Marrakech en 4 Días: Una Aventura Completa por la Ciudad Roja
Día 1: Inmersión en el Corazón de la Medina
La experiencia de alojarse en un riad típico marroquí es, sin lugar a dudas, una de las experiencias más chulas que podéis hacer durante vuestro viaje de 4 días. Desde el exterior, estos riads solo suelen mostrar un gran muro de adobe y una puerta discreta, pero por dentro esconden auténticos paraísos. La última vez que visitamos la ciudad, nos alojamos en el Riad Al Loune, y podemos recomendarlo totalmente. La mayoría de estos riads incluyen un desayuno marroquí que es más completo de lo que imaginas, y que también resulta una experiencia en sí mismo.

Otras opciones de alojamiento en Marrakech que nos encantan son el Riad Babouchta & Spa y el Riad Samir Privilege Boutique. Si preferís alojaros fuera de la Medina en algo más occidental, algunos hoteles como el Ibn Batouta pueden ser una buena alternativa. Sin embargo, personalmente creo que alojarte en uno de sus riads, estas auténticas casas tradicionales, es una maravilla que te hará disfrutar del arte y la vida marroquí de manera increíble. Estoy segura de que te encantará vayas donde vayas, ya que la variedad de riads que encontrarás en la ciudad es enorme, con precios más bien tirando al bolsillo europeo.
Primera Parada: La Impresionante Muralla
Después de un buen desayuno y con las pilas cargadas, te proponemos empezar el día paseando por la Medina en dirección sur hasta encontrarte con un tramo de la impresionante muralla de 15 kilómetros y 10 metros de altura que rodea el centro histórico de Marrakech. Bordeando esta muralla de arcilla roja y adobe, llegarás en pocos minutos a la monumental puerta de Bab Agnaou del siglo XII, que se caracteriza por su decoración en bajorrelieves de piedra verde de Gueliz.

La puerta Bab Agnaou, conocida como la puerta negra, es la puerta más bonita de entrada a la Medina y data del siglo XII, de la época del imperio almohade. Se ve rápidamente si vienes de paso para visitar el siguiente punto de la ruta de 4 días. Si vas bien de tiempo y estás interesado, hay alguna más entre las 19 puertas de la muralla de Marrakech que te recomendamos. Puedes seguir paseando para encontrar cinco más: Bab el Robb, Bab Doukkala, Bab el Debbagh, Bab el Jadid y Bab el Khemis.
Tumbas Saadíes: Un Secreto Bien Guardado
Muy cerca del palacio, las tumbas saadíes del sultán Ahmad al-Mansur se remontan al siglo XVI, aunque fueron descubiertas en el año 1917. En las Tumbas Saadies descansan los miembros de la dinastía Saadí. Este mausoleo puede no gustarnos a primera vista, pero debo admitir que me dejaron con la boca abierta por lo bien decoradas que están con azulejos, estucos y motivos geométricos. Las he visitado en dos ocasiones, y la segunda vez, durante un free tour, la visita fue más interesante.

A finales del siglo XVII, alguien tapió la entrada a las tumbas, y no fue hasta 1917 que fueron redescubiertas. Hoy permanecen escondidas en un jardín, con acceso por un estrecho pasillo, lo que las convierte en una parada imprescindible durante tu viaje de 4 días. A pocos metros de la Puerta de Bab Agnaou, encontrarás la escondida entrada en un estrecho callejón junto a la mezquita Moulay El Yazid.
El mausoleo, construido en el siglo XVI y descubierto en 1917, fue construido para el descanso eterno de los gobernantes de la Dinastía Saadí. Merece la pena entrar para ver la Sala de los Tres Nichos, la Sala de Mirhab y la sala de las doce columnas de mármol blanco de Carrara que sostienen la cúpula de madera de cedro. A la salida, puedes observar las numerosas tumbas en los jardines que pertenecen a soldados y sirvientes.
Mezquita Moulay Al-Yazid
Justo al lado de las Tumbas Saadíes se encuentra esta mezquita, conocida como la mezquita Kasbah, una de las más bonitas de la Medina. Solamente se puede ver la fachada y el minarete, ya que no se puede acceder al interior a menos que practiquéis el Islam.
Palacio de la Bahía: Elegancia Arquitectónica
Uno de los palacios más bonitos para ver en 4 días fue construido a finales del siglo XIX como ejemplo de la arquitectura y el diseño marroquí. Al visitar sus habitaciones y salones, descubrirás que el palacio cuenta con varias fuentes, jardines y patios. No tiene nada que ver con los restos del Palacio El Badi, ya que está bien conservado y no es difícil imaginar la vida en uno de los lugares de Marrakech más interesante si hacéis la visita con un guía.

El Palacio de la Bahía, construido a finales del siglo XIX por los mejores artesanos y arquitectos de Marruecos, fue la residencia del Gran Visir. Una vez terminado por Abu Bou Ahmed, un esclavo negro que se convirtió en posterior visir, se transformó en uno de los palacios más espectaculares del mundo con 150 habitaciones y un bello jardín.
Tras la muerte del visir en 1900, el palacio fue desvalijado por sus empleados, incluidas sus esposas. Sin embargo, aún puedes apreciar la belleza de su decoración con madera tallada de cedro, suelos de zellijes (mosaicos policromados), baños de mármol italiano, todo conservado en buen estado. Durante el recorrido por el interior, no te pierdas el Patio de Honor, la Sala de Honor, la Sala del Consejo y el famoso harén que albergaba 4 esposas y 24 concubinas.
Place des Ferblantiers y el Barrio Judío
La tarde del primer día en tu ruta de 4 días empieza llegando en taxi a la Plaza de los Hojalateros, Place des Ferblantiers, que es la puerta de entrada al antiguo barrio judío, el Mellah. Esta pequeña plaza es conocida por su vibrante ambiente y puestos de artesanías.
Antiguamente se reunían en la plaza los ferblantiers (trabajadores de la hojalata) para vender sus productos y realizar transacciones comerciales. En la plaza hay varias cafeterías donde es posible, si queráis, hacer una parada para tomar un té de menta. También encontraréis tiendas donde comprar artesanías, recuerdos y especias.

