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Las Pozas de Belsué: Un Paraíso Natural Escondido en Huesca

Imagino que muchos de vosotros, como yo la primera vez, os preguntaréis cómo es posible que un lugar tan mágico permanezca relativamente desconocido. Las aguas cristalinas del río Flumen serpentean creando un espectáculo natural que esculpe paisajes entre las rocas, formando pozas de todos los tamaños que invitan a disfrutar de un baño refrescante en pleno verano.

Descripción de las Pozas

El acceso difícil a estas pozas ha sido, paradójicamente, la clave que preserva su belleza intacta. Situadas en plena Sierra de Guara, estas formaciones rocosas creadas por el agua ofrecen un paisaje impresionante donde la frondosa vegetación abraza cada rincón escondido. Desde las grandes pozas perfectas para tirarte de cabeza hasta las pequeñas marmitas individuales donde jugar tranquilamente con una pequeña badineta, hay opciones para todos.

Descripción de las Pozas

Cuando llegas aguas arriba, te encuentras con un incontable número de pozas de características únicas. Algunas son ideales para hacer volteretas, otras para nadar cómodamente o simplemente sentarte en la toba junto a una cascadeta y observar la serenidad natural del entorno. La zona de baño no se limita a un punto específico – continúas hacia arriba y descubres surgencias de agua fresca, perfectas para abrevar sin escrúpulos.

Lo que más me gusta es que, aunque el sitio es conocido y puede estar masificado al comienzo, especialmente cuando hay gran número de gentecilla en temporada estival, las pozas aguas abajo ofrecen espacios más tranquilos. No resulta agobiante si sabes moverte por el cauce del río. Los barrancos y valles circundantes son el hogar de fauna autóctona como el buitre leonado y las cabras montesas, que ocasionalmente puedes avistar desde los senderos.

Cómo Llegar desde Zaragoza

Desde Zaragoza, el trayecto en coche es más cómodo de lo que imaginas. Tomas la autovía E-7 (A-23) dirección norte hacia Huesca, y luego sigues destino a Jaca hasta la salida 381. La duración total es de aproximadamente hora y media, un recorrido que transcurre sin complicaciones por carretera en buen estado.

Cómo Llegar desde Zaragoza

Una vez te desvíes hacia Arguis, continúa por la carretera vieja pasando por Monrepos y el Mesón Nuevo hasta llegar al famoso Túnel de la Manzanera. Hay que atravesarlo con precaución, y al salir encontrarás una pista asfaltada que baja serpenteando hacia el valle de Belsué. Son aproximadamente 9 km de descenso gradual hasta La Chopera, que reconocerla es sencillo: es justo donde está el primer puente sobre el río.

Dónde Aparcar

El parking habilitado se reconoce perfectamente por la gran chopera que hay al lado. Muchas veces verás gente comiendo o descansando bajo los árboles antes de comenzar la aventura. Si llegas pronto y quieres dejar el coche lo más cerca posible – especialmente si vas con niños o planeas un día perezoso – este parquin es grande y está muy cerca de las pozas.

Para llegar hasta allí, tienes que pasar la carretera principal y avanzar por la pista, cruzando el Flumen de orilla a orilla en un par de ocasiones hasta que llegas al apartadero principal. Es imposible perderse si sigues las indicaciones naturales del terreno.

Acceso y Camino hasta las Pozas

El camino desde el parking hasta la primera poza es relativamente sencillo. Das la espalda a la carretera y sigues el sendero bien marcado que bordea el río. A medida que avanzas, cruzamos varios tramos donde hay piedras para sortearlo sin mojarnos demasiado, aunque si vas con niños pequeños (incluso con un niño recién nacido en mochila, como vi hacer a una pareja), conviene tener precaución.

Acceso y Camino hasta las Pozas

A mano derecha aparecen las ruinas del pueblo de Santa María de Belsué, totalmente en ruinas con excepción de parte de la iglesia que ha sido recientemente y parcialmente restaurada. Este pueblo derruido solo tuvo tres fuegos como máximo en su última época habitada. Uno de los elementos más útiles es el puente que cruza cerca de las ruinas, donde hay una fuente que puede suministrar agua si la necesitáis para continuar la excursión.

El GR 1 (Camino Natural de La Hoya de Huesca) atraviesa esta zona, y a los pies del puente nuevo encontrarás otra fuente que te suministrará agua de menester, apta para beber sin complicaciones. Los restos de una vieja construcción hidráulica todavía son visibles si te fijas bien.

