Guía Definitiva: Cómo Organizar tu Aventura Peruana de Forma Independiente
Planificando los Días Necesarios para Esta Maravilla Sudamericana
Cuando comencé a diseñar mi aventura por este fascinante destino, la pregunta del millón apareció inmediatamente: ¿cuánto tiempo invertir para hacer justicia a semejante país? La respuesta depende absolutamente del ritmo que prefieras y los lugares que priorices. Algunos viajeros optan por concentrarse únicamente en el circuito clásico de Cusco y alrededores durante una semana, pero personalmente considero que esto apenas rasca la superficie de todo lo que este increíble país tiene para mostrar.

Mi recorrido duró exactamente 2 semanas, un período que me permitió crear un itinerario equilibrado sin sentir que corría constantemente de un lado a otro. La temporada de Marzo a Diciembre resulta ideal para explorar, evitando las lluvias intensas que pueden complicar ciertos trayectos. Este tiempo me dio margen para sumergirme genuinamente en cada zona sin sacrificar experiencias importantes.
Lo fascinante es que podés adaptar completamente esta ruta según tus intereses particulares. Algunos prefieren agregar días extras para explorar el Amazonas peruano o dedicar más tiempo a las ruinas incas del Valle Sagrado de los Incas. La flexibilidad es clave cuando viajás por libre, permitiéndote modificar sobre la marcha si descubrís algo que te atrapa especialmente.
Llegando a la Metrópolis Peruana
El Aeropuerto Internacional Jorge Chávez fue mi punto de entrada después de un vuelo que me dejó aterrizar entrada la noche. La primera impresión llegó rápido: eficiencia en migraciones y múltiples opciones de traslado esperándote. Para dirigirme hacia Miraflores, donde había reservado alojamiento anticipadamente, contraté un servicio privado que resultó ser la opción más práctica considerando el horario y la seguridad.

Casa Porta se convirtió en nuestro refugio inicial, un lugar que superó expectativas con habitaciones amplias, personal genuinamente servicial y un desayuno que te prepara bien para el día. Por 38€ la noche, la ubicación en pleno corazón del barrio turístico justificaba completamente la inversión. Llegando tarde, decidimos postergar cualquier actividad hasta el día siguiente, aprovechando así las horas de luz completas para empezar a conocer la capital.
Primer Contacto con Lima: Recorriendo el Centro Histórico
Arrancar con un free tour por el casco antiguo fue probablemente la mejor decisión para entender el pulso de esta ciudad antes de lanzarme a explorar por mi cuenta. La mañana la dedicamos al Museo y Catacumbas de San Francisco, donde una visita guiada de 45 minutos nos transportó a otra época. Las catacumbas me recordaron inmediatamente a las de Roma, con ese aire místico que te hace reflexionar sobre la historia contenida en cada rincón.

El Monasterio sorprende por su arquitectura y esa biblioteca impresionante que guarda siglos de conocimiento. El ingreso funciona por orden de llegada, así que conviene madrugar un poco si querés evitar multitudes. Las visitas están disponibles tanto en español como inglés, facilitando la comprensión de cada detalle histórico que el guía comparte.
Explorando el Barrio Bohemio
Por la tarde, otro free tour nos llevó por Barranco, ese barrio que respira arte y bohemia en cada esquina. El recorrido culmina en la Plaza de Armas local, desde donde continuamos caminando por la costanera para capturar ese momento mágico cuando la costa comienza a iluminarse con los últimos rayos del día. Las vistas impresionantes compensan cualquier cansancio acumulado.

Terminamos nuestra jornada en el centro comercial Lacomar, un lugar construido literalmente sobre los acantilados que ofrece perspectivas únicas del océano Pacífico. Con más tiempo disponible, definitivamente agregaría un par de días para profundizar en los principales atractivos que Lima esconde. Sin embargo, para un día bien aprovechado, logramos cumplir con lo esencial. Prometo preparar otro post con rutas más completas destacando los imprescindibles de esta capital peruana.
Rumbo al Sur: Descubriendo Tesoros Costeros
Despedirme de Lima significaba madrugar considerablemente para tomar el micro de Cruz del Sur, una compañía que terminó siendo nuestra aliada confiable en varios tramos del viaje. Comprando los tickets anticipadamente por internet aseguramos nuestros asientos y efectivamente, la experiencia cumplió: puntualidad impecable, limpieza notable y comodidad que hace más llevaderas las horas de viaje.
Las Maravillosas Islas Ballestas
Paracas presentaba dos objetivos claros: explorar estas islas apodadas como las Galápagos peruanas y recorrer en moto la Reserva Nacional. La excursión comenzó en lancha rápida, navegando primero cerca de las líneas talladas en la ladera. El Candelabro aparece majestuoso, ese enigmático geoglifo cuyo origen desconocido sigue alimentando teorías entre arqueólogos y visitantes por igual.

