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Parque Natural de Cabo de Gata: Una aventura por San José y sus playas vírgenes

Cuando finalmente conseguimos llegar a San José ya entrada la tarde-noche, lo único que queríamos era relajarse después de un viaje largo en coche. Habíamos dado la vuelta completa desde nuestra ciudad y, aunque estábamos bastante cansados, no pudimos resistirnos a dando un paseo por el marítimo antes de buscar donde cenar. La forma perfecta de empezar este maravilloso viaje fue con un buen pescadito fresco que encontramos en uno de los restaurantes locales. Así llegado el momento de descansar, sabíamos que nos esperaban días increíbles por delante.

Las joyas escondidas del litoral: explorando calas y arenales únicos

Después de dormir bien, San José se reveló como una ubicación perfecta para explorar los alrededores. Este pueblo tiene un encanto especial, con ese rollo medio hippie y bohemio que te atrapa desde el primer momento. Aunque consideramos visitar Las Negras como opción alternativa, nos quedó claro que donde estábamos era el punto indicado para movernos por todas partes.

Hay que advertir que en temporada alta el tema del parking puede ser complicado. La zona se llena rápidamente y no siempre es viable encontrar sitio para el coche cerca de las playas más conocidas. Por suerte, hay un autobús urbano funcionando constantemente que te facilita acceder a los puntos más alejados sin complicaciones.

Nos adentramos en las zonas más salvajes del Parque Natural y lo que fuimos descubriendo era cada vez más espectacular. No podíamos creer lo que estaba sucediendo ante nuestros ojos: playas increíbles una tras otra. La Playa de los Genoveses, aunque tiene bastante gente por ser la más cercana a la carretera, mantiene su belleza natural. Vimos algunos botes llegando a la orilla, pero nada que estropeara la experiencia.

Las más aisladas y bonitas fueron, sin duda, las siguientes. El Monsul es simplemente ideal – esa roca gigante característica que seguro has visto en fotos no defraude en absoluto. Al final del recorrido encontramos La Media Luna, una pequeña cala que merece un paseo tranquilo. Pero la definitiva para mí fue Barronal: apartada, salvaje, y con ese toque de aventura que buscábamos.

Perspectivas únicas desde las alturas

Si realmente quieres disfrutemos del día completo en esta zona del parque, te recomiendo subir andando (con cuidado, eso sí) a conseguir las vistas panorámicas desde algunos puntos elevados. Hay un par de lugares donde la perspectiva de toda la playa se vuelve absolutamente increíble. Vale cada gota de sudor, créeme.

En cuanto a dónde quedarse, investigamos varios sitios. Para presupuesto económico, el Be Free El Cabo Hostal funciona perfectamente. Si buscas algo medio, los Apartamento Los Flamencos tienen muy buena pinta. Y para quien quiera algo más selecto, el I ❤️ Cabo de Gata es la opción ideal según nos comentaron otros viajeros.

El espectáculo natural del atardecer

Después de unas horitas de playa y una buena ducha para ponernos guapetones, nos dirigimos a ver la puesta de Sol más impresionante de toda la zona. El Faro de Cabo de Gata está en un sitio bastante apartado al que se llega por una carretera bonita y sinuosa. Desde allí veremos esconderse el Sol de una forma mágica.

Justo en la explanada grande que hay unos metros más abajo del faro, donde la carretera se ensancha y puedes aparcar perfectamente, está la mejor opción para contemplar el Arrecife de las Sirenas. Este conjunto de rocas tiene una forma peculiar que ha inspirado muchas leyendas locales. Siendo sinceramente honesto, el arrecife en sí no es nada especial de cerca, pero como mejor sitio para el atardecer no tiene comparación.

El plan perfecto es llevarse una cervecita fresquita y disfrutar de esta vista tan bonita mientras el sol desciende. De camino a la vuelta, hay un lugar curioso donde vale la pena pasar: la Almadraba de Montelva. Este pueblecito con sus construcciones antiguas situadas enfrente del mar es un lugar típico de pescadores. Lo habitual es quedarse unos minutos para recorrer la zona tranquilamente.

Por cierto, vimos un montón de gente que había decidido recorrer esta zona en autocaravana, lo cual parece una idea fantástica para tener más libertad.

Sabores del mediterráneo al caer la noche

Para terminar el día de la mejor forma posible, nada mejor que cenar pescadito fresco en el Paseo Marítimo de San Miguel. Te recomiendo especialmente el restaurante Bar Playa – la calidad es excelente y los precios razonables. Después de la cena, puedes tomar una copita en el famoso chiringuito de Palos, más conocido entre los locales como Chiripalos. Está a pie de playa, tiene un ambiente muy chulo y verás que todos los visitantes acaban pasando por allí en algún momento.

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