que ver en napoles

Nápoles con Niños: Una Aventura Familiar Inolvidable

Cuando pienso en el sur de Italia, una imagen se impone sobre todas las demás: la silueta imponente del Monte Vesubio recortándose contra el cielo napolitano. Este volcán, único activo en Europa continental, no es solo un destino turístico más, sino una experiencia que marca la diferencia entre conocer Nápoles y verdaderamente comprenderla.

Nápoles con Niños: Una Aventura Familiar Inolvidable

La excursión al Vesubio se convierte rápidamente en uno de los imprescindibles de cualquier itinerario familiar. Situado a apenas 10 kilómetros de la ciudad de Nápoles, donde residen 3 millones de habitantes, este coloso geológico ha entrado en erupción en numerosas ocasiones a lo largo de la historia. De hecho, es considerado uno de los volcanes más peligrosos del mundo, precisamente por su proximidad a zonas densamente pobladas.

La ascensión hasta el cráter es perfectamente factible con niños, aunque mi hija África, de 5 años, requirió varios descansos durante el recorrido. El tramo a pie es relativamente corto, aproximadamente un kilómetro que puede completarse en 20 minutos o 30 minutos dependiendo de tu estado de forma. La recompensa al alcanzar la cima es indescriptible: contemplar el cráter de este gigante que en el año 79 destruyó ciudades enteras es un momento que ningún miembro de la familia olvidará.

Para llegar hasta allí, puedes ir por cuenta propia utilizando el tren Circumvesuviano hasta la estación de Pompeya, y desde ahí tomar el bus de la empresa Vesubio Express o el bus EAV que te deja cerca del cráter. Esta combinación permite visitar tanto el volcán como las antiguas ciudades romanas de Pompeya y Herculano, que se mantuvieron intactas bajo las cenizas durante siglos, en una actividad de medio día o combinar varios sitios en un recorrido más largo, aunque puede resultar difícil con los más pequeños.

Spaccanapoli: El Corazón Palpitante de la Ciudad

Recorrer a pie el casco histórico es imprescindible para captar el verdadero carácter de esta ciudad auténtica. El caos típico italiano aquí no ahuyenta a los turistas, sino que forma parte de su esencia, de ese sabor auténtico que hace de Nápoles un destino único.

Perderse por los callejones sin rumbo fijo es la mejor manera de descubrir esquinas sorprendentes, balcones con ropa colgada que parecen una postal viviente, y locales abiertos donde desde el mostrador se venden pizzas, focaccias y otros manjares que despiertan todos tus sentidos.

Spaccanapoli: El Corazón Palpitante de la Ciudad

La calle Spaccanapoli, cuyo nombre significa literalmente «rompenápoles», divide la ciudad antigua de norte a sur, atravesando los quartieri spagnoli (barrios españoles) y el barrio de Forcella. Sus orígenes se remontan a 3000 años atrás, cuando esta vía separaba la parte norte de la sur en el antiguo asentamiento griego.

Pasear por este barrio en línea recta, que en realidad se pierde en una maraña de calles laberínticas, te permite contemplar escenas de vida cotidiana, aspirar los olores característicos, observar a artistas y artesanos en pleno trabajo, ver niños jugando al calcio (fútbol) entre las motos que circulan constantemente. Este es el verdadero alma de una ciudad que se niega a ser domesticada.

Los puntos importantes incluyen el Duomo de San Gennaro, la Basílica di San Domenico Maggiore y la Piazza del Gesú. Pero más que visitar monumentos específicos, lo que merece la pena es simplemente dejarse llevar por la Nápoles verdadera, auténtica, real, esquivando alguna vespa ocasional mientras contemplas tiendas de productos frescos y tradicionales, antiguas iglesias, palacetes y restaurantes de comida casera donde la vida en la calle fluye desde los balcones hasta las aceras.

San Gregorio Armeno y la vía San Biagio dei Librai son dos de las arterías principales del casco antiguo, espacios donde la decadencia romántica convive con una vitalidad irresistible.

San Gennaro: Mucho Más que un Santo Patrón

La pasión que sienten los napolitanos por San Gennaro, o San Jenaro, no puede compararse con la devoción que profesan otras ciudades a sus patronos. Este sentimiento sale de las entrañas mismas de la cultura napolitana, manifestándose en una fe y un amor que trascienden lo puramente religioso.