Bordeando la costa, las islas Ballestas revelaron su verdadero tesoro: una fauna increíble que incluye leones marinos descansando sobre las rocas, pingüinos Humboldt moviéndose torpemente en tierra pero elegantes en el agua, y aves endémicas que sobrevuelan constantemente las partes más elevadas donde están anidando. La cantidad y variedad depende de la época del año, pero incluso en temporada baja el espectáculo natural impresiona.
Aventura en la Reserva Nacional
De vuelta en el muelle, la decisión de alquilar una moto para explorar la reserva surgió naturalmente. Aunque existen diferentes formas de recorrerla – desde bicicletas hasta taxis para una excursión completa – la scooter por 150 soles desde las 11 am hasta las 5 pm nos dio la libertad perfecta para movernos a nuestro ritmo.
Lagunillas fue nuestra primera parada, el único punto dentro de la reserva con varios restaurantes funcionando. El restaurante El Che nos recibió con un plato espectacular: Jalea de pescado, ese rebozado frito que se deshace en la boca. Después del almuerzo, subimos caminando al mirador para capturar vistas panorámicas del área completa.

El recorrido continuó visitando playa Raspón, donde el contraste de colores es impactante, luego Playa Roja que justifica su nombre completamente, seguido de La Mina, La Catedral con sus formaciones rocosas naturales, y Yumaque. Una última parada en el centro de interpretación nos dio contexto sobre la importancia ecológica de toda esta zona antes de regresar.
Estar literalmente en medio de la nada, rodeado de un paisaje desértico completamente fantástico, especialmente durante el atardecer, genera una sensación difícil de explicar. El viento soplaba cada vez más fuerte y momentáneamente consideramos cambiar de idea, pero insistir resultó ser la decisión correcta. Devolvimos la moto justo a tiempo y caminamos por la costanera para presenciar uno de los atardeceres más memorables que Paracas puede regalar.
Experiencia Gastronómica en Paracas
Para la cena elegimos El Delfín Dorado, un restaurante que tenía anotado como altamente recomendado y que no defraudó. El chicharrón de la pesca del día estaba increíble, y nos animamos a probar la carapulcra, ese plato típico que resulta ser una especie de estofado de carne con papa y fideos que reconforta después de un día intenso.

Nos alojamos en Arena Hostal, un hospedaje sencillo pero completamente adecuado por 29€ la noche que incluía desayuno. A veces no necesitás lujos excesivos, solo un lugar limpio, cómodo y bien ubicado para recargar energías.
Ica: Oasis, Dunas y Tradición Pisquera
El trayecto desde Paracas hasta Ica con Cruz del Sur resultó corto, y habiendo comprado los boletos anticipadamente en el sitio web, todo fluyó sin contratiempos. Con un día repleto de actividades planeadas, queríamos evitar arrastrar las mochilas constantemente. Acá viene un dato útil que agradeceréis: enfrente de la terminal de Perú Bus, por apenas 3 dólares, podés guardar tu equipaje tranquilamente.
Visita a La Caravedo: Historia del Pisco
Nuestra primera actividad al mediodía involucraba descubrir cómo se elaboran las tejas y chocotejas, esos dulces típicos que después querés llevarte a casa en cantidades industriales. Para la Visita a la Destilería La Caravedo, tomamos un taxi desde la Plaza de Armas de Ica por 6 dólares que nos transportó directamente hasta la Hacienda.
La visita guiada comenzó puntualmente a las 12 hs, ofreciendo un tour completo por la destilería que resultó ser una oportunidad fascinante para aprender sobre la cultura e historia regional. El recorrido te lleva primero por la zona de cultivos donde el pisco comienza su vida, luego te adentras en las antiguas instalaciones que representan una de las destilerías más antiguas del continente americano.

Durante el recorrido aprendimos absolutamente todo sobre las principales bebidas peruanas, desde el proceso de fermentación hasta los secretos que hacen único al pisco. Finalizando en la parte moderna, disfrutamos de una cata que incluía dos tipos de pisco y una lata de refresco para preparar un chilcano. Hay múltiples opciones de tours con distintas duraciones y precios, pero elegimos la cata clásica de una hora que cumplió perfectamente con las expectativas.
Al terminar, solicitaron un taxi por 10 dólares que nos llevó directamente al próximo destino: el famoso Oasis de Huacachina.
Huacachina: Aventura en las Dunas
Caminando por la Av. Malecón de la Huacachina, las casonas antiguas y faroles de época transportan la imaginación a tiempos de mayor esplendor. Eran las 4 de la tarde cuando salimos buscando alguna agencia para contratar el tour por las dunas, priorizando el horario final para capturar el atardecer en todo su esplendor.

El tour incluye el recorrido completo en buggy y sandboard, esa tabla que te permite deslizarte por las dunas en medio del desierto. El paseo duró aproximadamente 2 horas y resultó ser una experiencia sumamente divertida y diferente a todo lo anterior, coronada perfectamente con un atardecer que pintó el cielo de colores imposibles.
Por la noche teníamos el tiempo casi exacto para tomar un torito – esos pequeños vehículos perfectos para desplazamientos cortos que cuestan alrededor de 3 dólares – antes de dirigirnos a la terminal. Necesitábamos subirnos al autobús nocturno con destino a Nazca.
