Descubriendo Manchester: Una Ciudad que Late con Historia y Modernidad
Entre Piedras Antiguas y Arquitectura que Cuenta Historias
Mi primera mañana en Manchester comenzó temprano, cuando el sol apenas iluminaba las calles y me dirigí hacia una joya arquitectónica que pocos esperan encontrar: la biblioteca de la calle Deansgate. Si te preguntas qué ver en Manchester en 2 días, la John Rylands Library es mucho más que un simple edificio neogótico del siglo XIX, es una experiencia sensorial que te transporta. Enriqueta Rylands mandó construir este monumento en 1899 como homenaje a su esposo millonario del comercio de algodón, y el resultado fue espectacular. La piedra arenisca con detalles intrincados en su fachada te hace pensar que estás frente a una iglesia más que ante una biblioteca.
Cuando entras, la sala de lectura te deja sin aliento. Aunque pertenece a la Universidad de Manchester desde 1972, mantiene esa atmósfera tranquila del siglo XIX. Las vidrieras proyectan luz de colores sobre las estatuas y los miles de libros antiguos que reposan en estanterías de madera oscura. La entrada gratuita de miércoles a sábado, de 10:00 a 17:00 horas, permite que turistas y estudiantes puedan leer, escribir o simplemente consultar información en este templo del conocimiento. La primera planta alberga la Sala de Lectura altamente decorada con mosaicos en la escalera y escritorios que parecen salidos de una película de Harry Potter.

Las colecciones bibliográficas son de las más importantes del Reino Unido. Entre sus tesoros se encuentra el Fragmento de San Juan, un ejemplar original del Nuevo Testamento, y dos copias de La muerte de Arturo impreso por William Caxton en 1485. El Misal Colonna y miles de volúmenes antiguos hacen de este espacio una de las bibliotecas más bonitas del mundo. Los archivos incluyen 6.000 manuscritos en 50 lenguas diferentes en la Crawford Room, además del Lazarillo de Tormes de la época de la imprenta allá por 1820. Las exposiciones rotan constantemente, y las obras de ampliación la han convertido en un centro de investigación inaugurada oficialmente en 1900, aunque la sala principal espectacular ya existía desde antes.
Piedras que inspiran fe y resistencia
A pocos pasos se encuentra otro gigante de piedra: la Catedral de Manchester. Continuando con qué ver en Manchester en 2 días, este edificio del estilo gótico perpendicular data de 1215, aunque fue reformada extensamente en 1421. El corazón de la ciudad late en esta catedral anglicana que ha visto pasar 600 años de historia. La arquitectura gótica del siglo XV se aprecia en cada rincón: el techo de la nave está decorado con ángeles dorados que portan instrumentos musicales tallados en madera.

El púlpito y la sillería del coro son verdaderas obras de escultura medieval. Recuerdo quedarme hipnotizado observando un ángel que sostiene un pergamino similar al del Libro Domesday. La catedral sufrió bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial y también fue dañada por el IRA en 1996, pero las restauraciones han sido impecables. La vidriera de fuego instalada después recuerda estos eventos oscuros. También honra a Gandhi y conmemora The Glade of Light, memorial del ataque terrorista de 2017.
La entrada gratuita permite visitarla todos los días. Tanto el exterior como el interior mantienen esa esencia de la época victoriana mezclada con elementos medievales. El Coro y el órgano siguen funcionando, aunque algunas zonas están en obras. Las tallas de madera son impresionantes, evidenciando el origen del edificio como parte de una parroquia vinculada a la casa solariega de la familia Greslet. Las remodelaciones del siglo XX y las reparaciones tras la bomba de Thomas Fleming la mantienen viva.

En la parte trasera se celebra un mercadillo de ropa ocasionalmente. Cada tercer viernes de octubre tiene lugar el Manchester Grammar School Founders’ Day, y también se organiza el Concurso Internacional de Poesía Religiosa. Una estatua moderna fuera complementa este espacio sagrado.
Donde el Tiempo Se Detuvo: Pubs que Son Historia Viva
Cerca de la catedral descubrí Shambles Square, una plaza que alberga edificios antiguos absolutamente emblemáticos. The Old Wellington Inn y Sinclair’s Oyster Bar son pubs históricos de los siglos XVI y XVII que han supervivido a todo. Su historia es fascinante: fueron desmontados y reubicados a su ubicación actual para preservarlos. Estos edificios de entramado de madera siglo Tudor son de los pubs más antiguos de la ciudad.

The Old Wellington, construido en 1552 y posteriormente reconstruido, era el único edificio del antiguo mercado de carne que estaba a unos 100 metros de allí. Ahora están en una nueva plaza, a pocos metros uno del otro. Los históricos pubs con su estilo de plaza bonita son perfectos para bebida en un ambiente histórico. El nombre Shambles proviene de las antiguas carnicerías y la venta de carne que caracterizaba la zona por su trasiego constante. No hay nada como tomarse una pinta en estos lugares que respiran autenticidad.