El barrio del Mellah fue creado para los judíos expulsados de la Península por orden de los reyes Católicos en el siglo XVI. Fue abandonado casi por completo cuando la comunidad hebrea emigró al recién creado estado de Israel. En la actualidad solo conserva alguna sinagoga como Al Azama y el Cementerio Judío. El barrio cuenta con varios mercados a precios más económicos que el Zoco de Marrakech.
Palacio El Badi: Ruinas con Historia
Los restos del Palacio El Badi son lugares que deben aparecer en cualquier planning de 4 días. Fue construido por el sultán Ahmad al-Mansur en el siglo XVI, y en su momento tenía suelo de oro antes de ser saqueado y demolido en menos de un siglo desde su construcción.
En los restos arqueológicos puedes ver en un video cómo era el palacio en su época, y también subir a la terraza para disfrutar de bonitas vistas de la Medina. La ruta de 4 días continua con la visita al Palacio El Badi, construido por orden del sultán Ahmed al-Mansour para celebrar la victoria sobre el ejército portugués en la Batalla de los Tres Reyes en 1578. Fue demolido en 1696, y sus materiales se utilizaron en la reconstrucción de Meknes.

Al observar la grandiosidad del palacio, descubrirás que llegó a tener 360 habitaciones y numerosas salas decoradas con todo tipo de lujos. Puedes pasear entre los estanques y edificios en ruina. Te aconsejamos subir a la muralla para obtener una excelente perspectiva de Marrakech, donde los nidos de cigüeña se han convertido en un símbolo de la zona.
Construido a finales del siglo XVI, casi un siglo más tarde alguien ordenó su derribo. Hoy en día solo puedes ver los restos del palacio, que igualmente me parecieron interesantes. No quiero imaginar cómo sería en aquella época. La entrada vale 10 MAD y el horario es de 9.00 a 16.30 h.
El Laberinto de los Zocos
Si no quieres perderte, la mejor manera de experimentar esta sucesión de mercados laberínticos de Marrakech es sin intención, simplemente paseando. Es complicado resistirte a las ofertas que escucharás por todas partes. Encontrarás de todo lo habido y por haber: especias, productos de artesanía de mil maneras, prendas de ropa y puestos de comida.
Es buena idea comenzar desde la Plaza Yamaa el-Fna, aunque es difícil seguir un rumbo. Mi mejor consejo es dejarse llevar, ya que será una de las mejores experiencias en la ciudad recorrer este entresijo de calles. Los zocos de Marrakech no pueden faltar en tu viaje de 4 días. Hay tiendas de todo tipo tan bonitas que querrás llevártelo todo.

Para regatear y comprar, personalmente me desespera tener que comprar así, pero no te quedará otra opción para bajar el precio a menos de la mitad de lo que te dijeron en un principio. Ojo, que son duros y no lo hacen a la primera de cambio. Muchas veces no es hasta que te vas de la tienda unos metros cuando aceptarán tu precio.
Te aconsejamos echar un vistazo tranquilamente por las tiendas, mirando el precio de las cosas que queráis comprar. Como está lleno de tiendas, es posible que durante el viaje encontréis el mismo artículo más barato. Entre las compras típicas está el famoso aceite de argán, un aceite que se extrae del árbol de argán y tiene múltiples usos cosméticos. Ten cuidado de que no te vendan gato por liebre – usa el sentido común y cómpralo en lugares que te den garantías.
La tarde del cuarto día de tu viaje empieza entrando al Zoco por la zona norte de la Plaza Jamaa el Fna. Es el más grande del Magreb, donde es casi imposible no perderse mientras vas esquivando motos, carros, falsos guías y una multitud de gente. Vas encontrando el encanto del enorme Zoco donde los artesanos están agrupados por gremios.
Los tintoreros trabajan coloreando lanas y secándolas al sol. Al continuar tu paseo, llegarás a la Plaza de las Especies, Rahba Kedima, una plaza con numerosos puestos de especies. Es encantador, y allí está el Café Des Épices. En el zoco de los tintoreros puedes perderte por las calles salpicadas de tiendas de alfombras, farolillos de metal, babuchas y juegos de té.
También encontrarás pequeños zocos específicos: la Kissaria Serrajine (seda y algodón), el Souk des Babouches, el Souk Ableuh (aceitunas y encurtidos), el Souk Laksour (lámparas), el Souk des Tapis Tillis, el Es-Seffarine (calderos) y el zoco Nejjarine (artículos de madera).
Madraza Ali Ben Youssef: Belleza Coránica
Esta antigua escuela de Marrakech cuenta con una arquitectura tan bella que es obligatorio conocer este precioso lugar. En pocos sitios se permite la entrada a no musulmanes, pero aquí podrás admirar un patio decorado con una elegancia y fineza extraordinarias. Las celdas que alojaban a los estudiantes son aposentos minúsculos que puedes entrar a ver.
Para entrar a la Madraza Ali Ben Youssef pagas 50 MAD, y el horario es de 9.00 a 18.00 h. La Madrasa Ben Youssef era una escuela donde memorizaban el Corán, y fue la más grande de Marruecos que se puede visitar por dentro. Tras una completa restauración, se ha convertido en un lugar imprescindible para ver en 4 días.

