El ambiente es alternativo, pero no tan peligroso como algunos piensan. Eso sí, está estrictamente prohibido hacer fotos en el interior, y los habitantes son muy estrictos con esta norma. Para entender mejor la historia y curiosidades de la zona al planificar qué ver en Copenhague, recomiendo hacer el free tour en español, que resulta muy divertida. También puedes llegar en un tour en bicicleta con guía español para conocer este barrio alternativo lleno de street art.
La calle tiene nombre propio, y aunque se puede comprar y fumar marihuana de forma legal dentro de este territorio «libre», he leído que es seguro si vas con sentido común: no hagas selfies cerca de los camellos ni causes problemas. El free tour es la mejor opción para conocer la zona con tranquilidad.
Reffen: Gastronomía de Vanguardia de Qué Ver en Copenhague
En mi último viaje a Copenhague descubrí Reffen, a unos 40 minutos andando desde Christiania o 5 minutos en barco desde el muelle Nordre Toldbod (cerca de la escultura de la Sirenita). Si quieres probar comida callejera deliciosa como parte de qué ver en Copenhague, este es tu sitio.
Ubicado en el puerto de Refshaleøen, una antigua zona industrial ahora transformada en un lugar de moda que atrae tanto a locales como a turistas, Reffen es el mercado de comida callejera más grande de los Países Nórdicos. Es un mercado sostenible con un sistema de residuos cero donde conviven unos 50 chefs de 18 nacionalidades diferentes, ofreciendo comida de todo el mundo: danesa, platos internacionales, todos elaborados con productos de proximidad y máxima calidad.