La Estrategia Nocturna hacia Nazca
Permíteme explicar la lógica detrás de no dormir en Ica y tomar directamente el bus hacia Nazca. Después de investigar, descubrí que la mejor hora para sobrevolar las líneas es temprano por la mañana, cuando las probabilidades de sufrir turbulencias durante el vuelo disminuyen considerablemente. Por eso decidimos viajar la tarde anterior en autobús nocturno.
Saliendo a las 19:30 logramos ganar unas horas de sueño mientras viajábamos, llegando por la mañana cerca del aeródromo sin perder nada del itinerario. A esa hora del día, en lugar de pagar alojamiento en Ica, optimizamos cambiando el plan para hacer el trayecto nocturno y pasar una noche en Nazca. Estratégicamente, me pareció brillante.

El Hotel Sol del Sur fue probablemente el alojamiento que menos me entusiasmó del viaje completo, pero lo elegimos estratégicamente por su proximidad a la estación de micros. Era sencillo, exactamente lo que necesitábamos, y estaba perfectamente ubicado cerca de donde salen los autobuses. Pagamos un suplemento para poder ocupar la habitación hasta la noche del día siguiente, ya que no teníamos excursiones durante la tarde y queríamos ducharnos antes de tomar el bus nocturno subsiguiente. El costo total fue 27€ la noche con desayuno incluido.
Nazca: Enigmas Grabados en el Desierto
El motivo principal para incluir Nazca en mi itinerario radicaba en experimentar personalmente algo de lo que tanto había escuchado hablar. Esta maravilla de la ingeniería antigua definitivamente merece verla con tus propios ojos en lugar de simplemente contemplar fotografías. Viajar es mi gran pasión precisamente porque nunca dejás de sorprenderte viviendo nuevas experiencias.
Volando Sobre las Líneas Misteriosas
El Sobrevuelo de las Líneas de Nazca estaba programado para la mañana temprana. A la hora acordada, el transporte nos recogió llevándonos hasta el aeródromo. Habíamos reservado anticipadamente con AeroNasca porque llegaríamos muy tarde la noche previa y no queríamos arriesgarnos a quedarnos sin cupo, y efectivamente todo salió perfecto.

El vuelo duró aproximadamente media hora transportando 4 pasajeros y 2 tripulantes a bordo. Al aterrizar, después de agradecer a la tripulación, esperamos unos 10 minutos hasta que el representante de Alas Peruanas vino a recogernos para el regreso al centro urbano.
Decidimos bajarnos en el centro para cambiar algo de dólares en el banco. Ya siendo hora del almuerzo, y considerando que no habíamos desayunado copiosamente para evitar malestares durante el vuelo, el hambre apremiaba bastante. Fuimos directamente a almorzar a Casa Rústika, donde recuperamos energías con un menú contundente.
Cementerio de Chauchilla: Memoria Preincaica
Por la tarde tocaba la Visita al Cementerio de Chauchilla, una experiencia que decidimos hacer contactando directamente con un guía porque los precios en agencias elevaban demasiado el presupuesto. Esta actividad incluía transporte con recojo en el hotel, guía oficial y tickets de ingreso al sitio arqueológico.
Tardamos aproximadamente 30 minutos en llegar al cementerio. Durante el recorrido completo, el guía compartió información detallada sobre la cultura Nazca y las momias que datan del año 1000 d.C. Durante mucho tiempo permanecieron esparcidas por el desierto porque las tumbas sufrieron saqueos constantes de ladrones buscando tesoros.

El recorrido te guía por una docena de momias cuidadosamente ordenadas y sorprendentemente bien conservadas de la época preincaica. Si prestás atención al paisaje circundante del cementerio, verás restos de huesos dispersos por todas partes, testimonio silencioso de la profanación histórica que sufrió este lugar sagrado.
A la vuelta, decidimos cenar en Rico Pollo, un restaurante muy concurrido por locales, lo que siempre representa una excelente señal para comer auténtico y evitar las trampas turísticas.
Pasadas las 9 de la noche, recogimos nuestras mochilas del hotel para tomar el autobús nocturno hacia Arequipa. Reservamos asientos VIP intentando pasar la noche lo más cómodamente posible en algo parecido a una cama horizontal. A las 22:30 hs el micro partió con la puntualidad característica de Cruz del Sur.
Arequipa: Belleza Volcánica y Arquitectura Colonial
Pasadas las 8:30 de la mañana, el bus llegó a la terminal arequipeña. Buscamos un taxi que por 20 soles nos transportó hasta nuestro hotel donde pasaríamos las próximas dos noches. Acercándonos al centro, inmediatamente notamos que era una ciudad completamente diferente a las exploradas anteriormente. Rápidamente entendimos por qué la llaman la Ciudad Blanca, con esa arquitectura característica construida con sillar volcánico que le da ese tono particular.
MUSA y la Princesa de Hielo
A la mañana siguiente visitamos el Museo Santuarios Andinos (MUSA), una experiencia que recomiendo fervientemente hacer. La atracción principal del museo es indiscutiblemente la exhibición de la momia Juanita, conocida popularmente como la Princesa de Hielo, una niña inca sacrificada ceremonialmente hace más de 500 años.
