Córdoba en Dos Días: Una Aventura Inolvidable por la Joya Andaluza
Puerta de Sevilla

Comenzar la exploración cordobesa por una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad resulta fascinante. La Puerta de Sevilla conserva ese resquicio histórico de la antigua muralla que rodeaba toda la ciudad durante la época medieval. Su nombre proviene del hecho de que por esta puerta se accedía al camino que llevaba directamente a la ciudad de Sevilla. Durante siglos sirvió como punto de control estratégico donde se vigilaba quién entraba y salía del recinto amurallado.
Puerta de Almodóvar

Explorar la Judería implica necesariamente encontrarse con las puertas árabes que daban acceso al interior del recinto amurallado. Entre todas las puertas históricas cordobesas, esta destaca especialmente. Por las calles silenciosas del barrio judío, caminar hasta esta entrada te transporta inmediatamente a otra época. Las puertas romanas y puertas musulmanas compartieron durante siglos el mismo propósito defensivo, aunque con estilos arquitectónicos radicalmente diferentes.
Mezquita-Catedral de Córdoba
Entre todos los lugares representativos de Andalucía, este monumento ocupa el corazón de la ciudad de forma indiscutible. La mezquita fue construida entre los siglos VIII y X durante el dominio musulmán sobre la península ibérica. Tras la conquista cristiana en 1236, el edificio se transformó en catedral, incorporando elementos cristianos sin eliminar la estructura islámica original.

Durante mi visita al interior, los arcos famosos me dejaron completamente boquiabiertos por sus detalles y colores. Esta mezcla de religiones resulta única en el mundo entero. El edificio es inmensamente grande, por lo que recomiendo encarecidamente una visita guiada donde podrás descubrir datos, curiosidades e historia que de otra forma pasarían desapercibidos. Las puertas exteriores ya impresionan, pero es imprescindible rodearla entera para apreciar su magnificencia desde todos los ángulos.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, figura entre los monumentos más visitados de España. Mi consejo es comprar las entradas online con antelación para evitar las enormes colas que se forman, especialmente si prefieres visitarla a tu aire. En la web oficial encontrarás información sobre cómo acceder de forma gratuita entre las 08:30 y 09:30 de lunes a sábado, excepto festivos y celebraciones especiales donde el acceso al interior requiere decoro en la vestimenta: es necesario cubrir hombros y rodillas, además de quitarse gorras y sombreros.
Este es uno de los puntos importantes de cualquier viaje de 2 días por Córdoba. Representa el aperitivo perfecto antes del plato fuerte que vendrá después. El edificio data del siglo VIII y es toda una referencia arquitectónica. Abre de lunes a sábados de 10h a 19h, mientras que los domingos el horario es de 8h30 a 11h30 y de 15h en adelante. Hay que dedicar tiempo suficiente para recorrer lentamente la sala de oración, la Catedral propiamente dicha, el Patio de los Naranjos, contemplar la Torre Campanario, la Maqsura y el Mihrab, fijándote en cómo se fusionan los estilos omeyas con los cristianos de manera singular en el mundo entero.
Para subir al campanario y contemplar las vistas privilegiadas de la ciudad desde su corazón, considera contratar un guía que te explique el lugar con todo su simbolismo. Lo que he aprendido es que vale mucho la pena reservar la oferta que incluye también el Alcázar, aunque si prefieres ir por libre para ahorrar colas, puedes reservar únicamente la audioguía. Si entras durante alguna celebración extraordinaria, ten en cuenta que dispones de poco tiempo para conocerla. En mi opinión merece ser visitada, y es altamente recomendable dedicarle varias horas, especialmente si es tu primera vez.
Patio de los Naranjos
El Patio de Naranjos constituye la entrada principal por donde se puede acceder a la Mezquita-Catedral de Córdoba. Este patio de naranjos conserva elementos de construcción tanto de origen islámico como adaptaciones posteriores realizadas por los cristianos tras la reconquista.