San Gennaro: Mucho Más que un Santo Patrón

El Tesoro di San Gennaro, ubicado en el Duomo de Nápoles (Catedral de Santa Maria Asunta), junto con el Museo de San Gennaro y la Capilla del Tesoro, albergan una colección de más de 2000 piezas que incluyen reliquias, joyas, ornamentos litúrgicos, cálices, coronas y medallas de oro macizo. Pero la pieza más venerada es, sin duda, el vial que contiene la sangre del santo.

La leyenda cuenta que esta sangre se licúa tres veces al año en un momento mágico que toda la ciudad espera con ansiedad. Si la sangre no se licúa, se considera un mal presagio para la ciudad. La entrada cuesta 14€ y merece cada céntimo.

La Catedral Metropolitana de Santa María de la Asunción es el edificio religioso más importante de Nápoles. Construida sobre un antiguo templo dedicado al dios Apolo, fue inaugurada en 1314. Este enorme edificio combina diferentes estilos arquitectónicos: gótico, barroco y neogótico, creando un interior repleto de obras de valor incalculable.

El baptisterio es el más antiguo de occidente, y entre las numerosas capillas destaca especialmente la capilla del tesoro, donde 50 figuras de plata custodian el relicario que contiene la sangre, que alterna entre estado sólido y líquido durante las celebraciones. El horario de visita es de 8h a 12:30h y de 16:30h a 19h, con entrada gratuita a la catedral (aunque el museo y el tesoro son de pago).

Descubriendo la Nápoles Subterránea

La historia de Nápoles no solo se escribe en sus calles y monumentos, sino también 40 metros bajo tierra. Al preparar nuestro viaje al sur de Italia, esta actividad captó mi atención inmediatamente, y debo decir que superó con creces las expectativas.

La Nápoles Subterránea es una ciudad dentro de la ciudad, un lugar que merece estar en el top de cualquier lista de lugares imprescindibles. El recorrido organizado por las entrañas de la ciudad con guía especializado te transporta a través de 2.400 años de historia, revelando secretos que permanecieron ocultos durante siglos.

Descubriendo la Nápoles Subterránea

Lo que comenzó como una cantera de donde se extraía piedra para construir los edificios de la superficie, fue ampliándose con el tiempo para crear cisternas de agua, refugios contra los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, estructuras militares e incluso un teatro romano subterráneo perfectamente conservado bajo tierra.

Los tours son de buen precio, entretenidos y altamente recomendables. Es un plan original que fascina tanto a adultos como a niños, aunque debo advertir que no es apto para personas con claustrofobia o limitaciones en su forma física, ya que hay que subir y bajar unos 300 escalones por un suelo irregular.

El laberinto de túneles, catacumbas y galerías te lleva en un viaje por la historia, desde los restos arqueológicos dejados por los antiguos griegos hasta los refugios utilizados durante la Segunda Guerra Mundial. Hay varios puntos desde donde acceder: Piazza San Gaetano y la Basílica de San Lorenzo Maggiore son los principales. La Asociación Cultural Nápoles organiza recorridos regulares, aunque debes estar preparado para transitar por pasillos estrechos en algunos tramos.

Quartieri Spagnoli: Autenticidad sin Filtros

El Barrio Español, conocido como Quartieri Spagnoli o Cuarteles Españoles, es uno de esos lugares imprescindibles que te muestran las zonas más auténticas y vibrantes de la ciudad. Este laberinto de callejuelas estrechas, flanqueadas por edificios históricos, encierra una rica historia que se remonta a la dominación española.

Es un microcosmos de la vida napolitana donde los mercados bulliciosos conviven con iglesias barrocas, y donde la gente local te muestra la verdadera esencia de Nápoles, lejos de las rutas turísticas más trilladas.

Quartieri Spagnoli: Autenticidad sin Filtros

El Largo Diego Maradona se ha convertido en un auténtico lugar de culto dedicado al legendario futbolista. Desde la estación del metro de Toledo, que servía antiguamente para alojar a las tropas del imperio español, puedes acceder fácilmente al barrio. La calle principal comercial, Vía Toledo, alberga antiguas iglesias, palacios y tiendas de marcas internacionales, pero son las callejuelas estrechas las que guardan la esencia auténtica del lugar.

El barrio tiene fama de ser problemático, asociado históricamente con la mafia y sus negocios. Sin embargo, cuando paseamos por el barrio con las niñas no tuvimos ningún tipo de problemas. Entre las mejores cosas que hacer aquí está probar la comida local en «Con mollica o senza», un lugar que sirve bocadillos con productos de primera calidad y que se ha hecho viral en TikTok.