Está perfectamente reformada y su arquitectura preciosa merece la pena. Puedes pasar horas admirando el patio y recorriendo sus pasillos para alejarte del frenético y estresante Zoco. Cuenta con un gran patio de abluciones y la Medersa Ben Youssef es uno de los mejores ejemplos de arquitectura árabe. Esta antigua escuela coránica tiene un patio central presidido por una fuente y diferentes salas, como la sala de los rezos, decoradas con arcos en las paredes, paneles de zellige, cedro, estuco y mármol hechos a mano.
En el piso superior hay celdas que alojaban a los estudiantes mientras aprendían el Corán y otras materias. A pocos metros de la entrada está la Qoubba almorávide, uno de los únicos vestigios de arquitectura almorávide. Está decorado con motivos florales y vegetales que resaltan su belleza, y tiene una bonita cúpula octogonal.
Al salir del edificio, encontrarás el Museo de Marrakech, con un patio culminado por una gran lámpara y salas decoradas que albergan objetos tradicionales.
Curtidurías: Una Tradición Ancestral
Cerca de la Madraza están las curtidurías, lugares comunes en Marruecos donde trabajan y curten las pieles. Si te acercas a conocer esta tradición tan arraigada, al llegar puede que alguna persona te ofrezca una comisión o algún chico dispuesto a llevarte y enseñarte cómo trabajan a cambio de dinero.
Es fácil decir amablemente que no quieres que te acompañe si se pone insistente. Con paciencia y astucia, usando la orientación de Google Maps buscando «tannery» o «curtiduría», puedes ir sin necesidad de ir con nadie.

Visitar una curtiduría es conocer el lugar donde convierten en cuero las pieles de los animales. Es un proceso curioso que se hace de forma tradicional, aunque tiene un olor nauseabundo. Personalmente no me gustó verlo como atracción turística cuando es un lugar de trabajo. Para entrar tienes que ir acompañado de alguien a quien darás propina, que nunca parecía ser suficiente. No recomendamos visitar las curtidurías, aunque algunas personas consideran que vale la pena. La elección es tuya.
Plaza Kedima: La Plaza de las Especias
En esta plaza se encuentran dos de mis restaurantes preferidos de Marrakech: Nomad y el Café des Épices. Os recomendamos ir a comer a alguno durante el segundo día del viaje de 4 días. Ambos restaurantes tienen terrazas con vistas a la plaza y, además, se come estupendamente.

Es una plaza muy animada donde encontraréis un montón de puestecillos de artesanía. Es el lugar perfecto para comprar souvenirs.
Le Jardin Secret: Un Oasis Escondido
Le Jardin Secret es un oasis escondido en la bulliciosa Medina. Tras varios años de restauración, en 2016 lo abrieron al público. Cuenta con dos preciosos jardines: un jardín exótico repleto de plantas y árboles de todo el mundo, y un jardín islámico dispuesto en formas geométricas e inspirado en la descripción del cielo narrada en el Corán.

Después de tanta visita cultural, puedes respirar aire puro y relajarte con el sonido del agua al caer en la fuente central de este escondido Jardín Secreto, un oasis en medio de la caótica Medina con 80 tipos de plantas de diferentes partes del mundo.
Museo Dar Si Said
Callejeando por la Medina, pasarás por el Museo Dar Si Said, un antiguo palacio con bonitos patios interiores y una colección de arte marroquí.
Atardecer desde las Terrazas
Uno de los mejores planes que podrás hacer es observar la Plaza Yamaa el-Fna desde otro ángulo. Esta visión del lugar más importante de toda la ciudad bien merece ser admirado, y tal es así que podríamos pasarnos horas simplemente observando a los locales. Eso fue lo que hacíamos alguna tarde, y también te aconsejo que lo hagas, justo además en el momento del atardecer.

Podrás hacerlo desde alguno de los tantos restaurantes y cafeterías con terrazas. Los más conocidos son el Grand Balcon del Café Glacier y las Terrazas Alhambra.
La Mezquita Koutoubia al Anochecer
Volveremos a la Plaza Yamaa el-Fna, y a escasos metros de la algarabía está uno de los símbolos de Marrakech: la mezquita Koutoubia del siglo XII. Es uno de los principales lugares de culto de la religión islámica, con su minarete dominando la ciudad y visible desde casi todas partes. Solo puedes contemplarla desde fuera, ya que está prohibida la entrada a no musulmanes.
La mezquita Kutubía es el edificio más alto y uno de los iconos de Marrakech. Aunque la entrada está permitida solo a musulmanes, puedes recorrer sus alrededores y fotografiarla desde todos los ángulos. Fue construida en el siglo XII con una impresionante arquitectura y decoración, siendo una de las mezquitas más grandes e importantes de Marruecos. Curiosamente, la Giralda de Sevilla se basó en la mezquita Kutubía para construir su torre.