Antes de comenzar el recorrido físico, proyectan un video de aproximadamente 20 minutos que contextualiza históricamente todo lo que verás después. Luego sigue el recorrido guiado de 40 minutos adicionales por el interior del museo. No permiten fotografías a lo largo de todo el recorrido, pero fuimos absorbiendo mentalmente cada detalle sobre la cultura inca, sus tradiciones complejas, ceremonias elaboradas y creencias profundas. Vas tomando dimensión gradualmente de lo que fue este inmenso e impresionante imperio que continúa siendo absolutamente atrapante hasta el día de hoy.
Explorando los Alrededores: Ruta del Sillar
Después del Museo volvimos a la plaza de armas de Arequipa aprovechando para comer unas empanadas ahí mismo parados, una solución rápida y económica. A las 14 hs comenzaba nuestra próxima actividad: el tour por la Ruta del Sillar y el Cañón de las Culebrillas, que reservamos anticipadamente. Me pareció una manera excelente de conocer los alrededores sin complicaciones logísticas.
Aunque podías elegir hacerla matutina o vespertina, nosotros optamos por la tarde. La primera parada fue el Mirador Yanahuara ofreciendo vistas impresionantes del volcán Misti dominando el horizonte. Después continuamos hasta la quebrada, esa formación natural creada por el paso milenario del agua.

Es una caminata fascinante entre paredes rocosas alcanzando entre 15 y 20 metros de altura donde pueden observarse petroglifos antiguos tallados por culturas preincaicas. Recomendación absolutamente importante: llevá repelente porque los mosquitos literalmente se hicieron un festín con nosotros. Existe un ingreso de 5 soles por persona que no estaba incluido en el precio del tour original.
La última parada fueron las canteras de piedra sillar donde conocimos el trabajo ancestral de los canteros, un oficio que permanece activo desde tiempos coloniales. Las piedras de esta zona volcánica tienen la particularidad única de poder trabajarse manualmente, porque de lo contrario se romperían fácilmente. La labor meticulosa de tallar la piedra para formar el sillar es lo que posteriormente se utiliza en las construcciones tan características de Arequipa.
Podés pagar una entrada extra para ver distintas esculturas contemporáneas hechas con esta peculiar piedra, y hay un circuito alternativo con más obras donde podés fotografiarte pagando un adicional. El tour completo duró aproximadamente 4 horas y después volvimos directamente al hotel para descansar.
Gastronomía Arequipeña
Salimos a cenar siguiendo nuestra costumbre argentina de cenar tardísimo, lo que nos jugó nuevamente una mala pasada. Queríamos cenar en Zig Zag pero estaba cerrado, como prácticamente la mayoría de restaurantes a esa hora nocturna. Afortunadamente encontramos La Despensa abierto, un sitio absolutamente encantador donde comimos una pizza deliciosa para cerrar satisfactoriamente el día.
Al día siguiente, después de recorrer brevemente la ciudad por nuestra cuenta, fuimos al emblemático Monasterio de Santa Catalina. Aunque contratamos un tour guiado de aproximadamente 4 horas, ya sabés que generalmente prefiero los free tours. Esta vez, ante la oportunidad de conseguir un precio muy competitivo que además incluía la entrada a varios lugares emblemáticos de la ciudad más el monasterio, no lo dudé ni un segundo.
Pasaron a buscar directamente por el hotel y fuimos primero al monasterio, pero antes paré obligatoriamente a probar el famoso queso helado, ese postre tradicional que no tiene nada de queso pero sí mucha cremosidad. Seguimos visitando los tambos de Bronce y Cabezona, donde antiguamente se desarrolló intensamente el comercio y el trueque funcionaba como medio de pago principal.
Convento de Santa Catalina: Ciudad Dentro de la Ciudad
El tour finaliza en el absolutamente imprescindible Convento de Santa Catalina de Siena, uno de esos lugares que genuinamente impactan por su magnitud y belleza. Son contados los sitios con esta particularidad. Este gigantesco complejo religioso que ocupa literalmente varias manzanas fue, y todavía continúa siendo, un convento de monjas de clausura, aunque actualmente está parcialmente abierto al turismo.
Es indiscutiblemente uno de los sitios más visitados de Arequipa y definitivamente una de las experiencias que tenés que vivir sí o sí. Caminando por sus callecitas internas pintadas de colores vibrantes – azul intenso, rojo terracota, blanco inmaculado – sentís que viajaste en el tiempo varios siglos atrás.
Saboreando la Tradición: Las Picanterías
Después de tanto caminar, queríamos visitar una típica picantería arequipeña. Tenía varias anotadas ubicadas estratégicamente en distintas partes de la ciudad. Terminamos eligiendo la Picantería Victoria donde probamos el tradicional rocoto relleno – ese pimiento picante relleno con carne que desafía tu tolerancia al picante – y chicharrón de cerdo crujiente, todo acompañado perfectamente con chicha morada refrescante. La experiencia gastronómica estuvo sensacional.
