Qué Ver en Labastida: Lo Imprescindible
Dónde Está Labastida y Por Qué Visitarlo
Qué ver en Labastida era la pregunta que me rondaba la cabeza la primera vez que bajé del autobús en este pequeño pueblo de piedra, y sinceramente no esperaba gran cosa. Mil y pico habitantes, un puñado de calles… ¿cuánto podía haber realmente? Dos horas después seguía paseando, cámara en mano, completamente enamorada del lugar.

Labastida se encuentra en Rioja Alavesa, en la provincia vasca de Álava, encajonada entre el Monte Toloño y el río Ebro. Es de esos sitios que lo hacen todo bien sin hacer ruido: un casco histórico amurallado que trepa por una colina, veinte bodegas excavadas en la roca bajo las propias casas, y unas vistas sobre los viñedos que te dejan a media frase. Si estás haciendo una ruta por el norte de España en busca de vino, esta es de esas paradas que terminan siendo el mejor momento del viaje sin que nadie te avisara.
Consejo antes de empezar
Ven con hambre. Entre las bodegas y los asadores del pueblo, vas a querer sitio para ambas cosas.
La Mejor Forma de Recorrer Labastida a Pie
La mayoría de los visitantes aparcan en la parte baja del pueblo, cerca del mural de entrada, y suben desde ahí. Es la forma natural de descubrir qué ver en Labastida, ya que el pueblo literalmente asciende ante ti, dejando los puntos más altos y antiguos para el final. Calcula entre dos y tres horas si vas a ritmo tranquilo y entras en alguna bodega por el camino.

Ruta recomendada paso a paso
- Empieza en el mural de entrada y el aparcamiento de la parte baja
- Sube por la Calle Mayor, flanqueada de casas blasonadas
- Haz parada en la Plaza de la Paz para ver el ayuntamiento y la iglesia
- Continúa cuesta arriba por la antigua judería
- Termina en la Ermita del Santo Cristo para disfrutar de la vista panorámica
Casco Histórico: Plazas, Arcos y Palacios
El corazón de qué ver en Labastida es su casco histórico, y arranca justo en la entrada, donde el mural más fotografiado del pueblo —un niño sosteniendo un racimo de uvas— recibe a todos los visitantes. Es un guiño a lo que realmente mueve este lugar: el vino.
Desde ahí, la Calle Mayor asciende entre mansión y mansión, muchas todavía con los escudos de armas tallados de las familias que las construyeron hace siglos. Fíjate en la casa Paternina, donde se dice que Napoleón pasó dos noches en 1809; al parecer era la vivienda mejor acondicionada de la zona en aquel momento, lo que dice mucho sobre la riqueza del pueblo en su día.

La calle desemboca en la Plaza de la Paz, el verdadero centro del pueblo. Tres edificios la enmarcan: el ayuntamiento barroco del siglo XVIII, el Palacio Salazar y Quintana (hoy sede de la oficina de turismo y la casa de cultura), y la imponente Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida entre los siglos XVI y XVIII. El tamaño de la iglesia resulta casi desproporcionado para un pueblo tan pequeño; si puedes, entra en uno de los tours gratuitos que organiza la oficina de turismo, porque el retablo barroco y el órgano del siglo XVII merecen la visita.
Consejo de experto
Las visitas guiadas gratuitas al interior de la iglesia y de la ermita se organizan desde la oficina de turismo en la Plaza de la Paz. Pregunta allí a primera hora para organizar tu ruta en torno a los horarios.
Más arriba, cerca de la antigua judería, pasarás junto a dos puertas que sobreviven de la muralla medieval: el Arco de Larrazuria, coronado por una pequeña estructura renacentista, y el Arco de Toloño, algo más alto. Entre ambos se encuentra el Lagar de la Mota, un lagar literalmente tallado en la roca arenisca, recordatorio de que casi todas las casas antiguas del pueblo elaboraban antaño su propio vino en el sótano.