De vuelta a la Plaza Jamaa el Fna en el cuarto día, la continua vista de los jardines frutales junto a la Mezquita Koutoubia es uno de los principales reclamos turísticos, aunque no permite la entrada. Su nombre significa «la de los libreros» en referencia a una biblioteca que hubo allí. Destaca su esbelto minarete de 66 metros de altura, culminado con azulejos verdes desde donde se observan diferentes zonas de la Medina.
El mejor momento para ver el trasiego de fieles en el exterior es en el momento del rezo del viernes por la mañana, cuando los musulmanes visten de blanco inmaculado, el día más importante de la semana. Para poner la guinda a tu primer día, puedes subir otra vez a la terraza del Café Glacier o del Café de France para ver cómo se va llenando la plaza con los puestos de comida iluminados por los famosos farolillos de metal mientras saboreas un té con menta.
Plaza Yamaa el-Fna: El Corazón Palpitante
El lugar más lleno de vida de Marrakech es la Plaza Yamaa el-Fna, el centro neurálgico y corazón de la ciudad. Desde tu escapada, al aterrizar a primera hora de la mañana hasta la noche, verás vendedores ambulantes, miles de puestos de comida, exhibiciones y representaciones locales en un espectáculo para todos los sentidos.

La Plaza de Jemaa el Fna es imprescindible en tu ruta de 4 días. Como parte de la Medina (la zona antigua), esta plaza muy animada cobra una vida especial cuando hay puestos abiertos donde cenar pinchos típicos con música en directo, mostrando la cultura marroquí de manera única.
Te recomiendo visitar de día y también visitar de noche, ya que es el punto donde se cruzan todos los caminos del centro. Muchos free tours tienen aquí su punto de encuentro. En cuanto al turismo responsable con los animales, no pagues por fotos con búhos, serpientes o monos.
Callejeando cerca del Museo Dar Si Said, este antiguo palacio con sus patios interiores y colección de arte marroquí está cerca de la Plaza Jamaa el Fna, que es una plaza activa las 24 horas. Aunque seas un viajero curtido, ver a los encantadores de serpientes y espectáculos con monos puede ser inquietante por el maltrato animal que implican.
Los puestos de venta ofrecen zumos de naranja, dátiles, aceitunas, dulces y productos típicos de Marruecos. Tanto turistas como locales llenan la plaza, aunque debes ir con expectativas realistas y paciencia ante el ajetreo y desorden. Desde alguna terraza como la del Café Glacier o el Café de France, en una zona menos turística, puedes disfrutar de un té con menta mientras contemplas las vistas de la plaza.
Entre los mejores restaurantes para comer en Marrakech están el Bazaar Café, Atay Café, Nomad y Dar Cherifa, todos ubicados en algunos de los riads más bonitos y antiguos de la ciudad. Allí puedes probar tajines y cuscús tradicionales.
Día 2: Explorando el Palmeral y las Maravillas del Norte
El Palmeral: Entre Palmeras Milenarias
La mañana del segundo día en Marrakech empieza a primera hora de la mañana llegando en taxi al Palmeral, localizado a 6 kilómetros de la Medina. Una de las mejores cosas que hacer en Marrakech es visitar este parque milenario que cuenta con más de cien mil árboles, sobre todo palmeras datileras que aportan grandes cantidades de dátiles, madera, olivas y otros productos a los habitantes de Marrakech.
Para los turistas, además de ser un lugar increíblemente escénico, es un buen lugar para soltar adrenalina reservando un tour en quad o buggy que cruzan el gran Palmeral y se adentran a toda velocidad en parte del desierto para visitar aldeas tradicionales, observar la cordillera del Atlas y encontrar algún pequeño oasis. Estos tours contarán con un guía en español y pasarán a recogerte al hotel o riad.

También son habituales las excursiones en camello, aunque igual que decíamos anteriormente sobre las calesas, no recomendamos participar en este tipo de experiencias que no fomentan el turismo responsable.
El Palmeral es un extenso territorio formado por incontables palmeras y árboles que se encuentra situado a 10 km del centro de la ciudad. Cerca de esta zona hay villas, hoteles de lujo y campos de golf. Podrás recorrerla en bicicleta, mediante un paseo en dromedario o en calesa. Nosotros decidimos dar un paseo en dromedario – una turistada que en su momento me hizo más gracia, pero actualmente no repetiría.
Actividades para los Aventureros
Si buscas actividades por el Palmeral más allá del paseo tradicional, las opciones de quad y buggy te permitirán recorrer el extenso palmeral de una forma más emocionante, atravesando paisajes desérticos y visitando aldeas bereberes tradicionales.
Jardines de Majorelle: Un Paraíso Azul
Uno de los principales puntos de interés son los Jardines de Majorelle, que tienen casi un siglo de historia. Fueron creados por el artista Jacques Majorelle y se convirtieron en uno de los lugares más conocidos gracias a Yves Saint Laurent, quien les dio mayor fama.
Este gran conjunto de bambúes, cactus y especies variadas forma un jardín donde el color azul es predominante, tanto en los edificios como en el entorno. Para llegar puedes tomar un autobús o un taxi desde La Ville Nouvelle (la parte moderna) que está alejada del centro. El autobús público sale cerca de la mezquita Koutoubia.