Remontamos el cauce por la margen derecha, afrontando un pequeño desnivel antes de alcanzar las primeras pozas espectaculares. Desde aquí, el verdadero paraíso se abre ante ti. Hay una opción de acceso alternativa: si bajamos desde el Mesón Nuevo hacia Belsué, en una pronunciada curva en herradura hay una senda claramente visible, aunque esta pista es prácticamente irreconocible para quien no la conozca. En unos 20 minutos la senda se bifurca – unos mojones te indican el camino hacia abajo, mientras que a la izquierda puedes ir hacia la pardina.

La Pardina de Ascaso

Si decides caminar río arriba siguiendo el cauce, te toparás con esta gran construcción histórica situada a los pies de una de las pozas más espectaculares. A mí me gusta especialmente porque tiene un tobogán natural perfecto para el salto, y además ofrece buena sombra donde comer tranquilamente.

La Pardina de Ascaso

Si continuamos un poquito más por el río, llegaremos a una zona donde el agua hace una pronunciada curva y encontrarás las últimas pocetas de esta zona. Si siguiéramos unos 20 minutos más sorteando las revueltas del río, llegaríamos hasta la desembocadura del Barranco Barón con el Flumen – un camino que vale absolutamente la pena.

Cerca de la desembocadura hay un par de grandes pozas verdaderamente impresionantes. Lo curioso es que el agua del Barranco Barón suele estar bastante más calentita que el agua fría del Flumen, creando un contraste térmico fascinante cuando ambas corrientes se mezclan.

Senderismo Fluvial

Realizamos nuestra excursión completa haciendo senderismo fluvial: subimos y bajamos caminando directamente por el río. La primera poza está bien marcada en el terreno, pero la última poza y lo que hay más allá requiere que te pares un rato a orientarte.

En la ida, incluso las niñas de 8 años que nos acompañaban pudieron completar el recorrido sin que les costara demasiado – tardaron aproximadamente una hora. No entraña mayor complicación si tienes mínimas habilidades psicomotrices: andar sobre agua, dar algún pequeño saltito, nadar brevemente para esquivar ciertas pozas… Todo muy llevadero, aunque conviene estar acostumbrado al terreno resbaladizo.

Senderismo Fluvial

Si queremos llegar hasta el camino de la pardina de Ascaso sin mojarnos mucho, podemos tardar fácilmente media hora desde el punto de inicio. Al descendemos, cada poza y cada cascada que queremos visitar en el descenso por el río se convierte en una pequeña aventura. Es este senderismo el que convierte la visita en un excelente punto de partida para los entusiastas de la naturaleza.

Servicios e Información Práctica

¿Es Necesario Pagar para Acceder a las Pozas?

El acceso a las Pozas de Belsué es gratuito fuera de la temporada estival. Sin embargo, se aplica una tasa de 3 euros por persona durante los meses de verano, un precio realmente simbólico para mantener el lugar en condiciones.

¿Hay Servicios o Instalaciones en la Zona?

Las pozas están en un entorno natural prácticamente virgen, por lo que no hay servicios disponibles. Es necesario llevar todo lo que vayas a necesitar para tu visita: agua suficiente (aunque hay fuentes naturales en el camino), comida, y por supuesto, llevarte toda tu basura de vuelta.

¿Es Adecuado para Niños?

El acceso es lo suficientemente sencillo como para ir con niños, y muchas pozas tienen zonas de poca profundidad perfectas para los más pequeños. Sin embargo, es esencial supervisar a los niños en todo momento, ya que las corrientes pueden ser traicioneras en ciertos puntos y el terreno puede volverse resbaladizo.

Opiniones de Visitantes

Veronique quedó maravillada con las aguas transparentes y la ermita de Belsué, destacando el entorno natural único que rodea todo el valle. Iosu comentó que nunca había visto formaciones rocosas tan espectaculares creadas por la erosión del agua. Para David Sanz, este es un lugar mágico donde simplemente observar cómo el agua esculpe los paisajes vale toda la excursión.

Los paisajes impresionantes que fotografió Carmen M. durante su visita la convencieron de que era el sitio ideal para desconectar del mundo. El fácil acceso relativo (comparado con otras zonas de Guara) y las pozas perfectas para un baño refrescante en verano hacen que sea totalmente recomendable, según Rodrigo G. Raúl R. lo definió como un «paraíso natural escondido en Huesca» y aseguró que volverá sin duda en cuanto pueda.

Las vistas espectaculares desde los senderos elevados permiten contemplar no solo las pozas sino también los valles circundantes, creando ese paisaje impresionante que caracteriza a toda la Sierra de Guara y que hace de este rincón un destino imprescindible para cualquier amante de la naturaleza.

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