No te pierdas el callejón de Vico Totó, donde encontrarás impresionantes murales dedicados a Totó, el actor más famoso de Italia en su época y uno de los grandes iconos napolitanos.

Maradona: El Dios del Fútbol Napolitano

El amor que profesan los napolitanos a Diego Armando Maradona, cariñosamente llamado «Dieguito», es algo que trasciende el deporte. En los años 80, el astro argentino revolucionó una ciudad que llevaba décadas esperando títulos imposibles, despertando una devoción que perdura hasta hoy.

En cada esquina puedes encontrar murales gigantes, camisetas colgadas de los balcones, bares repletos de fotos del «Pelusa», altares improvisados en medio de la calle… La pasión napolitana por Maradona es «anem e core» (alma y corazón en dialecto napolitano).

Maradona: El Dios del Fútbol Napolitano

Existen tours temáticos dedicados exclusivamente a Maradona que permiten recorrer la historia del argentino en la ciudad, visitando los sitios legendarios donde el ídolo dejó su huella. El mural inmenso ubicado en Via Emanuele de Deo 46 es parada obligatoria en cualquier recorrido.

Las referencias al que está considerado uno de los mejores futbolistas de la historia están por todas partes. Maradona no es solo venerado como un ídolo deportivo, sino prácticamente como un Dios. El astro argentino consiguió el primer título de liga para el Nápoles en 1987, transformando al club de fútbol modesto en campeón gracias a su llegada y su gran gesta deportiva.

Su presencia es omnipresente en los corazones de los napolitanos. Como homenaje, hay una plaza entera decorada con un gran mural de colores dedicado al número 10 del Napoli, un espacio donde los aficionados acuden a rendirle tributo constantemente.

Pizza Napolitana: Un Ritual Sagrado

Comer en esta ciudad es una experiencia obligada que debe estar en la lista de cosas prioritarias de cualquier viajero. La cocina italiana es mundialmente famosa, pero la pizza napolitana tiene un estatus especial que va más allá de lo gastronómico.

Entre los platos típicos de Nápoles encontrarás también el Ragú Napoletano, los Gnocchi alla Sorrentina, los Spaghetti alle Vongole y la Sfogliatella, pero seamos sinceros: estás aquí por la mejor pizza del mundo, y sin lugar a dudas la encontrarás en estas calles.

Pizza Napolitana: Un Ritual Sagrado

Es imposible comer una pizza mala en Nápoles, todas son riquísimas. La Margherita es la auténtica napolitana por excelencia, inventada por el pizzaiolo Raffaele Esposito, quien la preparó con tomate, mozzarella, aceite y albahaca en honor a la reina Margarita, representando los colores de la bandera italiana.

Pero ¿qué comer además de pizza? La mozzarella di bufala, los scialatielli, los taralli, la fritura de pescado, los struffoli, la pastiere, pasta con frutos de mar, las sfogliatelle, el babà col rum y el limoncello de Sorrento están entre las mejores cosas que puedes comerte aquí.

Sin embargo, volvamos a las pizzas. La deliciosa pizza napolitana se sirve en incontables pizzerías de la ciudad, cada una con sus propias variedades napolitanas. Las más emblemáticas son la margarita y la marinera (con orégano y ajo).

L’Antica Pizzeria da Michele es quizás la pizzería más turística, famosa porque Julia Roberts comió allí en la película «Come, reza, ama». La pizza es buenísima, pero prepárate para largas colas: tendrás que esperar tu turno un buen rato.

Gino Sorbillo es considerado el rey de la pizza. Su local en Via dei Tribunali es una de las pizzerías más concurridas y conocidas de la ciudad, tanto para turistas como para locales. Pero hay opciones menos conocidas igualmente buenas: La Notizia, Napoli in Bocca, Pizzería Sorbillo, Trianon y Starita son todas excelentes alternativas donde disfrutarás de auténticas pizzas napolitanas sin las multitudes.

Clases de Cocina: Manos a la Masa

Una actividad divertida y deliciosa para disfrutar en familia es tomar clases de cocina especializada en Pizza Napolitana. En esta clase aprenderás a preparar la auténtica masa napolitana y a combinar los ingredientes perfectos para crear la pizza ideal.

Es un momento único en familia donde todos ponen manos en la masa literalmente, para después saborear su propia creación. La pizza napolitana tradicional se hace con amor, y ese amor se refleja en el sabor final.