Torre Campanario
Si tenéis ánimo y energía suficiente, os animo a subir hasta la Torre Campanario de la catedral de Córdoba. Desde arriba se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas de la ciudad, aunque preparaos para ascender aproximadamente 200 escalones. La entrada se compra aparte de la Mezquita-Catedral general, así que consultad la información actualizada en su página web oficial.
Alcázar de los Reyes Cristianos
Este lugar emblemático conocido como Alcázar de los Reyes Cristianos es, cierto, algo que me sorprendió muchísimo. Posee una historia apasionante y recorrerlo significa tocar un auténtico trocito de la historia de España. Contrata una visita guiada si quieres conocer todas las curiosidades.
Desde la época romana funcionó como fortificación estratégica junto al río Guadalquivir. Durante largos años de dominio musulmán, formó parte del conjunto de edificaciones que componían el Alcázar Omeya. Posteriormente pasaron temporadas allí los Reyes Católicos mientras planeaban la conquista de Granada. Cuentan que este lugar fue escenario de importantes reuniones con Cristóbal Colón. Como se suele decir, estos muros han presenciado innumerables acontecimientos históricos, lo que convierte la visita en algo imprescindible durante tu viaje de 2 días.

Los jardines son una parte fundamental del conjunto, y en primavera resultan una auténtica maravilla. Vas a querer parar cada dos metros para hacer fotos porque cada rincón está milimétricamente estudiado y es una preciosidad absoluta. Puedes contratar una visita a precio asequible, que es la mejor forma de conocerlo de manera completa. Dedica un par de horas como mínimo, y si vienes de visitarlo justo después de la Mezquita, calcula al menos una hora adicional para seguir adelante disfrutando del recorrido durante estos dos días, ya que no está lejos del edificio anterior.
El edificio presenta un marcado estilo mudéjar y, como su nombre indica, sirvió de residencia real durante la conquista del Reino de Granada. Esta joya fue declarada Patrimonio de la Humanidad y alberga espacios de gran belleza como el Salón de los Mosaicos, el Patio Morisco y los Baños Reales Mudéjares. Los Jardines del Alcázar son especialmente hermosos: estos últimos lucen bonitos durante todo el año, pero aún más en primavera cuando toda la vegetación florece.
La mejor forma de conocerlos en profundidad es mediante una visita guiada que puedes reservar en su página oficial, lo cual te permitirá ahorrar tiempo y dinero. Incluso puedes combinarla con un recorrido por la judería, o mejor aún, también con la Mezquita, creando así un paquete completo.
Puerta del Puente
La Puerta del Puente, ubicada muy cerca de la Mezquita-Catedral, resulta imponente a primera vista. Durante la época romana, cuando la ciudad estaba completamente amurallada, formaba parte esencial de las defensas urbanas. En el siglo XVI sufrió una importante remodelación que le otorgó ese aspecto monumental renacentista que conserva. Ya en el siglo XX se decidió remodelar su entorno para realzar su presencia.
Puente Romano de Córdoba
El Puente Romano representa un símbolo inconfundible de la ciudad sobre el río Guadalquivir, ofreciendo vistas impresionantes del paisaje urbano. Construido originalmente en el siglo I a.C. durante el dominio romano, ha sufrido múltiples modificaciones y restauraciones a lo largo de los siglos, aunque mantiene elementos de su estructura original.
En uno de sus extremos se alza la Torre de la Calahorra, una estructura defensiva que servía para controlar el acceso desde esa zona. Los jardines circundantes proporcionan panorámicas extraordinarias, perfectas para disfrutar durante cualquier fin de semana.

Personalmente, tras venir desde Madrid, recuerdo que empecé la jornada con un energizante desayuno molinero: los clásicos churros con chocolate en la tradicional Churrería Victoria, donde todo se prepara de forma artesanal.