El resto de la tarde lo dedicamos a recorrer libremente sin apuro y terminamos inevitablemente en el Mercado San Camilo, una auténtica explosión de colores, sabores intensos y olores característicos con decenas y decenas de puestos vendiendo fruta fresca, verdura, pescado del día, carne y artesanías locales. Es el tipo de lugar donde realmente captás la esencia de la vida cotidiana local.
Nos alojamos en Bella AQP, un hotel realmente muy lindo con excelente ubicación al lado del Monasterio, literalmente a solo 5 minutos caminando de la plaza principal. Las habitaciones resultaron amplias y confortables, sirven un rico desayuno variado y el personal es genuinamente muy amable. Las vistas desde la terraza son preciosas y las disfrutamos tomando un tecito de muña mientras el sol se ponía.
Todos los hoteles donde nos alojamos desde este punto ofrecen cortésmente café, té de coca o muña, algo que se agradece inmensamente porque puede comenzar a afectarte el famoso mal de altura o soroche. Estos tecitos funcionan como un buen aliado natural contra el malestar de altura. Pagamos 37€ la noche con desayuno incluido, precio justo considerando la calidad.
Valle del Colca: Naturaleza Extrema
Nuestro próximo destino planteaba estratégicamente dos opciones viables: tomarnos un bus nocturno directo hacia Puno o hacer una excursión de día completo por el Valle del Colca, finalizando efectivamente en Puno. Elegimos esta última alternativa y definitivamente acertamos con la decisión.
Aunque fue un día extraordinariamente largo y físicamente agotador, vale completamente la pena. Si necesitás optimizar tiempo en tu itinerario, representa una opción inteligente que combina traslado con experiencia turística.
Mirador Cruz del Cóndor
Muy temprano por la mañana viajamos hasta Chivay donde desayunamos ligeramente. Solo tomamos té de muña porque no queríamos comer copiosamente para minimizar que nos afectara el mal de altura considerando que subiríamos a alturas significativas.
Seguimos camino directamente hacia el Mirador Cruz del Cóndor, el punto culminante de la excursión. Después de una caminata bordeando cuidadosamente el cañadón hasta alcanzar el mirador estratégico, pudimos observar varios cóndores volando majestuosamente con sus alas inmensas desplegadas, aprovechando las corrientes térmicas que ascienden desde el cañón profundo.
La próxima parada fueron los baños termales donde tuvimos una hora libre para relajarnos antes de continuar el viaje extenso que nos esperaba. Nuevamente paramos para almorzar (el almuerzo no está incluido en el precio del tour, tampoco la entrada al Cañón del Colca que cuesta 70 soles, ni la entrada a las termas que sale 15 soles adicionales).
Después del almuerzo nos tocaba enfrentar el trayecto más largo del día completo. Durante el camino hicimos algunas paradas estratégicas para estirar las piernas entumecidas, observar fauna típica andina como vicuñas y alpacas, contemplar volcanes nevados en la distancia y disfrutar de hermosos paisajes andinos que cambian constantemente. Llegamos finalmente a Puno alrededor de las 20 hs, completamente exhaustos. Fuimos directo al hotel que tenía restaurante incorporado y aprovechamos a cenar ahí mismo sin tener que salir.
Puno y el Lago Titicaca: Alturas Navegables
Al día siguiente pasaron a buscarnos muy temprano para la excursión a la Isla de los Uros y Taquile, probablemente una de las actividades más esperadas. Navegando por las aguas del lago navegable más alto del mundo fue una experiencia absolutamente única. El tour que elegimos operaba en lancha rápida, lo que permite optimizar considerablemente los tiempos de navegación entre islas.
Islas Flotantes de los Uros
La primera parada fue en las famosas islas flotantes de los Uros, esas construcciones asombrosas hechas completamente de totora que literalmente flotan sobre el lago. Las familias que habitan estas islas mantienen viva una tradición milenaria, renovando constantemente las capas de totora que forman sus hogares.
Después navegamos un buen rato adicional hasta alcanzar la isla Taquile, la más grande del lago Titicaca. Aunque la caminata en sí no reviste mucha dificultad técnica, debo reconocer honestamente que sentí significativamente la altura. Hasta este momento la altura no me había afectado tan intensamente, pero este trekking ascendente me costó bastante esfuerzo físico.
Tardamos casi media hora en subir completamente, pero los paisajes literalmente te cortan la respiración y hacen que la subida, pese a ser físicamente dificultosa, resulte un poco más agradable visualmente. Los colores del lago cambian constantemente dependiendo de cómo le pega el sol.
Cultura Viva en Taquile
Arriba nos recibieron los lugareños con bailes tradicionales y música típica tocada con instrumentos ancestrales. Después de un descanso necesario, fuimos al restaurante comunitario donde almorzamos con vistas panorámicas. Es un sitio hermoso con vistas absolutamente espectaculares del lago extendiéndose hasta el horizonte.
