Toronto: Una ciudad que te atrapa desde el primer instante
Cuando aterrizas en esta gran ciudad canadiense, lo primero que captura tu mirada es esa aguja gigante que perfora el cielo. No es casualidad que el skyline de Toronto sea reconocible en cualquier parte del mundo gracias a su torre más emblemática.
La majestuosidad de la CN Tower
Imagina estar a 553 metros de altura, sintiendo cómo el vértigo recorre tu cuerpo mientras observas el Lago Ontario extenderse hasta donde alcanza la vista. La CN Tower, esa torre de radiodifusión que se convirtió en el símbolo indiscutible de la ciudad, fue inaugurada en 1975 y mantuvo su título como la torre más alta del mundo hasta 2007, cuando el Burj Khalifa le arrebató el récord. Hoy en día, ostenta el puesto de 4ª torre más alta del mundo, una distinción que sigue atrayendo millones de visitantes.
Mi primera experiencia en esta construcción de América fue desayunar en el restaurante 360, que gira completamente en 72 minutos ofreciendo panorámicas de 360º que te dejan sin palabras. El suelo de cristal del mirador a 342 metros te hace sentir en caída libre, aunque estés perfectamente seguro. Si eres más aventurero, el Skypod a 447 metros te ofrece vistas aún más impresionantes.

La EdgeWalk es para los verdaderamente valientes: una caminata circular por el exterior de la estructura, sujeto únicamente por cables. Tanto al mediodía como por la noche, las vistas son espectaculares. En el Horizons Cafe también puedes comer mientras disfrutas de esta maravilla arquitectónica.
Durante la temporada alta y los fines de semana, esta atracción más visitada de Toronto genera colas de entrada considerables. Te recomiendo comprar tus entradas por la página oficial con antelación. El horario de visita se extiende desde las 9:30h hasta las 21:30h. Un día soleado es perfecto para apreciar lugares importantes como el paseo marítimo de East Bayfront desde las alturas.
Escapada natural a las Toronto Islands
Desde el terminal Jack Layton salen los ferries que te transportan a este paraíso natural. A las 8 de la mañana ya puedes tomar el primer trayecto, que dura apenas 15 minutos. El billete de ida y vuelta cuesta alrededor de 5 dólares, una inversión mínima para desconectar del ajetreo urbano.

Tres islas conforman este archipiélago: Ward’s Island, Center Island y Hanlan’s Point. Además de estas, encontrarás Olympic Island, Foresty Island y Snake Island, creando un verdadero pulmón verde frente a la gran ciudad. Los bosques y playas te invitan a relajarte de manera que difícilmente imaginarías a pocos minutos del centro.
La primera hora de la mañana es ideal para comenzar tu ruta a pie o alquilando una bicicleta por Lakeshore Avenue. Las vistas de la iglesia de St. Andrew son encantadoras, y puedes dedicar unas 3 horas a recorrer todo el conjunto de islas. Centre Island es perfecta para familias, con su parque de atracciones y actividades acuáticas especialmente populares en verano.
Hanlan’s Point Beach destaca por su arena dorada y, curiosamente, cuenta con una zona nudista para quienes buscan esa libertad. El faro de Gibraltar Point añade un toque histórico al paisaje. Los ferrys constantes durante la mañana facilitan el acceso, aunque la última parada es a las 23:45h.
En invierno, cuando el lago Ontario se congela, el entorno salvaje se transforma en un paisaje de postal. Puedes disfrutar de un picnic en las zonas verdes durante el verano, o equiparte con esquís de travesía para explorar las zonas blancas en la estación fría. Esta barrera natural funciona como el verdadero descanso que necesitas después de explorar la urbe. No olvides tu cámara para capturar las vistas privilegiadas del Harbourfront desde aquí, la foto perfecta está garantizada.
Harbourfront: arte y tranquilidad junto al agua
Esta península que se extiende bordeando el lago Ontario es uno de los barrios con más encanto que descubrirás. El recorrido por Harbourfront te permite disfrutar de un paseo relajante mientras aprecias las vistas del agua.
Canada Square alberga la Galería de Arte Contemporáneo Power Plant, un espacio cultural que no puedes perderte. El Toronto Music Garden es un oasis verde donde frecuentemente se organizan conciertos al aire libre, especialmente agradables durante los meses cálidos.