Ermita del Santo Cristo: Las Mejores Vistas de Rioja Alavesa
Si solo tienes tiempo para una parada, que sea esta. La Ermita del Santo Cristo se alza en el punto más alto del pueblo, una capilla del siglo XVI que en su día también hizo de fortaleza. La sillería por sí sola ya merece la subida, pero es la vista la que se queda contigo: todo el pueblo desplegándose cuesta abajo, los viñedos extendiéndose hacia el Ebro, y la Sierra de Cantabria cerrando el horizonte a tu espalda.
Llegué justo cuando la luz empezaba a dorarse y me quedé un buen rato sentada en el murete. No había nadie más por allí. Esa suele ser la señal de que has encontrado lo mejor que ver en Labastida, y no solo lo más fotografiado.
Bodegas y Enoturismo en Labastida
No se puede hablar de qué ver en Labastida sin hablar de vino: la economía del pueblo gira en torno a él, con cerca de veinte bodegas repartidas en una localidad de menos de 1.500 habitantes. Varias se encuentran dentro del propio casco histórico, construidas en sistemas de cuevas medievales que originalmente se excavaron con otros fines.
Una de las más memorables es una bodega familiar en la Calle del Olmo, en la antigua judería, cuyas galerías subterráneas se remontan a la época medieval y, según cuentan, sirvieron de refugio mucho antes de guardar una sola botella de vino. Una cata exprés suele durar hora y media y suele incluir tres vinos, tiempo de sobra si estás recorriendo varios pueblos en un día, aunque también hay catas más largas para quien quiera profundizar.
Consejo para las bodegas
Reserva la visita a las bodegas con uno o dos días de antelación. La mayoría son pequeñas explotaciones familiares sin sala de catas para clientes sin cita previa, así que un correo o una llamada te ahorrará disgustos.
Si el enoturismo es tu motivo principal para visitar Rioja Alavesa, Labastida combina de maravilla con Laguardia y Elciego, ambas paradas obligadas si estás recorriendo la ruta del vino en coche.
Senderismo en el Monte Toloño y Parque de San Ginés
Labastida no es solo calles de piedra y bodegas: el lado natural del pueblo merece igualmente formar parte de tu visita. El Monte Toloño se eleva hasta los 1.271 metros justo detrás del pueblo y es uno de los paisajes que definen toda la comarca de Rioja Alavesa.
El punto de partida más habitual es el Parque de San Ginés, a unos dos kilómetros del centro, justo a los pies de la montaña. Es un espacio con sombra, ideal para ir en familia, con mesas y zonas de barbacoa, aunque se llena rápido los fines de semana de verano, así que conviene madrugar. Desde aquí parten varias rutas de senderismo hacia la cima, que recompensan con vistas amplias sobre toda la Sierra de Cantabria y hacia el valle del Ebro.
Consejos Prácticos para Visitar Labastida
- Mejor época para ir: primavera y otoño ofrecen el clima más suave y la mejor luz para fotos; a mediados de noviembre se celebra la fiesta de acción de gracias de la vendimia, un buen momento para sentir la cultura del vino local en pleno apogeo
- Cuánto tiempo necesitas: dos o tres horas son suficientes para recorrer el casco histórico con calma; añade medio día si vas a hacer una ruta por bodegas
- Aparcamiento: hay zonas gratuitas en la entrada baja del pueblo, junto al mural principal
- Calzado: las calles son empinadas y empedradas, así que un calzado cómodo importa más aquí que en pueblos más llanos
- Combínalo con: Salinillas de Buradón, un pequeño pueblo amurallado que pertenece al mismo municipio y parece sacado de un cuento
Dónde Alojarse Cerca de Labastida
Labastida cuenta sobre todo con alojamientos pequeños y de gestión particular, además de un hotel modesto en el centro, suficiente para una noche de parada. Si prefieres tener más restaurantes, bares y ambiente por la noche, la mayoría de viajeros se alojan en Laguardia, a unos veinte kilómetros, la capital no oficial de Rioja Alavesa. Elciego es otra buena base, sobre todo si tienes en tu lista visitar alguna de las bodegas más grandes y arquitectónicamente famosas de la región.