Clases de Cocina: Manos a la Masa

Hay opciones para cocinar diferentes platos con los peques, actividades que resultan rápidas y fáciles de completar. Siempre es un acierto en Nápoles tener la gracia de aprender a cocinar la auténtica pizza Napolitana de manos de expertos locales que conocen todos los secretos de esta tradición centenaria.

Pompeya: Cuando el Tiempo se Detuvo

Visitar Pompeya es como viajar en el tiempo a un enclave único. A los pies del monte Vesubio, puedes pasear por las calles que conservan la huella de la vida cotidiana de una ciudad romana del siglo I. El tiempo literalmente se detuvo en el fatídico año 79 DC, cuando la erupción volcánica cubrió toda la ciudad bajo metros de cenizas.

Los restos quedaron intactos: templos, termas, viviendas… Recorrer Pompeya resulta emocionante aunque también puede ser abrumador por su extensión. Las pinturas murales, los restos de mercados y teatros cuentan historias de un pasado que cobra vida ante tus ojos. La sensación de caminar por calles donde hace casi dos mil años transcurría la vida de personas cuyo trágico destino quedó sellado siglos después es única.

Pompeya: Cuando el Tiempo se Detuvo

Esta experiencia debe ser completada si haces una lista de lugares imprescindibles que visitar en el sur de Italia. La mítica Pompeya es una de las ciudades mejor conservadas del Antiguo Imperio Romano.

Desde Nápoles hasta Pompeya puedes llegar fácilmente en el tren de cercanías Circumvesuviana, que sale de Piazza Garibaldi. La parada es «Pompei Scavi» y el trayecto dura unos 30 minutos. Al llegar, muchos optan por parar también en Herculano, que aunque más pequeña, está aún mejor conservada que Pompeya.

Para evitar las colas a la entrada de los yacimientos, especialmente en temporada alta y los fines de semana, es recomendable reservar las entradas con antelación a través de la página web oficial.

Herculano: La Joya Menos Conocida

Al organizar nuestro viaje por el sur de Italia, decidimos que además de la obligada visita a la ciudad de Pompeya, también visitaríamos Herculano. Con los niños el paseo es más llevadero porque el recinto es libre de recorrer a tu ritmo, y fue todo un acierto.

La visita superó nuestras expectativas y nos gustó incluso más que Pompeya. Es menos turística, no resulta tan abrumadora, y cuando mis niñas empezaban a sentirse cansadas o aburridas en Pompeya por su gran extensión, Herculano nos pareció perfecta. Es más pequeña y manejable para una familia.

Herculano: La Joya Menos Conocida

Desde la entrada del recinto tienes una vista impresionante: al acercarte desde lo alto puedes ver la ciudad entera metida en un agujero excavado, con el imponente Vesubio de fondo. Se te ponen los pelos de punta imaginando la magnitud de la catástrofe.

Los peques pueden recorrer el sitio fácilmente sin que se haga demasiado pesado. Además, ofrecen audio guías con versión infantil, lo que hizo que África entendiese mejor todo y disfrutase muchísimo más de la visita.

Las Islas del Golfo: Joyas del Mediterráneo

Si tienes algunos días extra en la ciudad, una excursión a la zona de las Islas del Golfo de Nápoles es altamente recomendable. El Golfo de Nápoles esconde un archipiélago de islas que son verdaderas joyas del Mediterráneo.

Las más famosas son Capri, con sus espectaculares acantilados y la Gruta Azul, además de un ambiente de famoseo; Ischia (también escrito Isquia), conocida por sus aguas termales y naturaleza exuberante; y Procida, que enamora con sus casas coloridas y su ambiente tranquilo.

Las Islas del Golfo: Joyas del Mediterráneo

Procida es la más pequeña de las tres y después de buscar información, ver fotos y leer opiniones, elegimos pasar el día allí. Es más pequeña, está más cerca y resulta más accesible cuando estás viajando con niños, cosa que siempre se agradece.

Las casas de colores son el emblema del lugar. Incluso en temporada alta, cuando otros destinos están saturados, Procida mantiene cierta tranquilidad. Esta sería mi última recomendación entre los lugares cercanos a Nápoles si buscas algo diferente.

Capri, por otro lado, es la isla más preciosa y exclusiva, bañada por las aguas turquesas del mar Tirreno. El ferry sale desde el puerto de Molo Beverello y en 45 minutos ya estás en la isla.

Si Capri está en tu lista de lugares prioritarios, no te pierdas las grutas escondidas entre los acantilados, como la famosa Grotta Azzurra (Cueva Azul), los miradores desde el Monte Solaro, y las espectaculares rutas de senderismo como la Vía Krupp.