El Triunfo de San Rafael es uno de esos monumentos característicos que encontrarás cerca. Esta columna del siglo XVII está dedicada al Arcángel San Rafael, considerado el custodio de la ciudad según la leyenda popular. Su construcción se vincula con el agradecimiento tras sobrevivir a una terrible epidemia de peste que asoló la zona.
La construcción del puente data de entre los siglos I a.C. y I d.C., siendo el único puente que comunicaba ambas orillas durante casi 20 siglos. Cerca se encuentran los Sotos de la Albolafia, un espacio natural protegido donde habitan más de 110 especies de aves, convirtiendo la zona en un lugar emblemático para los amantes de la naturaleza.
La Torre de la Calahorra, esa fortaleza del siglo XIV, alberga actualmente el Museo Vivo de al-Ándalus. Si eres madrugador, te recomiendo visitarlo hacia las 10h para disfrutar de la orilla del río con esas vistas mágicas matutinas. Incluye este itinerario completo sabiendo que podrás ver la Mezquita-Catedral sobresaliendo majestuosamente en el horizonte.
Triunfo de San Rafael
Entre los monumentos característicos más venerados por los cordobeses destaca el Triunfo de San Rafael. Esta columna del siglo XVII honra al Arcángel San Rafael, considerado custodio protector de la ciudad. La leyenda cuenta que tras una devastadora epidemia de peste que azotó Córdoba, los habitantes decidieron erigir esta construcción en agradecimiento por la intercesión divina que creyeron recibir.
Patios Cordobeses / Patios de San Basilio
El barrio de San Basilio alberga los famosos patios cordobeses, una experiencia imprescindible al visitar la ciudad. Estos patios están repartidos por toda la ciudad, aunque la mayoría son privados y pertenecen a vecinos particulares o restaurantes. Los mejores momentos para visitar los patios cordobeses son desde mediados de febrero hasta finales de junio, cuando lucen más bonitos y están completamente llenos de flores de colores vibrantes.

Puedes comprar una entrada conjunta que te permite acceder a varios patios que forman parte de una asociación específica. Esta entrada la venden en varios lugares del barrio de San Basilio, y en su web encontrarás un mapa detallado. Además de estos, veréis otros patios fuera de la asociación oficial, sobre todo recorriendo la calle San Basilio, que pueden visitarse libremente a cambio de un donativo a voluntad.
Si prefieres recorrer los patios por libre sin guía, es perfectamente posible, pero también puedes optar por una visita organizada de los patios cordobeses con guía especializado. En mayo se celebra la famosa Fiesta de los Patios de Córdoba, un concurso anual donde se otorgan premios a los mejores patios decorados. Durante este evento puedes visitar todos los participantes de forma gratuita, además de descubrir muchos más patios que normalmente permanecen cerrados.
En tu siguiente parada por los 2 días en Córdoba durante este recorrido, pasarás junto a las Caballerizas Reales, construidas en 1570 por orden del rey Felipe II, quien estaba muy interesado en la cría de caballos de pura raza española. Hoy en día se pueden visitar y admirar una interesante colección de carruajes de época. Os animamos a entrar en caso de estar muy interesado en el tema ecuestre; de otra forma, con tantos lugares por descubrir, quizá sea mejor que sigas adelante hacia otros sitios que consideramos más relevantes.
San Basilio es el lugar ideal para encontrar varios patios abiertos al público, un hecho que hace aún más interesante elegir Córdoba como destino turístico. Las casas con patio empezaron a construirse durante la época musulmana, cuando la arquitectura típica se centraba en crear un espacio abierto interior que solía tener un pozo para abastecer de agua a la vivienda. Los árboles frutales, las macetas con flores, los azulejos decorativos y las fuentes daban ese frescor tan necesario durante los meses más calurosos del año.
La mejor época para ver los patios en todo su esplendor es durante el Festival de los Patios Cordobeses, declarado recientemente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Este evento tiene lugar durante la primera quincena de mayo, período en el que se puede entrar a muchos de ellos gratis, aunque es verdad que las colas tienden a ser bastante largas. Fuera de ese momento cumbre, puedes igualmente acceder a algunos de estos patios, con la mayoría ubicados en el barrio de San Basilio.