El Corazón Victoriano y Sus Celebraciones
Albert Square es la plaza principal donde se encuentra el Ayuntamiento. He visto esta plaza repleta durante victorias de los equipos de fútbol, en festivales y especialmente durante el mercado navideño que te hace alucinar con sus puestos de comida, vino y artesanías. La arquitectura victoriana de los edificios neogóticos es imponente. La torre del reloj alcanza 87 metros y alberga la campana Great Abel, que ha sonado en películas como Sherlock Holmes haciendo las veces del Big Ben londinense.

El edificio lo diseñó el mismo arquitecto del Albert Memorial, ese monumento al Príncipe Alberto esposo de la Reina Victoria, y del Monumento a Scott en Edimburgo. El estilo victoriano neogótico de estos edificios importantes marca el exterior con su torre del reloj. En el suelo encontrarás mosaicos con abejas, símbolo de la ciudad que representa valores como la dedicación, el trabajo en equipo de los obreros que trabajaban en las fábricas de la zona.
Aunque las obras para su finalización y restauración continuarán hasta 2024, este edificio situado es considerado uno de los más importantes de Inglaterra. Está cerrado y cubierto de andamios debido a las reformas, pero el Great Hall con sus esculturas y colección de arte merece esperar. Es un punto de encuentro en esta céntrica plaza de estilo gótico victoriano. En mi último viaje lo encontré restaurándolo completamente. También destaca el Cenotafio de Manchester y una estatua de Abraham Lincoln. En Navidad, la plaza se transforma mágicamente.
El Pulso Alternativo de la Ciudad
Para finalizar la jornada, me adentré en el barrio de la bohemia alternativa por excelencia: el Northern Quarter. Entre las estaciones de Piccadilly y Victoria, cerca de Ancoats, este distrito experimentó una regeneración tremenda en los años 90. Su pasado en la industria algodonera se nota en cada esquina, pero ahora Oldham Street, Tib Street y Lever Street están llenas de bares, cafeterías y arte urbano en una mezcla perfecta.
Piccadilly Records y Vinyl Exchange son paraísos para los amantes de la música. Si buscas ropa alternativa, Affleck’s Palace es tu sitio. Las calles interesantes como Thomas Street conforman un área que me recuerda al Lower East Side de Nueva York. Ha servido de escenario para cine, apareciendo en Manhattan, en la película Alfie de los años 40, en Capitán América, en la serie de Netflix Peaky Blinders, en Sherlock Holmes de Guy Ritchie y muchas más producciones.

Recomiendo hacer el Tour alternativo en español para descubrir los murales y los detalles de las fachadas y aceras. La historia de estos rincones curiosos es fascinante. La zona tiene la mayor concentración de arte urbano de Manchester, especialmente en Hilton Street y Newton Street. El tour te muestra el maravilloso arte que decora todo el barrio. Stevenson Square tiene varios sitios con terraza perfectos para tomar algo mientras observas el arte urbano que, curiosamente, me recordó al que vi en Penang, Malasia.
El street art de esta ciudad moderna, tolerante y vanguardista la convierte en destino ideal si hiciste Erasmus o buscas algo alternativo. Las terrazas agradables de la plaza son geniales, y no puedes perderte el brunch en el restaurante Ezra & Gil, aunque suele tener bastante cola por sus excelentes opciones.
Raíces Romanas y Revolución Industrial
Castlefield es la zona 0, el punto de origen de Manchester. La huella industrial es evidente en sus estructuras de la Revolución Industrial, como la estación de tren que fue la primera línea ferroviaria para pasajeros entre Manchester y Liverpool. Pero también hay vestigios romanos de la fundación de Mamucium en el año 79 d.C.
La zona ha evolucionado de ser puramente industrial a un espacio reconvertido y cuidado. Los canales y puentes reutilizados conectan las edificaciones antiguas con nuevos puntos culturales. El Museo de Ciencia e Industria (actualmente cerrado por obras hasta su reapertura en 2025) y el Fuerte Romano de Mamucium son imprescindibles. Los antiguos canales conectaban el Mar de Irlanda con el Mar del Norte. Liverpool Road Station es la estación más antigua del mundo y tras su restauración mostrará su colección de maquinaria y artefactos históricos.

La Torre Beetham, el edificio más alto de Manchester con su mirador, residencias, oficinas y hotel, domina el skyline del barrio. Este distrito con su pasado industrial es considerado el mejor barrio para entender el interesante pasado de la ciudad: desde el fuerte romano y el antiguo granero hasta el legado industrial del sistema de canales y navegación. El Canal Bridgewater y la primera estación de ferrocarril conviven con arquitectura moderna como la torre terminada en 2006.
Los apartamentos y el restaurante Cloud 23 en el piso 23 ofrecen vistas increíbles. Tras la renovación y apertura de numerosos bares y restaurantes, el área es especialmente popular en los meses de verano cuando la gente se reúne en lugares como Dukes 92, un antiguo establo transformado en bar con amplia terraza. La mezcla de estilos arquitectónicos es única: rascacielos conviven con edificios industriales, diques y ruinas romanas. Puedes cruzar el Merchant’s Bridge que se tambalea ligeramente, visitar pubs para tomarte una pinta, y explorar el origen romano de esta zona apta para todos los públicos.