Cómo Llegar a Labastida
En coche, Labastida está a unos 40 km de Vitoria-Gasteiz, 38 km de Logroño y 20 km de Laguardia, con buenas carreteras conectando los tres puntos. Si no vas en coche, la línea de Álavabus que cubre el trayecto Vitoria–Haro pasa por Labastida, y algunos autobuses de temporada de la ruta del vino desde Bilbao y otras ciudades vascas incluyen parada aquí junto con una visita a bodega, una opción cómoda si prefieres no conducir después de una cata.
Preguntas Frecuentes Sobre Labastida
¿Cuánto tiempo se tarda en visitar Labastida?
Dos o tres horas bastan para recorrer todo el casco histórico con calma, desde el mural de entrada hasta la Ermita del Santo Cristo. Añade tiempo extra si vas a hacer una cata en bodega, ya que la mayoría de las sesiones duran entre 60 y 90 minutos por sí solas.
¿Merece la pena visitar Labastida?
Sí. Está considerado sistemáticamente uno de los pueblos más bonitos de Rioja Alavesa, combinando un casco histórico medieval muy bien conservado, bodegas excavadas en la roca en pleno funcionamiento, y unas vistas realmente impresionantes desde la ermita en lo alto del pueblo.
¿Por qué es conocido Labastida?
Labastida es conocido por su producción de vino, con unas veinte bodegas en un pueblo de menos de 1.500 habitantes, además de su arquitectura medieval amurallada, su iglesia barroca y la ermita del Santo Cristo asomada al valle.
¿Se pueden visitar las bodegas de Labastida sin reserva?
La mayoría de las bodegas de Labastida son pequeñas explotaciones familiares y, en general, requieren reserva previa en lugar de aceptar visitas sin cita, así que lo mejor es contactarlas con uno o dos días de antelación.
¿Con qué otros pueblos se puede combinar Labastida?
Laguardia y Elciego son las combinaciones más habituales, ambas paradas clave en la ruta del vino de Rioja Alavesa, mientras que Salinillas de Buradón —que pertenece al mismo municipio— es un añadido escénico y sin apenas esfuerzo extra para quien le gusten los pueblos amurallados.
Conclusión
Si me hubieras preguntado qué ver en Labastida antes de conocerlo, habría apostado por una iglesia bonita y quizá una bodega o dos. Lo que encontré en realidad fue un pueblo que premia caminar despacio: cada callejón tiene un escudo o un lagar tallado que merece una parada, y la vista desde la ermita ya justifica por sí sola la subida. Añádelo a tu ruta por Rioja Alavesa, dedícale dos o tres horas como es debido, y no te apresures en el último tramo cuesta arriba. Guarda esta guía, compártela con quien esté planeando el viaje contigo, y ve a descubrirlo tú mismo.
Enlaces Internos Incluidos en el Artículo
- Enlace a: /turismo-argentina-guia-mochilera/ con texto ancla: «recorriendo la región en un viaje mochilero»
- Enlace a: /madrid-guia-viaje/ con texto ancla: «una escapada gratificante hacia el norte, al país del vino vasco»
- Enlace a: /zaragoza-que-ver/ con texto ancla: «combínalo con un desvío por la ruta del vino de Rioja Alavesa»
Artículos de Mochilaviaje.net Que Deberían Enlazar a Este Nuevo Artículo (Backlinks)
- Guía de Sevilla — texto ancla sugerido: «otra parada inolvidable en una ruta por España»
- Guía de Zaragoza — texto ancla sugerido: «combínalo con un desvío al país del vino en Rioja Alavesa»
- Guía de la zona de Madrid — texto ancla sugerido: «una escapada de un día gratificante hacia el norte»
(Nota: mochilaviaje.net todavía no tiene otro artículo sobre Rioja Alavesa o el País Vasco, así que en cuanto este se publique debería convertirse en el artículo ancla al que enlace cualquier futuro contenido sobre esta región o sobre vino.)