Costa Amalfitana: Postal Perfecta

Si tienes tiempo, acercarte en tren, bus o barco a una de las joyas de Italia en los alrededores de Nápoles es fundamental. La bonita Costa Amalfitana está entre las mejores excursiones que puedes hacer desde Nápoles.

Costa Amalfitana: Postal Perfecta

Esta ruta por la Costa Amalfitana está repleta de coloridos pueblos situados sobre imponentes acantilados, con calas de aguas cristalinas y campos cubiertos de olivos y limoneros que perfuman el aire.

Para moverte por la zona y visitar los diferentes pueblos como Sorrento, Positano y Amalfi, puedes coger el tren o el barco, evitando así el coche, el tráfico infernal, las curvas cerradas y la temeraria conducción de los italianos, que puede resultar estresante para conductores no acostumbrados a ese estilo.

Via Tribunali: Arte Callejero y Tradición

Al salir de la catedral, merece la pena recorrer Via Tribunali, una de las tres calles principales que atraviesan el centro histórico de lado a lado. Es una de las vías más auténticas de la ciudad.

Via Tribunali: Arte Callejero y Tradición

En esta calle hay más de 20 iglesias, preciosos edificios antiguos con sus decadentes fachadas, y constantemente estarás esquivando motos mientras caen gotas de ropa tendida desde los balcones a gran altura.

En la Piazza dei Girolamini encontrarás un grafiti de la Virgen de la Pistola, el único Banksy de Italia, una obra de arte urbano que se ha convertido en punto de peregrinación para fans del artista británico.

Museo MADRE: Arte para Días Lluviosos

En la lista de qué ver en Nápoles cuando llueve, no puede faltar este espacio. Los días que pasamos en Nápoles lloviendo a mares, nuestro plan B fue visitar el Museo de Arte Contemporáneo de Nápoles, conocido como MADRE.

Museo MADRE: Arte para Días Lluviosos

El museo cuenta con una colección impresionante de arte moderno y contemporáneo. Aunque el Arte Contemporáneo puede resultar algo llamativo para los niños (no siempre lo entienden), la visita resultó interesante y nos sacó del diluvio exterior.

Via San Gregorio Armeno: El Reino de los Belenes

Nuestra siguiente parada entre los lugares imprescindibles fue Via San Gregorio Armeno, famosa por sus numerosas tiendas artesanas especializadas en belenes.

Esta estrecha calle del centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995, concentra las mejores tiendas especializadas en figuritas hechas a mano que decorarán tu belén cada Navidad. Es un espectáculo de artesanía y tradición napolitana que merece una visita, incluso fuera de la temporada navideña.

Capilla de San Severo: El Milagro de Mármol

Una verdadera joya artística es el Cristo Velato (Cristo Velado), obra maestra de Giuseppe Sanmartino. Esta escultura, tallada en 1753, impresiona por su increíble nivel de detalle. El velo que cubre el cuerpo es tan delicado que parece imposible que esté hecho de mármol.

La Capilla de San Severo se ha convertido en uno de los principales museos que visitar en Nápoles. En su interior alberga esta impresionante escultura del Cristo Velato que Sanmartino creó con una maestría técnica que te dejará sin palabras.

La extrema calidad, el realismo de las transparencias y ese velo de mármol que envuelve la figura de Cristo, lo han convertido en una de las mejores esculturas del mundo. La ilusión óptica que genera es simplemente perfecta, haciendo que muchos visitantes se cuestionen si realmente puede ser mármol lo que están viendo.

Galleria Umberto I: Elegancia de Hierro y Cristal

Desde la conocida calle comercial Via San Carlo, caminando hacia el sur, aparece de repente la imponente fachada de este edificio. La gran fachada exterior da paso a un interior que consiste en 4 pasillos cubiertos por una bóveda construida con hierro y vidrio.

Estos pasillos convergen en el punto central de la Galleria, donde se eleva una gran cúpula impresionante. A pocos metros del castillo, la Galería Umberto I recuerda a la también preciosa Galleria Vittorio Emanuele II de Milán.

Entre los lugares que visitar en Nápoles, esta galería comercial con forma de cruz está compuesta por cuatro pasillos que se juntan en un amplio espacio cubierto por una imponente cúpula de vidrio y hierro. La luz natural que se filtra crea juegos de luces y sombras que realzan la belleza arquitectónica del conjunto.