Sabores de Oriente en el Corazón de la Ciudad
Cuando nos acercamos al barrio chino, la Gran puerta marca la entrada a un mundo diferente. Los comercios y tiendas del exterior llevan al centro donde se encuentra el famoso arco paifang en Faulkner Street. Es la mejor zona para comer comida asiática a módico precio. Es el segundo barrio chino más grande del Reino Unido y sus icónicos arco de acceso atraen tanto a mancunians como a turistas que vienen a cenar.

Los restaurantes chinos, japoneses, coreanos, tailandeses y vietnamitas ofrecen una variedad increíble. Al atardecer, cuando los letreros se encienden, el barrio adquiere un encanto especial que no tiene durante el día.
Templos del Conocimiento Moderno
La Biblioteca Central de Manchester es una de las bibliotecas de la ciudad más modernitas de la década de los 30 del siglo XX. Su arquitectura neoclásica mezcla épocas y tiene forma inspirada en el Panteón de Roma. El interior es curioso: en las plantas superiores hay una zona para músicos donde pueden tocar instrumentos con auriculares, incluso hay baterías electrónicas disponibles.

Vi una exposición de fotos de grupos musicales ingleses de pop y rock que me fascinó. Una estatua recibe a los visitantes en este edificio circular que te resultará familiar si has estado en Roma. El diseño está inspirado en el Panteón de Agripa y es la más grande del Reino Unido. Esta antigua biblioteca fue construida en los años 30 y puedes contemplar su cúpula decorada con citas bíblicas y partituras de Handel y Vivaldi.
Abre de lunes a jueves de 9:00 a 20:00h, y viernes y sábado de 9:00 a 17:00h. La entrada gratuita a este edificio neoclásico te impresionará. El Shakespeare Hall y la sala de lectura bajo la preciosa cúpula son espacios mágicos.
Ciencia, Industria y Diversión Familiar
En el corazón de Castlefield está el Museo de Ciencia e Industria, que muestra la evolución industrial de la ciudad. Su colección de maquinaria y artefactos históricos es impresionante, aunque está cerrado desde febrero de 2024 por reforma. Este museo tiene colecciones de arqueología, antropología e historia natural que lo convierten en uno de los museos más interesantes de la ciudad.
Lamentablemente, la mayor parte está en obras. Ubicado en la antigua estación de tren que cerró en 2023, reabrirá con la Power Hall renovada mostrando su colección de trenes y máquinas de vapor. Por desgracia, la sección de aviones no volverá a abrir, pero habrá nuevas zonas interactivas que encantarán a quien lo visite.

Ahora mismo solo está abierta la sección dedicada a las antiguas máquinas de tejer de la Revolución industrial en el piso superior, con actividades donde los niños aprenden jugando. Es un museo interactivo e interesante con entrada gratuita. Como muchas entradas a monumentos y museos de Manchester son gratuitas (pagamos muy poco por la Catedral y la Galería de Arte también es gratis), merece la pena aprovechar esta oportunidad de ver las máquinas de tejer antiguas de aquella época.
Cuando fui a salir, un hombre se acercó a contarnos que llevaba a sus hijos pequeños y tenía mucha pena de que la exposición de retretes estuviera cerrada. Nos contó que estaba súper ilusionado por mostrarles cómo había evolucionado el wc con el paso de los años. Es un plan apto para todos los públicos. Si viajas con niños, toma nota de otros lugares: Play Factory tiene toboganes, trampolines, tirolinas y juegos interactivos. El LEGOLAND Discovery Centre Manchester tiene 2 millones de piezas de Lego para explorar.
Pasión Futbolera en Estado Puro
Si quieres hacer el tour del estadio y museo, hazlo cuanto antes por la mañana y haz la reserva en la web oficial. Old Trafford es el más famoso, hogar del Manchester United, uno de los estadios más icónicos de Gran Bretaña y del mundo. El Teatro de los Sueños atrae incluso a fans de clubes rivales que no pueden resistir visitarlo.
El Manchester City de Pep Guardiola juega en el Etihad Stadium, en las antípodas, al otro lado de la ciudad. Manchester es sinónimo de fútbol gracias a estos dos estadios importantes. Puedes visitar uno, los dos, o ninguno si no eres futbolero. En mi último viaje había cambiado: el museo me había quedado pendiente y aproveché para pasear y hacer alguna compra.
En el estadio del City hay zonas que normalmente están a disposición del público. Puedes salir por el túnel de cristal por donde salen los jugadores, sentarte en el banquillo y hacerte una foto con la camiseta de tu jugador favorito. La guía dura aproximadamente una hora y cuarto y ofrece información y anécdotas en inglés.