La comida estaba incluida en el tour y resultó buenísima, muy bien preparada. De entrada disfrutamos de una rica y reparadora sopa de quinoa que reconforta el cuerpo, y como plato principal tuvimos trucha fresca del lago con papas andinas. Obviamente no podía faltar el té de muña (el té sí estaba incluido, pero las otras bebidas como gaseosas o cerveza no estaban incluidas en el precio base).
Después tocó regresar navegando a Puno. Sentada en la lancha mientras volvíamos, no podía más que agradecer profundamente por poder conocer lugares así de especiales. El Lago Titicaca me encantó genuinamente y lo considero absolutamente imprescindible en cualquier itinerario peruano.
Aunque había leído opiniones divididas diciendo que el tour era excesivamente turístico y estaba todo preparado artificialmente para el turista, puede que parcialmente así sea. La verdad honesta es que a mí me gustó muchísimo y no sentí para nada la sensación de estar presenciando una representación armada artificialmente. Al contrario, las familias que nos recibieron eran auténticas y genuinamente querían que conociéramos su cultura ancestral. Sin dudarlo, volvería encantado.
Explorando Puno Libremente
Otra vez aprovechamos la tarde para conocer Puno por nuestra cuenta, sin guías ni horarios estrictos. Recorrimos la Catedral central, el Parque Pino con su ambiente familiar y llegamos hasta el Mercado Central donde pulsa la vida cotidiana de los puneños.
Para cenar elegimos Mojsa, que estaba estratégicamente a pocos pasos del hotel y tenía valoraciones positivas consistentes en Tripadvisor. Después de la experiencia del mediodía saboreando la trucha fresca, volvimos a pedir pescado porque estaba realmente delicioso. Cuando terminamos de cenar todavía no era excesivamente tarde, así que nos quedamos un rato sentados en un banco de la plaza principal, que tenía un ambiente nocturno muy agradable con familias locales paseando.
El Hotel Hacienda Plaza de Armas resultó super correcto en todos los aspectos. Las vistas desde el balcón de nuestra habitación mirando directamente hacia la plaza y la catedral iluminada eran un 10 absoluto. Pagamos aproximadamente 77€ por las dos noches con desayuno incluido, lo cual considerando la ubicación privilegiada resultó bastante razonable.
El Camino del Sol: Conectando con el Ombligo del Mundo
Para alcanzar nuestro próximo destino, muchos viajeros optan por tomar el bus nocturno para economizar tiempo y dinero simultáneamente. Nosotros elegimos hacerlo mediante una excursión que va recorriendo varios puntos de interés histórico y termina efectivamente en Cusco. Fue una decisión absolutamente acertada que no nos arrepentimos.
Ruta Arqueológica hacia Cusco
La primera parada fue en Pukará donde visitamos un centro de interpretación que contextualiza la cultura preincaica local. Desde Pukara continuamos en dirección al paso de La Raya, bajándonos del bus para apreciar este paso de montaña situado a más de 4300 metros sobre el nivel del mar, donde el aire se siente notablemente más delgado.
En el yacimiento arqueológico de Raqchi, este enclave nos permitió ver los restos impresionantes del antiguo templo dedicado al dios Wiracocha, una de las deidades más importantes del panteón inca. Fue nuestro primer contacto más cercano con el mundo inca arquitectónico y me fascinó, aunque me hubiera gustado recorrerlo más tranquilamente sin apuros. El problema inherente que tienen los tours organizados es que tenés que seguir necesariamente el ritmo que marca el guía y el grupo.
Concluida la visita guiada al parque arqueológico, continuamos hasta la villa de Andahuaylillas donde visitamos la iglesia de San Pedro Apóstol. ¿Sabías que es conocida como la Capilla Sixtina de América? El interior de esta capilla es verdaderamente impresionante, con murales que cubren prácticamente cada centímetro de pared y techo. Lamentablemente no se permite hacer fotos dentro, pero te aseguro que es una verdadera maravilla artística que justifica completamente la parada.
Llegando al Ombligo Imperial
Ya en Cusco nos estaba esperando pacientemente un taxi (incluido en el tour) que nos llevó directamente hasta nuestro hotel. La oferta hotelera en Cusco es verdaderamente muy grande abarcando todos los bolsillos imaginables. Elegimos el Kokoa Hotel Cusco, ubicado estratégicamente en el centro a aproximadamente 400 metros de la Plaza de Armas.
Todos los días sirven un rico desayuno variado, y como nuestra excursión al día siguiente comenzaba muy temprano, les solicitamos amablemente que nos preparen un box para llevar, lo cual hicieron sin problemas. Pagamos alrededor de 51€ por noche para los dos con desayuno incluido, precio competitivo considerando la ubicación céntrica.
Cusco: Capital Histórica del Imperio Inca
Por fin llegamos al ombligo del mundo, ese lugar que todo viajero sueña conocer. Tengo que confesarte honestamente que Cusco es absolutamente imperdible, no hay otra manera de describirlo. Le dedicamos dos días completos a recorrer la ciudad antes de continuar viaje hacia el Valle Sagrado, y aún así sentimos que necesitábamos más tiempo.