Basílica de Santo Domingo Mayor: Tesoro Gótico

A pocos metros de la Capilla de San Severo se encuentra la Basílica de Santo Domingo Mayor, uno de los templos más interesantes desde el punto de vista tanto histórico como artístico.

Construida entre 1283 y 1324 en estilo gótico, la iglesia sorprende por su bella decoración interior que contrasta notablemente con su sobrio exterior. En su interior se guardan 45 sepulcros de la nobleza aragonesa, incluyendo el de Isabel de Aragón, princesa de Nápoles.

El horario de visita es todos los días de 10h a 18h, y la entrada es libre, lo que la convierte en una parada perfecta entre otros monumentos del centro histórico.

Claustro de Santa Clara: Oasis de Serenidad

La Basílica de Santa Clara fue construida sobre antiguos baños romanos en el siglo XIV y es uno de los lugares más bonitos que visitar en Nápoles.

Este enorme templo de estilo gótico alberga los monumentos funerarios de la familia Angevina y aún conserva restos de la familia Borbón en varias de sus capillas. Pero la verdadera joya del complejo es el antiguo claustro de las clarisas.

El claustro está decorado con frescos en tonos pastel que cubren las paredes, mientras que las columnatas y los bancos están completamente revestidos de mayólica, creando un espacio precioso y fotogénico donde el tiempo parece detenerse.

El horario de visita es todos los días de 9:30h a 18h (los domingos cierra a las 14:30h), y definitivamente merece incluirlo en tu itinerario.

Iglesia del Gesù Nuovo: Fachada Única

La Iglesia del Gesù Nuevo está situada justo delante del convento de Santa Clara. Este templo ocupa lo que fue el antiguo Palazzo Sanseverino, y una de sus características más curiosas es que del antiguo palacio se conserva su sorprendente fachada exterior.

La fachada almohadillada con piedras piramidales de cantería negra es única en su tipo. Tras atravesar el portal de mármol renacentista, merece la pena entrar para contemplar el interior barroco, profusamente decorado por artistas de la escuela napolitana. Los frescos que adornan las paredes y el altar mayor son impresionantes.

El horario de visita es todos los días de 10h a 18h con entrada gratuita.

Metro Toledo: Arte Subterráneo

La mayoría de los puntos de interés de Nápoles se pueden alcanzar a pie, pero merece la pena bajar a la estación de metro Dante para coger la Línea 1 hasta la parada Toledo, considerada una de las más bonitas del mundo.

Esta estación recuerda a las famosas estaciones de metro de Estocolmo por su diseño artístico. Realizada por el arquitecto español Oscar Tusquets, la estación parece un auténtico museo situado a 50 metros de profundidad, con numerosas muestras de arte contemporáneo que convierten el trayecto en metro en una experiencia cultural en sí misma.

Castel Nuovo: Fortaleza Medieval

Uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad es el Castel Nuovo, también conocido como Maschio Angioino. En el pasado, este castillo fue un centro cultural frecuentado por los mejores artistas de la época. Posteriormente se transformó en un fuerte inalcanzable.

Hoy en día es la sede del Museo Cívico y un lugar donde se celebran espectáculos y noches culturales. La entrada cuesta 6€.

Entre los castillos más bonitos de la ciudad, el Castillo Nuevo destaca por ser una fortaleza medieval de estilo renacentista construida entre 1279 y 1282. El interior, aunque restaurado, conserva elementos originales del siglo XIV, como la Capella Palatina.

Merece la pena acercarse para admirar el castillo desde fuera: sus cinco torreones unidos por una gran muralla y protegido por un foso crean una estampa imponente.

El horario de visita del Castillo Nuevo es de lunes a sábado de 9h a 19h; los domingos cierra a las 13h.

Teatro San Carlo: Templo de la Ópera

Asistir a un espectáculo en el Teatro de San Carlo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las experiencias más memorables que puedes vivir en la ciudad. Es uno de los teatros más bonitos de Europa.

Entre las cosas imprescindibles que hacer en Nápoles, este teatro inaugurado en 1737 por encargo de Carlos III destaca por su estilo neoclásico. El auditorio impresiona con su capacidad para 2000 personas. Predomina una decoración en rojo y dorado, cubierto por un lienzo de 500 metros cuadrados dedicado a Apolo y Minerva, que representa el triunfo de las artes.

Palacio Real: Residencia de Reyes

En la Plaza del Plebiscito, uno de los símbolos más importantes de Nápoles, se encuentra delante el imponente Palacio Real. Aquí puedes descansar saboreando un helado mientras observas y espías la vida callejera de la ciudad.