Old Trafford es el estadio más emblemático con un aforo de 74.000 espectadores. Es uno de los campos de fútbol más grandes e históricos del país, ha albergado innumerables partidos desde su inauguración en 1910. La última vez que fui coincidió con mi escapada de fin de semana cuando un derby se disputaba el domingo. Puedes imaginar el ambientazo en los pubs, independientemente de si te encanta o no el fútbol.
Vale la pena ver los estadios por dentro si nunca has estado. Yo fui varias veces cuando vivía allí y la visita es muy recomendable si te interesa la historia del club. Puedes cruzar el túnel de acceso al campo, ver la sala de prensa donde los entrenadores hacen declaraciones posteriores al partido. El recorrido es similar en ambos estadios: recorren los vestuarios y conoces todos los secretos del club.
Al lado, en la misma plaza, está el National Football Museum dedicado completamente al deporte. Es un museo interactivo y un destino imperdible para aficionados. Cerca de la Catedral, se encuentra una muestra que se centra en el fútbol inglés, aunque igualmente hay cosas interesantes de otros lugares. Las exposiciones se celebran regularmente y hay eventos, muchos diseñados especialmente para ir con niños.
Abre de lunes a domingo de 10:00 a 17:00h (última admisión a las 16h). La entrada general tiene un coste de 15£. Para terminar con los planes relacionados con este deporte, nos alojamos muy cerca en el Hotel Indigo con vistas alucinantes. El edificio tiene una curiosa forma de cuatro plantas en la habitación que te recuerda a una pista de salto de esquí. En tu visita podrás conocer curiosidades, recordar partidos míticos, hacerte foto con los trofeos más famosos y disfrutar de exposiciones temporales.
Arte para el Alma
Andábamos por Mosley Street cuando vimos un museo gratis y entramos. La Manchester Art Gallery, abierta desde 1824 como galería pública, destaca por su impresionante arquitectura neoclásica similar a la de la biblioteca central, con rollo de templo griego. Alberga una vasta colección de importantes obras de la escuela inglesa como Thomas Gainsborough y la Hermandad Prerrafaelita.
Entre las piezas destacadas del impresionismo francés está Pierre Adolphe Valette, quien fue maestro de su estudiante L. S. Lowry. Las obras de las escuelas europeas (francesa, holandesa e italiana) también se exhiben aquí. Puedes ver obras notables como Sappho de 1877 por Charles Mengin, y The Picnic de 1908 por Wynford Dewhurst.
Dar una vueltecita vale la pena con su entrada gratuita. Si vas yendo de paso, es indispensable para los amantes del arte ver su colección increíble de pinturas, esculturas, grabados, fotografías y objetos de artes decorativas: cerámicas, orfebrería, muebles, moda y textiles. El contenido está centrado en arte británico y europeo desde el siglo XVII hasta la actualidad.
Entramos por casualidad antes de irnos al aeropuerto para pasar las últimas horas del fin de semana y fue un gran acierto. Aparte de que la fachada invita a acercarse y curiosear, tienen buenos impresionistas y arte moderno. Las exposiciones reivindicativas y las colecciones de vidrio son memorables. No te olvides de incluirla en tu itinerario.
La Biblioteca Más Antigua del Mundo Angloparlante
Chetham’s Library fue fundada en 1653 y es la biblioteca pública de habla inglesa más antigua del mundo. Se encuentra en un hermoso edificio de arenisca que fue construido en 1421 inicialmente para albergar a los sacerdotes de la Colegiata. Los primeros libros impresos de su colección incluyen material efímero, diarios manuscritos, cartas, escrituras, grabados, pinturas y diapositivas de vidrio.
Es conocida como el lugar donde Karl Marx y Friedrich Engels se reunieron para discutir sus ideas revolucionarias durante su visita a Manchester. Para visitar la biblioteca hay que reservar con antelación en su web. Ofrecen visitas guiadas en 3 turnos: a las 11, 13:30 y 15h. La duración es de 60 a 75 minutos.
Plazas que Cuentan Historias
Exchange Square es una plaza situada en el centro de la ciudad que se creó después del atentado del IRA en 1996. Hoy en día es un importante centro comercial y de entretenimiento. Incluye tiendas como Selfridges, el Corn Exchange, y la entrada al Arndale. The Printworks también está aquí y alberga eventos estacionales. Es un punto de encuentro muy popular entre visitantes.
St. Peter’s Square es otra céntrica plaza donde se encuentran varios puntos de interés. La estatua de Emmeline Pankhurst la muestra encaramada en una silla como si estuviera a punto de dar un discurso. Esta activista británica fue un símbolo y líder del movimiento sufragista en Inglaterra a principios del siglo XX. Fue una de las grandes responsables de conseguir el voto femenino.
El Hotel The Midland fue construido entre 1898 y 1903 por la Midland Railway Company para atender a los viajeros de tren procedentes de Londres. Dicen que se salvó del bombardeo de la Segunda Guerra Mundial gracias al interés de Hitler en su arquitectura. A lo largo de su historia lo han visitado personalidades como Winston Churchill, la Reina Madre, Los Beatles y, más recientemente, los Beckham. Es el lugar donde Charles Rolls conoció a Henry Royce, quienes posteriormente crearon la famosa marca de coches Rolls-Royce.