La mejor forma de entrar y conocerlos apropiadamente es mediante una visita guiada especializada, gracias a la cual accederás a los más espectaculares. También existe la opción del free tour si prefieres no gastar. Si quieres ir por libre de manera independiente, te recomendamos comprar la entrada combinada con la que podrás visitar 5 patios privados durante todo el año. Para conocer las fechas exactas del festival y dónde se encuentran los patios abiertos durante el mismo, entra en la página oficial donde hay más información disponible. Puedes consultar nuestro post sobre los mejores patios de Córdoba para planificar mejor.
Antes o después de visitar San Basilio, según el hambre que tengas, puedes hacer una parada para descubrir la auténtica gastronomía cordobesa. Entre los mejores sitios destacan: Taberna La Viuda, Taberna El Nº10, Casa Pepe de la Judería, Casa Rubio y Taberna del Río, todos marcados en el mapa que te proporciono. Todos se encuentran situados bastante cerca unos de otros. En caso de que quieras un restaurante de más nivel gastronómico, reserva mesa con antelación en La Ermita de la Candelaria. Si lo que quieres es un picoteo rápido, puedes sentarte cerca de la Mezquita y pedir un buen trozo de la famosa tortilla en el Bar Santos. Otra opción popular es ir al Mercado Victoria, un gastromercado muy querido por los cordobeses donde encontrar múltiples propuestas culinarias. Encontrarás más información sobre este tema en nuestro post dedicado a los mejores restaurantes donde comer en Córdoba.
Escultura «El abuelo con el nieto»
En este mismo barrio de San Basilio, muy cerca de algunos de los patios cordobeses más visitados, se encuentra una de las esculturas más famosas de Córdoba: «El abuelo con el niño». Hacerse una foto aquí es imprescindible si tenéis pensado llevar un buen recuerdo fotográfico de vuestro viaje a Córdoba en 2 días.
Judería de Córdoba
El siguiente plato fuerte del primer día de esta ruta por Córdoba en 2 días es adentrarse en la Judería, un laberinto de calles estrellas donde convivieron durante siglos cristianos, judíos y musulmanes. Estamos seguros de que te darás cuenta fácilmente de su encanto especial, aunque mucho mejor si te animas a apuntarte a una visita guiada especializada. En caso de que vayas a ir por libre, te proponemos un recorrido por los rincones más interesantes:
Comienza por la Calleja del Salmorejo Cordobés, donde encontrarás un azulejo con la receta tradicional del plato más famoso de la ciudad. Continúa por la Calleja de la Luna y la Calle Cairuan, situada junto a las antiguas murallas medievales.

Visita el Museo de la Casa Sefarad para entender la vida judía, pasa por la Capilla mudéjar de San Bartolomé y entra en la Sinagoga (entrada gratuita para ciudadanos de la Unión Europea). En la Plaza de Tiberíades encontrarás el famoso Monumento a Maimónides; si tienes oportunidad, tócale la babucha del pie derecho porque dicen que esto te «roba» un poco de su sabiduría y puede asegurar tu próxima visita a Córdoba.
Admira la Casa del Indiano en la Calle Romero, pero sin duda el punto culminante es la Calleja de las Flores, posiblemente la esquina más bonita de toda tu estancia en Córdoba durante estos dos días. Gracias a su disposición, esta calle ofrece una postal perfecta: macetas colgantes junto a las vistas de la Torre del Campanario de la Mezquita al fondo.
Explora también la Calle de la Hoguera y la Calleja del Pañuelo, una de las calles más estrechas de Córdoba (conocida así porque mide aproximadamente el ancho de un pañuelo extendido). Si te interesa la arqueología, visita la Casa de las Cabezas de Córdoba, que alberga vestigios superpuestos: romanos, judíos y árabes, todos en un mismo lugar estratigráfico.