El primer día lo dedicamos a recorrer el casco histórico haciendo lo que siempre predico que es la mejor forma de comenzar a conocer cualquier lugar: haciendo un free tour que te da contexto general antes de explorar por tu cuenta.
Tesoros del Centro Histórico
Comenzamos el recorrido del centro dedicándonos a hacer una ruta por los principales puntos de interés arquitectónico e histórico. No quiero escribir absolutamente toda la información acá porque resultaría excesivamente extenso, pero te adelanto brevemente lo que vimos durante el recorrido: pasamos por la famosa piedra de los 12 ángulos, esa obra maestra de la ingeniería inca que encaja perfectamente sin mortero, paseamos por el coqueto barrio de San Blas al que se llega subiendo una empinada cuesta adoquinada, seguimos hasta el acueducto de Sapantiana todavía funcionando, la calle Siete Borreguitos con sus balcones coloniales y el Mirador de la Plaza San Cristóbal.
Desde este mirador tenés una hermosa vista panorámica de la ciudad completa extendiéndose por el valle. Es el sitio absolutamente ideal para disfrutar del atardecer mientras los techos de tejas se iluminan gradualmente. Volviendo al centro, paramos obligatoriamente a probar los típicos Picarones, esos buñuelos fritos servidos con miel de chancaca que son adictivos.
Sitios Arqueológicos Circundantes
A la mañana siguiente hicimos uno de los tours más populares entre viajeros: el tour de medio día que te transporta a los sitios arqueológicos de época inca más importantes en los alrededores inmediatos de Cusco. El recorrido incluye la fortaleza imponente de Sacsayhuamán con sus piedras masivas, el adoratorio ceremonial Qenqo, la atalaya estratégica Puca Pucara, Tambomachay con sus fuentes de agua perpetua y el Templo del Qoricancha que combina arquitectura inca con construcción colonial.
Es un recorrido bastante completo con muy buena relación precio-calidad que te da contexto histórico esencial. Para entrar a todos estos lugares te conviene definitivamente comprar el boleto turístico en lugar de pagar la entrada de cada atracción por separado, lo cual terminaría saliendo mucho más caro. Podés comprarlo anticipadamente online o en oficinas físicas en Cusco.
La tarde la dedicamos a perdernos completamente y sin ningún apuro por las callecitas llenas de encanto absoluto de Cusco, descubriendo tiendas artesanales, galerías pequeñas y cafés escondidos. Cenamos en Don Pancho, un restaurante ubicado frente a la plaza que sirve comida tradicional cusqueña bien preparada.
Valle Sagrado: Corazón del Imperio
Este fue indiscutiblemente uno de mis días preferidos de todo el recorrido completo por Perú. Lo especial es que no solo lo recorrimos turísticamente, sino que hicimos noche en Ollantaytambo para poder visitar las ruinas tranquilamente al día siguiente sin prisas.
Bien temprano comenzó nuestro tour de día completo por el Valle Sagrado de los Incas. En el hotel dejamos nuestro equipaje grande guardado y solo llevamos una mochila pequeña con lo estrictamente necesario para pasar la noche fuera.
Chinchero: Textiles Ancestrales
En Chinchero, tras poco más de media hora de viaje, llegamos a primera hora de la mañana. Este pueblo destaca especialmente por su iglesia colonial que data del siglo XVII, representando una de las primeras edificaciones católicas construidas en la región después de la conquista. Además ofrece impresionantes vistas panorámicas de la montaña nevada y las terrazas agrícolas típicas de los incas perfectamente preservadas.
El pueblo además es famoso regionalmente por la calidad excepcional de sus textiles tradicionales. Antes de continuar viaje, pasamos por un taller artesanal donde unas tejedoras experimentadas nos enseñaron generosamente su arte ancestral transmitido de generación en generación, desde el hilado manual hasta los tintes naturales que producen esos colores vibrantes característicos.
Moray: Laboratorio Agrícola Inca
En Moray, al que se accede bajando por un camino empinado pero transitable, vimos el mejor ejemplo arquitectónico de cómo los incas dominaban magistralmente el arte de la agricultura experimental. Este yacimiento arqueológico con sus terrazas circulares concéntricas fue un enorme laboratorio experimental al cielo abierto donde probaban cultivos.
En diferentes niveles escalonados conseguían crear un microclima diferente para comprobar experimentalmente las mejores condiciones climáticas óptimas para cada determinado cultivo específico. La diferencia de temperatura entre el nivel superior y el inferior puede alcanzar hasta 15 grados, algo asombroso considerando que todo está al aire libre.
Salineras de Maras: Oro Blanco Andino
Las Salineras de Maras, aunque no tienen conexión histórica directa con la localidad colonial de Maras, son indiscutiblemente una de las visitas estrella absolutas de la región completa. El motivo principal son las fotogénicas Salineras que brillan bajo el sol andino.
Se trata de una red impresionante de miles de pozas – dicen que hay más de 3.000 – únicas en el mundo, que son explotadas comunitariamente por la comunidad local y donde se produce sal rosada de excelente calidad reconocida internacionalmente. El paisaje resulta surreal, especialmente cuando el sol se refleja en el agua salada creando un espectáculo de luz.