Sabores Gastronómicos para Todos los Paladares
En las afueras del Northern Quarter se encuentra Mackie Mayor, un mercado gastronómico en el único edificio que conserva intacto el antiguo mercado de productos frescos de Smithfield. Tiene un montón de puestos de comida de todo tipo y es una buena opción para comer o cenar.
Mi recomendación es este lugar: parte del edificio fue restaurado y convertido en un espacio ideal donde cada uno puede comer lo que quiera. Me encantó que tuviera un área de juegos para los pequeños niños que nos permitió comer tranquilamente. El barrio me fascina y el diseño moderno del mercado es perfecto: pides lo que te apetezca y la bebida, y os la tomáis juntos en las mesas del centro.
Se inauguró en 1858 como lugar donde se vendían productos frescos. Puedes quedarte en la planta baja para disfrutar del ambiente o subir arriba para tener mejores vistas. Vi a varias chicas trabajando con su portátil y me imaginé volviendo a vivir aquí y haciendo lo mismo.
Si quieres algo rápido, Piccadilly Street Food Village tiene 18 puestos donde encontrar burritos, wraps, arepas, dim sum, curry, empanadas y dulces. Abre de miércoles a domingo. Otra opción es Society, un espacio cubierto con diferentes opciones de street food: hamburguesas, pizza, comida india y, por supuesto, cerveza.
Para brunch, nos habían recomendado Ezra & Gil. Es una gran elección pero suele tener bastante cola, así que es recomendable ir pronto debido a lo popular que es. Nos dijeron que solo podíamos estar una hora y media. Me gustó la decoración y el ambiente, aunque hubiera preferido que tuvieran menú infantil.
Tienen varios locales; fuimos al de Hilton Street. Evelyn’s Cafe & Bar es un precioso restaurante inspirado en Oriente Medio y Asia. Es especialmente popular para cenas y para el Sunday Roast, pero los brunch también merecen la pena.
Si quieres desayuno americano, ve a Moose Coffee para tortitas, huevos benedicts o all day breakfast. Para comida india, si te gusta este tipo de cocina, te dejamos dos recomendaciones: Bundobust y Akbar’s. En el primero encontraremos raciones más pequeñas, ideales para probar varias cosas. En el segundo podréis disfrutar de cocina tradicional india.
Para comida italiana, fans del género, tenemos tres sugerencias: The Pasta Factory tiene un variado menú de pasta fresca y pizzas enormes. Nell’s Pizza y Rudy’s Neapolitan Pizza también son excelentes opciones.
Si prefieres comida asiática tipo ramen, no podéis dejar de ir a Cocktail Beer Ramen + Bun. Su especialidad es el tonkotsu y los bao buns. Para comida china, Happy Season’s Restaurant es buenísimo. Si prefieres vietnamita, prueba I am Pho.
Otros sitios que debes apuntar: una de las comidas más típicas de Inglaterra son los pies (unos hojaldres rellenos a tu elección de ternera, pollo o verduras). Pieminister es el sitio de referencia porque están muy ricas. Suelen ir acompañadas de puré de patatas y salsa gravy.
Para los amantes del café, recomendamos Foundation Coffee. Me gustó tanto su pain au chocolat que volví varios días seguidos.
Noches de Música y Diversión
La noche en Manchester es muy animada y puedes encontrar gran variedad de opciones. La zona de Deansgate Locks, debajo de las vías del tren, tiene varios locales y nightclubs. El público suele ser joven. Uno de los sitios más populares y divertidos es Albert’s Schloss, un bar restaurante perfecto para tomar cerveza y comer comida bávara, pero lo que lo distingue es que por la noche se transforma gracias a las actuaciones en directo.
En Northern Quarter hay muchos bares pequeños. Si queréis algo menos concurrido, algunas opciones son The Daisy, Science And Industry y Apotheca. Para bailar un rato podéis ir a Revolución de Cuba, Impossible o Dirty Martini.
Si lo tuyo es más la música en vivo, es imprescindible pasar por Night and Day Café, Blues Street Kitchen o Matt and Phred’s Jazz Club. Si buscas algo más exclusivo con buenas vistas, el rooftop de 20 Stories es vuestro lugar, aunque los cocktails son bastante caros.
Por último, Canal Street es el corazón del famoso Gay Village. Es una bonita calle adoquinada junto al canal, llena de bares y restaurantes donde pasar un buen rato.
Homenaje a los Héroes del Movimiento Sufragista
Aunque los primeros bares gais de la zona abrieron en los años 80, el barrio de Manchester se hizo mundialmente famoso a finales de la década de los 90 gracias a la serie de la BBC Queer as Folk. Encontraréis muchísimos bares y cafeterías en el área. En agosto podéis disfrutar del Festival del Orgullo Gay.