En algún momento durante el recorrido, si quieres parar a descansar, te animamos a hacerlo en alguno de los encantadores salones de té repartidos por la Judería para absorber el ambiente tan especial que posee este barrio. Otra idea alternativa es recorrer el Paseo de la Ribera junto al Guadalquivir, donde han surgido varios locales de moda como La Regadera, Bodegas Mezquita o Sojo Confusión. Desde este último se obtiene una bonita panorámica del río precisamente por estar elevado. También puedes probar Sojo Fusión o el Bar Amapola.
Baño en un hammam / Hamman al-Ándalus
La mejor manera de terminar el primer día de tu viaje a Córdoba en 2 días es con un relajante baño en un hammam tradicional. Puedes hacer el recorrido completo por el hammam pasando por las diferentes salas: primero la sala templada, luego la sala caliente con su baño turco incluido, y al último la sala fría donde descansas y recuperas tu temperatura corporal normal. También puedes añadir un masaje de 15 minutos o 30 minutos a la experiencia, lo cual supone el perfecto broche final para un bonito viaje por Córdoba. Reserva con antelación en la web de Civitatis o en la web de Tiqets donde podrás beneficiarte de un 5% de descuento.
¿Te parece un plan perfecto para terminar el primer día de viaje a Córdoba en 2 días? Después de finalizar esta ajetreada jornada llena de monumentos, ¿qué te parece darte un relajante baño seguido de un reconfortante masaje en un hamman?

En Córdoba, a poquísimos pasos de la Mezquita, se encuentra el Hamman al-Ándalus, que dispone de varias salas diferenciadas: la templada a 36ºC, la caliente a 39ºC, el propio baño turco a 90ºC y la sala fría a 17-18ºC. Además de hacer este circuito termal, podrás bajar revoluciones mentales gracias a la luz tenue ambiental y la música andalusí de fondo, combinando a la perfección la arquitectura árabe que recrea aquellos tiempos del califato omeya.
La entrada común incluye el circuito por el hammán más un masaje que puede ser de 15 minutos o 30 minutos según prefieras. También puedes elegir una opción extra donde recibirás una limpieza de piel típica de este tipo de baños, que dura aproximadamente 15 minutos y se realiza con piedra caliente, un guante de fibra de algodón llamado kessa y pasta de jabón con extracto de uvas rojas que te dejará como nuevo.
Reserva ya tu entrada mediante este enlace para que no te quedes sin hueco disponible. Después puedes seguir degustando la comida tradicional cordobesa en cualquiera de los restaurantes que mencionamos para el mediodía, o ir a la parte más moderna de la ciudad y descubrir tabernas típicas como Taberna Góngora, Taberna Salinas o Los Berengueles.
¿Tienes ganas de algo más nocturno? Entonces puedes asistir a un espectáculo flamenco en un tablao auténtico, o adentrarte en el lado oscuro de la ciudad con un free tour sobre los misterios y leyendas ocultas de Córdoba.
Excursión al yacimiento arqueológico de Medina Azahara
Para el segundo día de tu viaje a Córdoba en 2 días, te recomendamos firmemente hacer la excursión más popular de la zona: una visita al yacimiento arqueológico de Medina Azahara, que se encuentra a solo 10 kilómetros de Córdoba capital. Para llegar puedes contratar una excursión organizada con guía especializado, que es posiblemente la opción mejor opción para visitarlo en profundidad, aunque también puedes ir en coche propio y visitarlo por libre o hacer un free tour del yacimiento.
Si vais en coche, debéis tener en cuenta una cosa importante: al llegar, dejas el coche en el parking habilitado, después coges un shuttle gratuito para llegar hasta la entrada del yacimiento. El último shuttle sale una hora antes del cierre oficial de Medina Azahara.