La entrada cuesta 50 MAD y está abierto todo el año. El horario de octubre a abril es de 8.00 a 17.30 h, mientras que de mayo a septiembre es de 8.00 a 18.00 h.
Son uno de mis lugares favoritos de la ciudad: un remanso de paz en medio del caos. Son bonitos por el color azul majorelle que el artista francés y propietario de la finca utilizó hasta 1980, cuando el diseñador Yves Saint Laurent los adquirió. Tienen plantas de los cinco continentes con numerosas especies y pájaros.
Te recomiendo visitarlos a primera hora, antes de que estos puntos turísticos tan visitados se llenen de gente. Puedes comprar las entradas online en la web oficial del Jardín Majorelle.
Para llegar desde la zona nueva a la Medina, tendrás que coger un taxi. Pídeles que pongan el taxímetro, aunque los taxistas son testarudos y muchos se nieguen. Si no aceptan, intenta cerrar un precio de unos 50 DH desde la plaza de Jemaa el-Fna (con taxímetro debería ser inferior). La distancia desde el Palmeral es de unos 4 kilómetros y se tarda unos 15 minutos.
Los jardines fueron diseñados por el pintor francés en 1924 y se convirtieron en propiedad del diseñador de moda que les dio su toque personal añadiendo nuevas especies, creando un paraíso botánico. Pasear entre árboles, cactus, bananeros, jazmines, plantas acuáticas, bambú y palmeras es una delicia. Las paredes de un azul intenso contrastan con el amarillo de varios edificios, fuentes y monumentos de estilo hispano-morisco.
Museo Yves Saint Laurent
Justo al lado de los jardines está el Museo Yves Saint Laurent, un lugar interesante si te apasiona la moda. Es un museo pequeño y vanguardista que contrasta con el resto de cosas que se visitan en la ciudad. Se puede pagar una entrada conjunta que incluye el museo Museo Yves Saint Laurent, el jardín Majorelle y el Museo de Artes Bereberes.

En el museo puedes aprender más sobre la vida y trabajo de Yves Saint Laurent, y la muestra explica cómo sus diseños se inspiraron en los colores y geometrías del pueblo Berebere.
Barrio de Guelíz: La Ciudad Moderna
Cerca de los jardines de Majorelle se encuentra la parte moderna de Marrakech, conocida como Guelíz. Fue creada durante el protectorado francés con un estilo de grandes boulevares como en Paris. El eje principal de Gueliz es la Avenida Mohammed V, que llega hasta una gran rotonda situada en la Place 16 de Novembre.
En esta última plaza se encuentra la oficina de correos central, uno de los pocos edificios de la época francesa junto a un gran centro comercial con marcas internacionales. Durante tu paseo por la zona observarás tiendas de lujo, modernos hoteles, cafés con terrazas y discotecas de estilo europeo, además de excelentes restaurantes tanto orientales como occidentales.

Te recomiendo restaurantes como la Rotisserie de la Paix, Dameh, Al Fassia Guéliz y Les jardins de Gueliz. Para las cafeterías con terraza, prueba la Patisserie Amandine donde podrás probar deliciosos dulces árabes.
Jardines de la Menara: Reflexión y Tranquilidad
Aunque visitamos los Jardines de Majorelle, no nos acercamos aquí y realmente me arrepiento al haber visto fotos del pabellón de la Menara. Se encuentra rodeado de un estanque y olivos, y se ve precioso. La mejor manera de llegar es en taxi, ya que está en las afueras de la ciudad.
Gastronomía Marroquí: Un Festín para los Sentidos
Algo que me gusta cuando voy de viaje es el turismo gastronómico, y Marrakech no iba a ser menos. Estaba realmente emocionada por la mezcla de sabores exóticos y los diferentes platos. La comida es sabrosa, un verdadero placer.
Es obligatorio que pruebes el tajín, un buenísimo plato de carne y verduras con especias cocinado a fuego lento en un recipiente de barro. También es tipiquísimo el cus-cus y la ensalada marroquí. Me encantaron los dulces, que son dignos de mención.

En cuanto a dónde comer, ya sabes cuál es mi restaurante favorito, pero también te recomiendo el Café Arabe y el restaurante la Maison Arabe. Comer o cenar en la plaza Yamaa el-Fna puede estar bien para salir del paso. Reconozco que me encanta la comida callejera y soy una fan absoluta, pero a diferencia de países del Sudeste Asiático donde comer en la calle es realmente baratísimo, aquí la cosa cambia un poco. La historia es que los precios están algo más inflados, aunque la experiencia sigue pareciendo igual de atractiva.
Después de varios viajes a Marrakech, los restaurantes y cafeterías que recomendamos totalmente son: Dar Cherifa (una cafetería que nos encantó por lo bonita que es, podéis ir tanto a comer como a tomar algo a cualquier hora), Nomad Cafe (sirven tanto platos europeos como marroquís y tiene una terraza chula con vistas a la plaza Kedima, la plaza de las Especias).
El Cafe des Epices, junto al anterior, son dos de mis restaurantes preferidos de Marrakech, un restaurante donde comeréis estupendamente. Naranj Libanese es un sitio estupendo para comer comida libanesa en Marrakech.
Entre los restaurantes que más recomiendan está Taj Moroccan Food al lado de la plaza Jemaa el Fna donde se come bastante bien. Rooftop Dardar es un restaurante chulo dentro de la Medina donde se come estupendamente. L’mida Marrakech es otro lugar coqueto para comer en Marrakech del que no os arrepentiréis de visitarlo.
Les Jardins du Lotus es un sitio chulo para ir a comer o cenar. Bacha Coffee: dicen que aquí sirven el mejor cafe de Marrakech en este café histórico tan exclusivo. Además del café, tienen pastas deliciosas.
Henna Art Cafe es un restaurante con la peculiaridad de que puedes hacerte un tatuaje de henna mientras comes. La Patisserie des Princes es una pastelería super recomendable para probar las pastas locales y alguna que otra europea. Además tiene mesas para tomar un café o té marroquí.
Té y Zumo: Las Bebidas Emblemáticas
Seguro probarás dos de las bebidas más conocidas: el té a la menta (te lo ofrecerán en casi todos lados, y no lo rechaces porque no está bien visto) y los puestos de zumo de naranja que abundan en la Plaza Yamaa el-Fna. Por muy pocos dirhams puedes saborear un riquísimo zumo de naranja recién exprimido.
Relax en el Hammam
Después de un día de visitas, la mejor forma de finalizar tu segundo día de 4 días es relajarte en un hamman, el baño tradicional árabe donde disfrutarás de un baño y un agradable masaje.
Antes de elegir tu espacio de relax, debes tener en cuenta que los hammanes más tradicionales no permiten que entres en pareja y tienes que llevar tus productos para el baño, mientras que los más turísticos no requerirán que lleves nada. Además podrás disfrutar de la experiencia en pareja, aunque son más caros.
Entre los más recomendados se encuentran el Spa Click (puedes reservar aquí), Les Sources Berbères y Rosa Bonheur.