Para conocer la historia de esta zona, te sugiero unirte a un free tour en español, o si prefieres algo más personalizado, contratar un tour privado para grupos pequeños. La conexión entre la arquitectura moderna y el ambiente natural crea una atmósfera única.
El colorido Kensington Market
Caminando por Augusta Avenue te sumerges en el lado multicultural y bohemio de Toronto. El barrio de Kensington Market, junto con sus vecinos Little Italy y Chinatown, forma un mosaico cultural fascinante. Las coloridas casas de estilo victoriano con sus jardines crean un ambiente acogedor que contrasta con los rascacielos del centro.
Las calles Nassau, Baldwin y Kensington Avenue están repletas de bares, restaurantes, tiendas de artesanía, bisutería y boutiques de segunda mano donde encontrarás tesoros vintage. Este mercadillo hippy tiene rincones peculiares en cada esquina.
Mis lugares favoritos para comer incluyen Seven Lives Tacos y Mariscos, donde los sabores mexicanos te sorprenderán, el T.O. Dickens Restaurant con su atmósfera única, y Grey Gardens para algo más refinado. Desde Spadina Av accedes fácilmente a esta zona que merece varias horas de tu tiempo.
Chinatown: un viaje a Asia sin salir de Canadá
Sobre Spadina Avenue y las calles circundantes se despliega uno de los barrios asiáticos más extensos fuera de Nueva York. Las oleadas de inmigrantes de países asiáticos, principalmente de China y Vietnam, han ido ampliando sus comunidades en Canadá, haciendo de este barrio una miniciudad dentro de Toronto.
Tiendas asiáticas, ultramarinos, lavanderías y cafés se suceden a lo largo de Dundas St West. La Comunidad China ha establecido aquí un enclave vibrante donde puedes encontrar desde productos auténticos hasta imitaciones a los mejores precios.
Mis restaurantes favoritos durante mi viaje incluyen Fudao Noodle House, donde los fideos son espectaculares, Juicy Dumpling con sus empanadillas perfectas, y Brown Donkatsu para un toque japonés. Si continúas rumbo noroeste, llegarás al fashion district, otra zona interesante para explorar.
Graffiti Alley: arte urbano en estado puro
Cerca de la torre principal de la ciudad, en Spadina Avenue, encuentras el edificio industrial del 401 Richmond, que funciona como galería de arte. Pero lo más interesante son los rincones curiosos que lo rodean: el famoso Graffiti Alley.
Esta calle y sus adyacentes están completamente cubiertas de grafitis que transforman el espacio en un museo al aire libre. Desde Portland Street hasta Augusta Avenue se extiende este tramo final de arte urbano que cambia constantemente.
Aprovecha para visitar el Waterworks Food Hall, un mercado cubierto cercano con puestos de comida tanto internacional como local, perfecto para recargar energías mientras exploras esta zona artística.
Museo del Ferrocarril: viaje al pasado canadiense
El Museo del Ferrocarril ubicado en John Street Roundhouse, donde antiguamente se realizaban reparaciones de trenes canadienses, es una joya histórica. La parte al aire libre es gratuita y exhibe impresionantes locomotoras que cuentan la historia de la red de ferrocarriles de Canadá.
El interior del edificio semicircular requiere una entrada de 5 dólares, pero vale cada centavo. Piezas originales, fotos, mapas y letreros recrean la importancia que tuvo la red ferroviaria en el desarrollo del país. Hay incluso un simulador y un mini tren que encanta a los más pequeños.
Justo al lado se encuentra el Rogers Centre, el estadio con capacidad para 50.000 espectadores que es sede del equipo de béisbol Toronto Blue Jays. La temporada va de marzo a setiembre, ideal para combinar cultura ferroviaria con deporte.
El horario de visita del museo es de miércoles a domingo, de 12h a 17h, perfecto para una tarde cultural en la ciudad.
Deportes en vivo: Rogers Centre y Scotiabank Arena
Bajando por Yonge Street hacia Union Station, la estación de trenes principal, pasarás por el impresionante hall del Hotel Fairmont Royal York antes de llegar a la Scotiabank Arena. Este estadio cubierto es donde juegan los Toronto Raptors de la NBA y los Toronto Maple Leafs de la NHL, la liga de hockey profesionales más prestigiosa.
Ver un partido de hockey sobre hielo, el deporte nacional canadiense, es una experiencia que no olvidarás. Wayne Gretzky, la leyenda del hockey, es venerado aquí como en pocos países. Las temporadas van de octubre a abril, y te recomiendo comprar las entradas con antelación por la página oficial, porque son fácil conseguirlas si lo haces temprano, pero se agotan rápido cerca de la fecha.
El Rogers Centre, también conocido como Skydome, es un estadio multiusos muy cerca de la CN Tower. Como sede de los Toronto Blue Jays en la liga de beisbol, ofrece tours guiados por la tarde que te permiten conocer sus entrañas. El baloncesto también tiene su espacio aquí, siendo Toronto una de las pocas ciudades de países fuera de Estados Unidos con equipos en las grandes ligas.
Galería de Arte de Ontario: un festín para los sentidos
Si eres amante del arte, la Galería de Arte de Ontario en Dundas St West debe estar en tu lista. Este edificio remodelado por el arquitecto Frank Gehry es uno de los museos imprescindibles de la ciudad, con una colección de más de 80.000 obras.
Grandes maestros como Rubens, Van Dyck, Francisco de Goya, Claude Monet, Pablo Picasso y Salvador Dalí tienen presencia destacada. Entre las pinturas más famosas está «La matanza de los inocentes», mientras que en escultura destaca «Cristo crucificado» de Bernini.
Debes reservar tus entradas con antelación por su página web. El horario de visita es de miércoles a viernes de 10:30h a 21h, y hasta las 17:30 el resto de días. Los lunes está cerrado, así que planifica en consecuencia.
Universidad de Toronto y el imponente ROM
La explanada de la Universidad de Toronto en el Campus St George es perfecta para un descanso. Sus bibliotecas y el entorno especial creado por la arquitectura histórica te transportan a otra época. Puedes unirte a un tour del campus para apreciarlo mejor.
Muy cerca se alza el Museo Real de Ontario, conocido como ROM, cuyo edifico combina arquitectura antigua con moderna de forma sorprendente. Dedicado a la historia natural de Canadá, alberga impresionantes esqueletos de dinosauros (o dinosaurios, como prefieras llamarlos), una vasta colección de fósiles, meteoritos y minerales.
Las secciones de arte oriental, africano y canadiense en los pisos superiores son fascinantes, aunque la primera planta es gratuita si quieres echar un vistazo rápido. Para la entrada completa, te sugiero comprar por anticipado.
Un consejo práctico: utiliza el metro con tu tarjeta Contactless o adquiere una PRESTO Card por 5 dólares canadienses para moverte eficientemente y ahorrar dinero en transporte durante toda tu estancia.