Este es uno de los edificios más importantes y elegantes de la ciudad. Se construyó para acoger al rey español Felipe III, quien nunca llegó a visitarlo. El palacio se convirtió entonces en la residencia de los virreyes españoles.

Dentro encontrarás salones enormes luciendo una decoración de proporciones magníficas, con vistas preciosas sobre la plaza. Es uno de los edificios más enigmáticos cuya historia se remonta al año 1600, cuando fue encargado por el virrey español Fernando Ruiz de Castro como enorme palacio que sirviera de residencia a los virreyes españoles.

Carlos III y Fernando IV vivieron aquí durante un siglo, y posteriormente fue la vivienda de los Borbones y la Casa de Saboya. La fachada luce estatuas de los principales reyes de Nápoles.

El interior alberga las estancias reales, decoradas con mobiliario opulento de la época y magníficas obras de arte y joyas. No te pierdas el Teatro de la Corte, la Sala de Hércules, la Capilla Real, el Apartamento de Etiqueta y la impresionante Escalera de Honor.

El horario de visita es de jueves a martes de 9h a 20h (cierra los miércoles).

Plaza del Plebiscito: El Salón de la Ciudad

La Plaza del Plebiscito es otro de los símbolos indiscutibles de Nápoles, el lugar perfecto para descansar saboreando un helado mientras observas y espías la vida callejera característica de la ciudad.

Rodeada por la Basílica de San Francisco de Paula, el Palacio de la Prefectura, el Palacio Salerno y el Palacio Real en sus laterales, es una de las plazas más elegantes y grandes de toda Italia.

Situada al final de Via Toledo, la plaza cuenta con 25.000 metros cuadrados. Su nombre se debe al plebiscito de 1860 que decretó la anexión del Reino de las Dos Sicilias al Reino de Italia, marcando un momento histórico crucial.

Aquí se concentran algunos de los edificios más importantes de Nápoles. El horario de visita de la Basílica es de lunes a sábado de 6:45h a 12h y de 16:30h a 19:30h; los domingos de 8h a 12h.

Lungomare: Paseo con Vistas de Ensueño

El Lungomare, el paseo marítimo que se extiende a lo largo de 3 kilómetros, ofrece preciosas vistas del golfo de Nápoles, la colina de Posillipo, la isla de Capri y, por supuesto, el omnipresente Vesubio.

Con estas vistas de fondo, el paseo invita a sentarte en alguna terraza frente al mar para comer pescado fresco o tomar un aperol spritz mientras contemplas el atardecer. También puedes refugiarte del sol bajo los frondosos plátanos y pinos de la Villa Comunale, bañarte en la pequeña playa cercana al puerto pesquero, pasear por el puerto de Mergellina, o cotillear las entradas de los hoteles más lujosos de Nápoles.

Castel dell’Ovo: Leyendas y Atardeceres

El nombre Castel dell’Ovo significa literalmente «Castillo del huevo», un nombre que le fue dado gracias a una leyenda napolitana que cuenta que el poeta latino Virgilio, considerado un mago durante la Edad Media, escondió un huevo mágico en los cimientos del edificio que protegió al castillo y a la ciudad entera de catástrofes.

Lo verdaderamente interesante del lugar son las maravillosas vistas del golfo de Nápoles que ofrece. El ingreso al castillo cuesta 8€, pero cuando subes a la Terrazza dei Cannoni, te encontrarás frente al mar, con el puerto y el Vesubio dominando el horizonte. Las vistas son impagables.

Una de las mejores cosas que hacer es subir al atardecer a la parte alta del Castillo del Huevo. Ver la puesta de sol sobre la ciudad, la bahía y el Monte Vesubio de fondo es un espectáculo que justifica por sí solo la visita.

Esta ciudadela fortificada fue construida en 1128 sobre el islote de Megaride para defender la ciudad de ataques enemigos. A lo largo de los siglos fue utilizado como cárcel y como residencia real.

El horario de visita del Castillo del Huevo es de lunes a sábado de 9h a 19h; el domingo cierra a las 13h.

Museo Arqueológico Nacional: Tesoro del Pasado

El Museo Arqueológico Nacional está situado en un precioso palacio construido en 1585. Es considerado uno de los museos más importantes de esta temática en toda Europa, un lugar imprescindible para visitar en Nápoles.

En sus 4 plantas, el museo alberga valiosas colecciones, incluyendo la Colección Farnesio, compuesta por importantes piezas rescatadas de palacios y edificios de Roma. También exhibe restos rescatados de debajo de las cenizas que cubrieron las antiguas ciudades romanas de Pompeya y Herculano tras la erupción del 79 d.C.