Para culminar el día de la mejor manera, puedes cenar en el Comptoir Darna, un local de moda donde se come muy bien y puedes ver un espectáculo de danza del vientre tradicional. También puedes acercarte a alguno de los restaurantes que mencionamos en el primer día.
No hicimos esto y me quedé con las ganas, pero el mejor momento para darse un homenaje es al final del día. Es una buena manera de descansar y relajarse. Dos hammams conocidos son el Hammam Bab Doukkala y el Hammam Dar el-Bacha.
Día 3: Aventuras Fuera de la Ciudad
Excursión a las Cascadas de Ouzoud
El segundo día haremos una de las excursiones más chulas que puedes hacer desde Marrakech. Te lo recomiendo totalmente porque me encantó. Las cascadas de Ouzoud son impresionantes y bellas cascadas situadas a 150 kilómetros de Marrakech.
Decidimos dedicar un día a conocerlas y reservamos directamente la excursión desde España a través de Civitatis. Nos recogieron a las 8.00 a.m. y el trayecto hasta las cascadas duró casi tres horas. Cuando llegamos, nos dejaron tiempo libre hasta las 15.00 h.

Coincidimos con una pareja de españoles y estuvimos muy agusto. Aprovechamos para conocer y explorar la zona. Las cascadas tienen casi 110 metros de altura y son impresionantes, aunque el lugar es notablemente turístico con puestos de souvenirs y comida. El grupo llega a Marrakech sobre las 18.00 h, lo que te da tiempo para descansar un poco en tu alojamiento. Aún queda tarde para aprovechar el día.
Las cascadas de Ouzoud son las cascadas más espectaculares del norte de África con más de 100 metros de altura. Puedes daros un chapuzón en el río Al Abid si el tiempo acompaña.
Mi última propuesta para dedicar el tercer día son las Cascadas de Ouzoud, las más espectaculares del norte de África. Están ubicadas a 150 kilómetros (menos de 3 horas) de Marrakech. Las cascadas nacen del río Ouzoud y están rodeadas de un paisaje de gran diversidad. Impresionan por su salto de agua de más de 100 metros de altura.
Puedes pasear por los alrededores, dar un baño en la piscina natural que se forma en su base, y disfrutar de alguna delicia marroquí en alguno de los restaurantes con vistas a las cascadas.
Para llegar desde Marrakech puedes hacerlo en coche o taxi, o reservar una cómoda excursión con guía en español. Te recogerán en tu hotel y en menos de 3 horas estarás disfrutando de esta increíble maravilla de la naturaleza.
Excursión a Essaouira
Para no ir con agobios en el último día del viaje, te aconsejo que el tercer día planees una excursión a esta ciudad. De mi viaje no la incluí, pero si volviera es uno de los lugares que visitaría.
Una buena manera de ir es mediante autobús. La ciudad de Essaouira está situada a 180 kilómetros de Marrakech y cuesta llegar aproximadamente 3 horas. Lo mejor es que unos días de antes te acerques a la estación de tren de Marrakech. Justo al lado encontrarás un edificio donde podrás sacar en las taquillas tu billete de autobús con empresas como CTM o Supratours. De esta manera podrás comprobar los horarios que mejor encajen con tus planes.