Los locales empezaron a abrir en torno al Canal Rochdale alrededor de 1990 y la zona fue ganando cada vez más reputación, convirtiéndose en referencia para toda la comunidad LGTBI. Aparte de las banderas gais que inundan las calles, no te pierdas el Festival del Orgullo que se celebra cada año con música en directo, desfiles y mucha gente pasándoselo bien. Durante los 4 días que dura es, sin duda, otro de los planes que tienes que hacer si tu escapada coincide con las fechas.
En The Pankhurst Centre es donde comenzó el movimiento sufragista que transformó la vida de millones de personas en todo el mundo. Fue Emmeline Pankhurst quien dirigió la primera reunión de la Unión Social y Política de Mujeres en 1903. El edificio iba a ser demolido en 1978, pero las activistas lo salvaron y lo inauguraron como Centro Pankhurst en 1987.
El centro está administrado por voluntarios, incluyendo a Helen Pankhurst, bisnieta de Emmeline. En él podemos aprender sobre la historia de las mujeres que lucharon y murieron para asegurar el derecho al voto. Tristemente, me quedé con ganas de verlo en esta ocasión porque solo abre un día a la semana y no coincidió con mi visita.
Arte que Respira en las Calles
Si te gusta el arte urbano, seguro que disfrutaréis mucho de Manchester. En el mapa que os he dejado están marcadas algunas de las obras que más me gustaron. Hay que recordar que el arte callejero es efímero, así que es posible que cuando vayáis alguna ya no exista o haya sido sustituida por otra.
La zona de mayor concentración es el Northern Quarter, principalmente en las calles Hilton Street, Oldham Street, Tib Street, Newton Street y Thomas Street. También podéis optar por hacer un tour donde os expliquen mejor sobre este maravilloso arte urbano.
Si estáis por ahí, os recomiendo la plaza Stevenson Square, donde hay muchos sitios con terraza para tomar algo. Si a ti te encanta este tipo de arte, tienes que verlo. Si vas con tiempo libre, me centraría en esta zona porque hay terrazas agradables. Vimos bastante gente haciendo cola para el brunch en el restaurante Ezra & Gil. Será por opciones en esa zona.
Espacios Verdes y Vida Moderna
Great Northern Square es uno de mis sitios favoritos, no tan turístico. Es un oasis en pleno centro, perfecta para sentarte en las gradas de su anfiteatro a reponer energías. También hay zona de juegos para niños y varios bares y restaurantes para comer. Me llamó la atención Lane 7, una bolera con un diseño más rompedor que otras que he visto.
Si tienes dos días, otras plazas que visitar son Hardman Square, St Peter’s Square, St Ann’s Square y Exchange Square, donde hay infinidad de tiendas de diseñadores.
Cotton Field Park es un parque que nació en 2002 como parte del proyecto New Islington. Cuenta con un puerto deportivo, casas flotantes y embarcaciones de recreo, además de varios locales para comer o tomar algo. Una cosa curiosa: al cruzar el puente peatonal de tres vías, si caminas unos pasos y miras bajo el puente hacia donde da la sombra, con la luz que se refleja en el agua es posible ver las palabras «CAST NO SHADOW» (en español: no proyecta sombra), haciendo un guiño a la canción homónima de Oasis.
New Islington Marina es mucho menos turística pero me encanta. Pertenece al barrio de moda Ancoats y me pareció muy agradable. Nosotros llegamos por Keepers Quay, con sus terrazas hípster junto a los canales de Rochdale y Ashton. Los edificios residenciales son súper modernos y hay un parque enorme, el New Islington Green, donde va mucha gente a practicar deporte, hacer picnic o jugar a la petanca. Aunque, no te voy a engañar, me quedo claramente con Cotton Field Park. Ese parque es precioso.
Herencia Industrial Transformada
Ancoats desde finales del siglo XVIII en adelante fue un próspero distrito industrial. La zona sufrió un declive económico con la crisis de la industria algodonera en la década de 1930, lo que llevó a su deterioro y al aumento de la pobreza y delincuencia. A partir de 1990, su patrimonio industrial fue reconocido y su proximidad al centro de la ciudad impulsó inversiones que han supuesto una importante regeneración. La zona sur fue bautizada como New Islington Marina, un lugar poco turístico pero muy agradable para pasear junto a los canales de Ashton y Rochdale, o tomarse algo en sus modernas terrazas.
Murray’s Mills es la fábrica de algodón a vapor más antigua del mundo. Situada en Jersey Street junto al Canal de Rochdale, ha sido reconvertida en un complejo residencial manteniendo su esencia industrial. Merece la pena darse un paseo para ver estas moles de ladrillo que conservan los edificios originales de aquella época.
El Castlefield Viaduct es un viaducto ferroviario en desuso de 330 metros que fue construido en 1893. Solía transportar tráfico ferroviario pesado hacia y desde el Great Northern Warehouse. En 2020 fue adquirido por la fundación National Trust para su restauración y conversión en un parque aéreo similar al High Line de Nueva York.