El horario de visita es de miércoles a lunes de 9h a 19:30h (cierra los martes).

Castillo Sant’Elmo: Centinela en las Alturas

El Castillo de Sant’Elmo está situado en la colina del Vomero, la parte más alta de la ciudad. Este castillo medieval es el más grande de Nápoles.

Su construcción se remonta al siglo XIII y destaca por su peculiar forma de estrella de seis puntas. Rodeado por un amplio foso, se convirtió en uno de los castillos más inexpugnables del sur de Italia.

El horario de visita es de lunes a domingo de 8:30h a 19:30h, y las vistas desde sus murallas son espectaculares, abarcando toda la ciudad y la bahía.

Museo de Capodimonte: Arte de Primera Categoría

Para terminar esta lista de lugares que ver, si tienes tiempo extra, la visita al Museo Nacional de Capodimonte es altamente recomendable. Es uno de los museos más importantes del sur de Italia.

Construido en 1738 durante el reinado de Carlos de Borbón, rey de Nápoles, este magnífico palacio alberga la colección Farnesio, con obras de los artistas más importantes del Renacimiento como Tiziano, Botticelli y Caravaggio.

El horario de visita es de jueves a martes de 8:30h a 19:30h (cierra los miércoles).

Cata de Vino: Placeres Volcánicos

Complementando el plan de visitar los sitios imprescindibles, otra actividad que disfrutamos y que se ha convertido en uno de nuestros favoritos fue una cata de vino que resulta el complemento perfecto para hacer después de subir al Vesubio.

Fue un día de 10. A los pies del imponente volcán Vesubio encontramos una pequeña y coqueta bodega familiar. Con 16 hectáreas de viñedos, produce uno de los vinos más raros del mundo: el vino italiano de origen protegido Lacryma Christi (lágrimas de Cristo en español).

Esta variedad de uvas de origen volcánico solamente se puede encontrar en las laderas del Vesubio, lo que le da un carácter único e irrepetible. La experiencia de catar estos vinos mientras contemplas el volcán que hace posible su existencia es sencillamente inolvidable.

Seguridad: Nápoles con Ojos de Familia

Nápoles tiene fama de ser una ciudad caótica, pero es tan segura para turistas como cualquier otra gran ciudad europea. Con las precauciones básicas como cuidar tus bolsillos y atender siempre a los niños en calles concurridas, evitar zonas poco iluminadas por la noche, especialmente en la zona de la estación, no tendrás problemas.

Barrios como el centro histórico, Chiaia, el Vomero y todo el paseo marítimo son perfectamente seguros para familias. Paseamos tranquilamente incluso con África, que tiene 5 años, sin ningún incidente que lamentar.

Transporte: Moviéndose en Familia

El transporte público funciona bien para salir del centro y visitar sitios como el Vesubio o Pompeya. Sin embargo, alquilar un coche puede resultar más práctico, especialmente si viajas con carrito o equipaje abundante.

Eso sí, evita conducir por el centro de la ciudad: el tráfico y el estilo de conducir de los italianos es realmente intenso y puede resultar estresante si no estás acostumbrado.

Dónde Alojarse: Estrategia Familiar

Al elegir dónde dormir en Nápoles, ten en cuenta todo lo que quieres ver en Nápoles y las excursiones que planeas hacer. Decide si vas a alquilar coche o desplazarte únicamente en transporte público.

Los primeros días, nada más aterrizar en Nápoles, nos alojamos en el centro de la ciudad durante 3 noches. Nos movimos a pie y en transporte público sin problemas. Luego alquilamos un coche para las visitas a Pompeya, el Vesubio, Herculano y la Costa Amalfitana, y nos quedamos a dormir 3 noches más al sur de la ciudad de Nápoles.

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Alojamientos cerca de la Estación Central:

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  • B&B del Sole

Un alojamiento especialmente recomendado en la ciudad es el UNA Hotel Napoli, situado en una de las zonas más céntricas de Nápoles y mejor conectadas, justo enfrente de la estación de tren Napoli Centrale.

Otros fantásticos alojamientos ubicados cerca de la estación de tren con excelente relación calidad precio incluyen:

  • VistaViva B&B
  • B&B Napoli Binario 1
  • Hotel Bella Napoli

Si prefieres algo más céntrico, puedes reservar en:

  • NH Napoli Panorama
  • In Centro B&B
  • Monteoliveto 33

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