Si quieres despreocuparte y realizar la visita de manera más cómoda, puedes contratar una excursión con Civitatis para ir por 30 € por persona. Solo incluye el traslado, que aunque es más caro que el billete del autobús, incluye un guía. Solo tienes que relajarte durante el trayecto, y una vez ahí te dejan tiempo libre unas 4 horas.
La ciudad costera de Essaouira es la joya del atlántico africano, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y uno de los lugares más bonitos que ver en Marruecos. Para los fans de Juego de Tronos es interesante saber que en esta ciudad amurallada grabaron escenas de la tercera temporada.
En caso de que tuviésemos que decidir una excursión de un día desde Marrakech, escogeríamos la visita a la ciudad de Essaouira, conocida como la perla del atlántico africano y declarada Patrimonio de la Humanidad. Esta pequeña ciudad fortificada está bañada por las frías aguas del océano el Atlántico.
Es perfecta para pasar un día callejeando por su preciosa medina repleta de tiendas y zocos donde llevarte algún recuerdo, bañarte en las mejores playas del país y probar deliciosos platos de pescado recién salido del mar.
Para no perderte nada importante, te aconsejamos completar tu lista de cosas que ver y hacer en Essaouira. Destaca su fantástico puerto, la fortaleza y la Medina.
La forma más barata de ir de Marrakech a Essaouira es coger un bus de la compañía CTM por unos 5 euros. Sale de la estación principal y tarda alrededor de 2 horas y media.
Una alternativa más cómoda que está bien de precio es reservar una excursión a Essaouira que incluye la recogida en el hotel, guía en español y hasta un tour privado especial para grupos pequeños.
Desierto de Agafay: Dunas Cerca de la Ciudad
La segunda propuesta para el tercer día de 4 días (siempre que no tengas intención de visitar los desiertos de Merzouga o Zagora) es pasar una noche en el Desierto de Agafay. Está localizado a 30 kilómetros de Marrakech (40 minutos en coche) y protegido por las montañas nevadas de la cordillera del Atlas.
Es el desierto más cercano a Marrakech y te permitirá vivir la experiencia de dormir en una haima bajo una noche estrellada. Además de recorrer sus increíbles paisajes áridos, las dunas son más suaves que las que puedes encontrar en Zagora y sobre todo en Merzouga.