Medina Azahara fue una ciudad construida por orden del Califato de Córdoba allá por el año 940. Este complejo palaciego y ciudad administrativa sirvió como sede principal del gobierno de Al-Ándalus. El nombre árabe original, Madinat al-Zahra, significa literalmente «Ciudad Resplandeciente». Durante su apogeo, Medina Azahara fue una de las ciudades más avanzadas de toda Europa, destacando por su arquitectura impresionante repleta de lujosos palacios decorados profusamente con mármoles y mosaicos de gran valor.
Las excavaciones destinadas a recuperar la ciudad, que había quedado enterrada tras el paso de los siglos, comenzaron hace relativamente poco: concretamente en 1911. Todavía continúan hasta el día de hoy, y se cree que solo se ha redescubierto aproximadamente el 10% del total de lo que fue en su día Medina Azahara.
Después de reponer fuerzas con un buen desayuno, mi propuesta es que empieces tu visita a Medina Azahara. Esta ciudad, situada a 8 kilómetros de Córdoba capital, fue construida en el año 936 por orden de Abderramán III como una de las muestras del gran poder que tenía el califato en aquella época. Aunque la ciudad solo estuvo habitada durante unos 70 años, hoy constituye uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes de Europa y, por supuesto, una visita básica que ver en Andalucía.
Aunque ya hayas visitado la Mezquita-Catedral, estamos convencidos de que sitios como el Salón Rico, la Casa de Yafar, la Mezquita Aljama y los Jardines Alto y Bajo te conquistarán igualmente. Mejor aún si reservas una visita guiada que incluye transporte desde Córdoba, ya que gracias a ella conocerás toda la historia del lugar y te harás una mejor idea de cómo era durante su época de esplendor califal.
También puedes apuntarte a un free tour si prefieres algo más económico. Para llegar por tu cuenta tienes varias opciones: coche propio, taxi o el autobús turístico que sale desde enfrente del Mercado Victoria en la Avenida de la Victoria. Eso sí, es importante reservar el autobús con antelación a través de su página web oficial.
Ten en cuenta que el recinto arqueológico abre de martes a sábado de 9h a 18h, mientras que los domingos y todos los días durante los meses de verano cierra a las 15h. Aun así, lo mejor es consultar toda la información actualizada en nuestro post dedicado «Cómo visitar Medina Azahara» donde detallamos horarios, precios y consejos prácticos.
Cristo de los Faroles y Cuesta del Bailío
Después de esta interesante visita matutina, llega la hora de seguir explorando Córdoba capital. Lo mejor es empezar por el querido Cristo de los Faroles, que se encuentra en una pequeña plaza empedrada llamada Plaza de los Capuchinos. Se trata de una talla escultórica de 1794 realizada por el escultor Juan Navarro León. Como habrás imaginado, el nombre que recibe proviene de los 8 faroles característicos que lo rodean formando un círculo protector.
Además de ser una escultura muy popular entre los cordobeses, la plaza es también un rincón icónico, especialmente durante Semana Santa. Desde aquí salen cuatro pasos importantes pertenecientes a la Hermandad de la Paz y Esperanza y a la Hermandad de Dolores.

Junto a ella descubrirás la bonita Cuesta del Bailío, una de esas antiguas conexiones que unían la parte alta de la ciudad (la Medina o Villa) con la baja (la Axerquía). En estos momentos, esta pintoresca calle cuenta con 32 amplios escalones decorados con granito cordobés, y podemos ver una fuente neobarroca hecha en granito negro. Fíjate también en la pared lateral donde pueden verse 9 crucifijos de madera que simbolizan las estaciones del vía crucis y que datan del siglo XVIII, instalados justo después de colocarse el Cristo de los Faroles en la Plaza de Capuchinos.
La Cuesta del Bailío es también un sitio muy interesante para ver las procesiones durante Semana Santa y las Cruces de Mayo, ya que aquí se pone una de las cruces más animadas de la ciudad. Durante el resto del año, podrás verla adornada con una espectacular buganvilla que trepa por sus muros creando un marco floral impresionante.