Raíces Milenarias
Muchos siglos antes de la industrialización hubo un asentamiento romano llamado Mamucium, que posteriormente derivó en el nombre actual de la ciudad. Había un fuerte que se levantó en el año 79 d.C. y se utilizó durante la época medieval con fines agrícolas antes de ser derribado durante la Revolución Industrial para dar más espacio a la industria local.
Lo que tiene que ver con el Imperio romano y mucho de lo que recuerda a ellos es fascinante. Los romanos conquistaron Britania en el siglo I e hicieron que se mandara construir el Fuerte Mamucium para defenderse de las tribus celtas de aquella época. Todavía se conserva el antiguo granero y ambos están en el barrio de Castlefield, donde han sido reconstruidos parcialmente.
Los romanos abandonaron Britania en el 410 D.C. Como curiosidad, muchas de las carreteras actuales siguen el trazado romano original y conectan diferentes puntos de la ciudad. El fuerte se encuentra justo donde ahora está la Torre Beetham.
Avenidas Históricas y Torres Modernas
Deansgate es una de las avenidas más antiguas de Manchester. Podréis encontrar un montón de tiendas, restaurantes y oficinas. Se encuentra cerca del antiguo fuerte romano de Mamucium. Por ahí está la Beetham Tower, el Instituto Cervantes y otras instituciones. Desde la época romana, esta calle pasaba por el mismo lugar. Hoy en día es una avenida repleta de edificios famosos que puedes ver si tienes dos días. La John Rylands Library está en esta calle.
La Beetham Tower, también conocida como Hilton Tower, es un moderno edificio de 47 plantas. Es el rascacielos más grande de Manchester y el noveno del Reino Unido. Su uso es mixto: el Hotel Hilton ocupa las 23 primeras plantas y las siguientes están destinadas a viviendas.
Es curioso que cuando soplan vientos fuertes, la estructura emite una especie de silbido debido a un error de diseño o ejecución. Puede escucharse en lugares situados a casi 2 km de distancia. Seguro que no hace falta regla ni cartabón para que te des cuenta de que la Torre Beetham es el edificio más alto de la ciudad.
También es conocida por la friolera de dinero que costó. Fue construido en 2006 y mide 168 metros. Si llegas pensando que podrás subir a la última planta a disfrutar de las vistas, siento darte una mala noticia: no es posible porque los pisos superiores son apartamentos de lujo. De todas formas, puedes entrar si te apetece ir al restaurante Cloud 23 en el piso 23. Y si quieres dormir allí, el hotel ocupa la enorme planta 22 hacia abajo.
Museos que Cuentan el Pasado Reciente
The Whitworth es una galería de arte que forma parte de la Universidad de Manchester. Alberga una colección de más de 60.000 piezas donde se encuentran acuarelas, esculturas, papeles pintados y textiles. Allí podréis encontrar obras de artistas como Degas, van Gogh, Gauguin, Pissarro, Picasso, Paul Klee, Francis Bacon entre otros.
Ofrecen visitas guiadas gratuitas pero están limitadas a 20 personas sin necesidad de reservar, aunque es recomendable ir con antelación por si acaso. Abre de martes a domingo de 10:00 a 17:00h (hasta las 14h) y los jueves hasta las 21:00h. La entrada es gratuita.
Victoria Baths es conocido por los habitantes de Manchester como el Water Palace. Es un complejo que es un ejemplo perfectamente conservado de baños municipales de la época victoriana. Fue inaugurado en 1906 y estuvo en funcionamiento hasta 1993. Era un lugar de recreo utilizado por la clase media-alta a principios del siglo XX para bañarse, divertirse y reunirse, similar a lo que hoy en día sería una piscina pública moderna.
Abre sus puertas al público durante el año (de marzo a noviembre), pudiéndose realizar visitas guiadas o asistir a eventos especiales. El horario habitual suele ser los martes de 11:00 a 15:00h, aunque también organizan aperturas varios fines de semana que podéis consultar en su web. Si sois fans de la serie Peaky Blinders, este lugar fue convertido en el escenario de la feria de caballos donde Tommy se encuentra con May.
El People’s History Museum es un museo dedicado a la historia de la democracia, el radicalismo, la igualdad y la justicia social en la ciudad desde el siglo XIX hasta ahora. La entrada es gratuita.
El IWM North es el Museo de guerra con 5 sedes del Imperial War Museum. Nosotros somos fans de historia y no podíamos faltar a esta cita con el museo de guerra. Lleva una línea de tiempo desde la Primera Guerra Mundial hasta la actualidad. Su colección de objetos ilustran y documentan los conflictos de los siglos XX y XXI. Hablamos de armas, uniformes, mapas, vehículos y todo tipo de material bélico. Sin duda es interesantísimo.