Si reservas un tour con guía en español, este incluye la recogida y traslado desde tu riad u hotel en Marrakech, comida típica marroquí y la haima para dormir. Si no quieres pasar la noche en el desierto, puedes reservar una excursión en quad que llega hasta los bonitos paisajes del Lago Takerkoust e incluye un té a la menta.
Ouarzazate y Ait Ben Haddou
La tercera opción que te recomendaríamos para 4 días es la visita a Ouarzazate, conocida como la puerta del desierto. Tiene la kasbah Ait Ben Haddou como su principal reclamo turístico. Es famosa por haber salido en películas como Gladiator, Lawrence de Arabia y La Momia, y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La kasbah Ait Ben Haddou es un impresionante pueblo de arcilla y adobe rodeado de un espectacular paisaje árido que te hará retroceder en el tiempo. Después de pasear por sus callejones y subir a la parte más alta, puedes acercarte a la ciudad de Ouarzazate para visitar la Kasbah de Taourirt.
También puedes pasar una o dos horas en el estudio cinematográfico Atlas, el Hollywood del desierto, donde se puede ver los decorados de algunas de las películas que se rodaron allí: Alejandro Magno, Star Wars, La Joya del Nilo, Reino de los Cielos, además de las mencionadas anteriormente.
Para llegar a Ait Ben Haddou, situado a menos de 200 kilómetros de Marrakech, puedes alquilar un coche, coger un taxi o un bus. Hay que tener en cuenta que hay que cruzar la cordillera del Atlas a más de 2.000 metros de altitud con muchas curvas, por lo que el trayecto puede llevar fácilmente 5 horas.
La opción más cómoda si no quieres conducir ni depender del lento transporte público es reservar una excursión a Ouarzazate con guía en español donde te recogerán directamente en tu hotel.
Una excursión de un día a Ouarzazate hace una parada en Ait Ben Haddou, el pueblo construido de adobe y barro donde se han grabado multitud de películas de Hollywood como Gladiator, Lawrence de Arabia y La Momia.
Día 4: Últimas Inmersiones en la Magia Marroquí
Continuando por la Medina
El cuarto y último día es perfecto para revisitar tus lugares favoritos o explorar rincones que aún no hayas descubierto. Puedes caminar sin rumbo fijo por la Medina, dejándote sorprender por cada esquina.
El Arte del Regateo
Regatear es todo un arte donde la labia y cierta habilidad pueden ser buenos aliados. Si no llevas intención de comprar, no regatees, porque luego no te sacarás de encima al vendedor. Alguno se molesta si acabas sin comprar aquello por lo que preguntado.
Yo lo hacía (reconozco que no podía evitar la curiosidad) porque quería comparar el precio del mismo producto en diferentes puestos para ver cual ofrecía el mejor precio. ERROR de principiante: manejan prácticamente los mismos precios y al final acababa sin poder pasarme sin que alguno no se quitara de encima.
El precio de primeras te parecerá desorbitado, y la verdad es que lo es. Rebájalo a un tercio y ahí comienza el regateo. Si consigues ese precio, te ha ido bastante bien. Recuerda que no aceptarán prácticamente en ningún lugar del zoco tarjeta de crédito, así que lleva efectivo.
Precauciones y Situaciones a Evitar
No caigas en la trampa: es fácil que intenten sonsacarte algunos dinerillos. Los encantadores de serpientes en la Plaza Yemaa el-Fna pretenderán colocarte sus adorables animalillos encima. Si aceptas, no te extrañe que te pidan hasta 300 MAD, una barbaridad.
A mi hermano le pasó que a la hora de ir por la calle, si te ven despistada, no dudarán en ofrecerte su ayuda, que al final resulta ser que solo quieren alguna propina. Es mejor preguntar a gente que sabes que no va a moverse de su puesto de trabajo.
Si no quieres llevarte ningún mal rato, rechaza educadamente cualquier propuesta dudosa. Nosotros tuvimos una pequeña mala experiencia en la misma plaza cuando nos hicimos un tatuaje de henna. Acordamos el precio antes de que lo hiciera: 50 MAD. Una vez finalizado, como no llevábamos cambio, le dimos 100 MAD. Acabó quedándose con todo aunque más que insistimos en que tenía que devolver los otros 50 MAD. No hizo caso a nuestra reclamación.
Por la picardía con las señas en la plaza Yamaa el-Fna, encontrarás multitud de exhibiciones y espectáculos, pero en cuanto vean que estás haciendo fotos te pedirán propina. Lo digo por experiencia: una buena manera de «cazarlos» es desde las terrazas. Si tienes buen zoom, aproveché para hacer fotos en ese momento sin problemas.
Consejos Finales para Tu Viaje
Contrata los traslados: Si no quieres complicarte a la llegada al aeropuerto de Marrakech, lo mejor es que reserves los traslados antes del viaje.
Tarjeta sin comisiones: Siempre utilizamos la tarjeta N26 para viajar sin comisiones por cambio de divisa.
Tarjeta SIM: Podéis pedir una tarjeta eSIM de Holafly para aterrizar con internet en el móvil. Otra opción es comprar una SIM allí mismo.
Calzado cómodo: Te recomendamos llevar calzado cómodo para recorrer la Medina sin problemas.
Guía de viaje: No te pierdas ninguna guía de viaje sobre Marrakech por libre para tener todo lo que necesitas saber y conseguir un viaje perfecto.
Free tour: Recomendamos reservar un free tour el primer día para tener una primera toma de contacto con la ciudad de la mano de una persona local.
Mejor época: Se puede decir que cualquier época es buena para visitar Marrakech, pero si queréis evitar el calor y la temporada alta de turismo, la mejor época es primavera u otoño.
Nosotros estuvimos en el mes de abril y fue un acierto: no tuvimos excesivo calor y mucho menos frío. La primavera y el otoño son la mejor época para ir. Quizá evitaríamos los meses de pleno verano (julio y agosto) cuando las temperaturas pueden llegar a alcanzar hasta 40º grados tranquilamente. La época del ramadán tampoco es aconsejable ya que se paralizan muchos comercios y la vida local en general.
Documentación y Aspectos Prácticos
Moneda en Marrakech y Cambio de Divisa
La moneda de Marruecos es el dírham. Para pagar en restaurantes o sacar dinero del cajero hay que tener cuidado con las posibles comisiones por cambio de divisa que cobran los bancos.
Nosotros recomendamos llevar la tarjeta N26 para pagar – la usamos siempre en nuestros viajes para no tener comisiones por cambio de divisa fuera de la zona euro, es gratuita. También llevamos en nuestro último viaje la tarjeta Revolut para sacar un poco de efectivo del cajero sin comisiones.
Hay que tener en cuenta que muchas tiendas en los zocos no admiten tarjeta, así que en otras tendréis que pagar en efectivo. Si preferís llevar dírhams desde España, os recomendamos hacerlo por la web de Ria, que suelen hacer mejor cambio que los bancos tradicionales.
Otra opción es cambiar euros por dírhams en algún sitio de la Medina o en el mismo aeropuerto, aunque en este último suelen hacer peor cambio.
Documentos Necesarios
No hace falta visado, pero sí que hay que presentar el pasaporte con una vigencia mínima de 6 meses.
Cómo Llegar del Aeropuerto al Centro
La mejor manera y más barata que encontramos para llegar del aeropuerto de Marrakech al centro fue mediante la compañía de autobuses ALSA con la línea 19. Se encuentra a la salida del aeropuerto y en 20 minutos estarás en el centro. En su página web podrás ver las paradas que realiza durante el trayecto.
Cómo Moverse por Marrakech
Es una ciudad fácil de recorrer a pie ya que las distancias son cortas. Eso sí, si tienes el sentido de la orientación como el mío (nulo), te perderás, créeme. Pero al fin y al cabo ese es el encanto que da la ciudad: de esta forma podrás ver lugares y rincones chulos de Marrakech.
Es una ciudad laberíntica, así que por mucho que te empeñes darás vueltas. A mí me pasó mil veces y estoy segura de que si volviera me perdería otra vez. Para evitar perderse, guíate con el GPS. Si no tienes internet en el móvil, descárgate maps.me que puedes utilizar perfectamente sin internet y va genial.
¿Es Marrakech tan Barato como lo Pintan?
Depende, claro. Los cuatro días que estuve gasté poco más de 350 €, contando todo. Es cierto que el alojamiento, entre tres personas, salió barato. Los vuelos también salieron tirados de precio. Al comer y cenar bastantes días en el Chez Chegrouni ayudaba económicamente.
Puede incrementar el precio total del viaje unos 100 ó 150 € más dependiendo de los sitios donde comas y si escoges un alojamiento algo más caro.
Seguro de Viaje
Siempre recomendamos viajar con seguro de viaje, y en caso de un destino fuera de la Unión Europea como Marrakech, todavía más. Nuestro consejo es que llevéis el seguro Iati Estrella con gastos médicos ilimitados, o el seguro Iati Mochilero.
Viajamos con Iati desde 2014 y lo recomendamos totalmente después de haberlo utilizado en varios destinos. La sanidad en las grandes ciudades de Marruecos en general es buena, aunque digo yo que es mejor informarse bien sobre estas cosas antes de viajar al país. Si os ponéis enfermos durante vuestro viaje de 4 días, os atenderán en cualquier lugar con todas las garantías.