Incluso es otro lugar que visitar en Manchester con niños, como comentado anteriormente. Se ubica en Trafford Park, que fue un centro de municiones crucial y un objetivo principal de bombardeo durante la II Guerra Mundial. El museo se centra en las historias de aquellos que han vivido las guerras, tanto civiles como militares, de manera interactiva. La exposición da voz a esas historias extraordinarias. La entrada es gratuita.
Entretenimiento y Cultura Moderna
The Lowry y The Quays están al cruzar el puente Media City Footbridge. Después nos dirigimos a ver el exterior de The Lowry, un complejo cultural inaugurado en 2000 que lleva el nombre del pintor L.S. Lowry. Alberga dos teatros: el Lyric Theatre y el Quays Theatre.
Al lado está The Quays, una zona transformada de antiguos muelles industriales en un distrito de ocio y entretenimiento. Te suena a lugares restaurados si paseas viendo las tiendas y restaurantes. Con esto acabamos nuestra ruta y volvemos al centro.
Tras salir del tour de Old Trafford, nos acercamos a Salford Quays para hacer un descansillo a bordo de un barco por el río Irwell, viendo la ciudad desde los canales. El recorrido lo realiza el Princess Katherine y parte de su embarcadero. Mientras navegas, aprendes sobre la historia y evolución de la zona, pasando por lugares emblemáticos como Spinningfields. Vimos puentes, edificios históricos y barcos que funcionan como casas flotantes.
El paseo dura una hora y regresa a Left Bank. Ojo: hace una parada en el centro de Manchester antes de volver, así que puedes plantearte dejar esta última actividad para bajar en esta parada, evitando tener que coger transporte público hasta tu hotel si estás alojado en el centro.
The Printworks es otro lugar de entretenimiento. Perdí la cuenta de la cantidad de veces que acababa tomando algo aquí cuando vivía en la ciudad. De hecho, busqué una discoteca de referencia y me dijeron que cerró hace tiempo (qué pena). Aquí vas a encontrar varios pubs con mucho ambiente, restaurantes y un cine. Esto hizo mucho por reforzar la cultura y el entretenimiento en la ciudad, especialmente tras los atentados del IRA en 1996.
Aparte del diseño industrial de la antigua galería, tiene bonitas fachadas y es un buen sitio para cobijarte cuando llueva (porque llueve bastante, no te lo voy a negar).
Reflexiones Sobre una Ciudad Que Late
La ciudad tiene vida en sus calles incluso cuando hace un frío que pela. De hecho, justo la primera vez que viví allí fue de septiembre a marzo y me daba igual si lloviera o tronase, siempre hacía planes. En esta última vez que fui, a principios de diciembre, volví a ver las plazas repletas de gente.
Una de mis favoritas, no muy turística, es Great Northern Square: un oasis en pleno centro perfecta para sentarte en las gradas del anfiteatro a reponer energías. También hay zona de juegos para niños y varios bares y restaurantes para comer. Me llamó la atención Lane 7, una bolera con diseño más rompedor que otras que he visto.
Piccadilly Gardens es el centro neurálgico donde tiene lugar la actividad comercial. Alrededor de la plaza se sitúan las principales tiendas de moda, cafeterías y comercios. Suele haber puestos de comida, siendo un lugar perfecto para comer sin gastarse mucho dinero.
Seguro que te suena: allí están las dos estaciones de tren más importantes de la ciudad. Volviendo a la zona de tránsito, en los alrededores hay una mezcla de edificios históricos y vanguardistas. Con un poco de suerte te coincidirá con algún concierto o evento cultural.
Tampoco te pierdas el Piccadilly Street Food Village con varias casetas donde puedes comprar arepas, burritos, noodles, dim sum, pollo al curry y muchas otras opciones. Abre todos los días del año (de miércoles a domingo de 11:00 a 17:30 horas), excepto del 23 de diciembre al 14 de enero que permanece cerrado.
Aventuras Familiares
Siempre digo que el Reino Unido me parece el país perfecto para visitar con niños. Casi todos los museos tienen zonas interactivas e incluso áreas de juego para los más pequeños. Es muy fácil encontrar restaurantes y cafeterías con tronas y menús infantiles. Hay muchos sitios y actividades para ellos.
Para Legoland Discovery Centre, en esta visita optamos por ir a la zona de juegos dedicada a Lego. En la primera parte aprendimos cómo se hacen las famosas piezas. La siguiente zona está puramente habilitada para el juego. A primera hora estaba vacío y disfrutamos muchísimo, pero a partir de las 11 se llenó y fue más difícil jugar en ciertas zonas.
El precio de las entradas para adulto (a partir de £18.50) y niño de 3 a 14 años (£16) es razonable. Los menores de tres años entran gratis.
Sea Life Manchester está al lado y puedes comprar una entrada combinada para las dos atracciones. Nosotros no lo visitamos porque hace solo unos meses visitamos el de Londres, que es de la misma empresa y son muy parecidos. Por si no sabéis qué podéis ver allí: tiburones, tortugas, medusas, corales y, por supuesto, muchísimos tipos de peces. El precio es £19,75 para adultos y £15,25 para niños de 3 a 17 años.