Almorzando en Urubamba
El almuerzo estaba incluido en Urubamba, una parada que hace obligatoriamente el tour en un pueblito exclusivamente para almorzar y descansar. Como te comentaba anteriormente, hay distintas opciones para contratar este tour completo. Nosotros optamos por incluir el almuerzo tipo buffet que aunque sencillo, estaba bien preparado.
Ollantaytambo: Pueblo Inca Viviente
Llegamos finalmente a Ollantaytambo, que para mí personalmente es el pueblo más bonito del Valle Sagrado sin ninguna duda. El tour que contratamos originalmente seguía hasta Pisac como última parada, pero ahí nosotros optamos estratégicamente por no continuar porque queríamos hacer noche específicamente en Ollantaytambo.
A la mañana siguiente temprano teníamos que salir rumbo a Machu Picchu tomando el tren. También podíamos haber tomado el tren directamente desde Cusco, pero nos pareció mejor decisión logística quedarnos acá reduciendo tiempo de viaje matutino.
Otra opción que también barajamos fue volver en taxi compartido a Cusco. Estuvimos averiguando precios y cuesta aproximadamente unos 80 dólares el trayecto completo, que es de más o menos una hora de ruta. Pero Ollantaytambo es tan absolutamente divino, un pueblito enclavado entre montañas imponentes y conocido como el último pueblo inca vivo que mantiene su trazado original, que decidimos quedarnos definitivamente.
Explorando las Ruinas al Atardecer
Nos despedimos del resto del grupo del tour y fuimos inmediatamente a dejar nuestras mochilas al hotel antes de visitar las ruinas arqueológicas. Nada más empezamos a caminar por las callecitas angostas del pueblo me di cuenta absolutamente de que este lugar es realmente especial, con canales de agua corriendo por las calles como hace 500 años.
Llegamos a la entrada del sitio arqueológico y pasamos tranquilamente. Ya estábamos adentro de este conjunto arqueológico que es una verdadera obra maestra de la arquitectura inca, posiblemente una de las más impresionantes después de Machu Picchu. Podría considerarse como una pequeña versión de Cusco, ya que servía estratégicamente como ciudad de paso para las expediciones que iban camino a la capital imperial. Cumplía funciones múltiples: defensivas, ceremoniales, administrativas y agrícolas simultáneamente.
Algo que resalta especialmente es el legendario Templo del Sol, esa construcción monumental en la cima. Aunque está inacabado por razones que aún debaten los historiadores, impresiona enormemente por las enormes rocas que utilizaron para construirlo, algunas pesando más de 50 toneladas que transportaron desde canteras ubicadas a varios kilómetros de distancia.
Las vistas del Valle Sagrado desde arriba son absolutamente espectaculares, especialmente cuando el sol comienza a ponerse. Llegamos poco antes de que cerrara el sitio y la mayoría de los tours organizados ya se había marchado, así que tuvimos la suerte extraordinaria de recorrerlo prácticamente solos disfrutando de la tranquilidad.
Si leíste algún otro post mío sobre Pompeya, sabrás que me encantan profundamente los lugares cuando están vacíos de turistas y podés conectar auténticamente. Una de las cosas que me gustaron especialmente de este yacimiento es que tiene muchos canales intricados y fuentes donde el agua corre incesantemente desde tiempos incas, mostrando el dominio hidráulico de esta civilización.
Sin dudas, si podés quedarte en Ollantaytambo para pasar la noche es muchísimo mejor que volver corriendo a Cusco. Saliendo de las ruinas, justo junto a la entrada hay un típico mercado artesanal donde vi que los precios eran bastante más baratos que en otros sitios turísticos de Cusco, así que si tenés pensado hacer alguna compra de artesanías textiles o cerámicas, este es definitivamente buen lugar para hacerlo.
Nos alojamos en Picaflor Tambo Guest House, un hotelito super bien ubicado, acogedor y tranquilo que superó expectativas. Las vistas son muy lindas hacia las montañas circundantes y los cuartos son espaciosos con camas muy cómodas que invitan al descanso. Está a solo dos cuadras (aproximadamente unos 15 minutos a pie) de la estación de tren, super conveniente. La callecita donde está ubicado es preciosa y pasa una acequia tradicional. Esa noche dormimos arrullados con el ruido del agua corriendo, algo extremadamente relajante después de tanto caminar. Costó 34€ la noche con desayuno incluido.
Machu Picchu: Maravilla del Mundo Moderno
Empieza finalmente el día más esperado del viaje completo. No podíamos tener mejor final que conocer otra de las maravillas del mundo moderno y cumplir así un gran sueño viajero compartido. ¡Vamos finalmente a Machu Picchu!
El Viaje en Tren Panorámico
A las 9:15 hs partía nuestro tren de la empresa Perú Train desde la estación de Ollantaytambo. Un dato importante que me comentaron: dicen que la mejor ubicación para el trayecto es sentarte del lado izquierdo porque las vistas son superiores. Lamentablemente no tenés opción para elegir el asiento anticipadamente, nos explicaron en las oficinas cuando compramos los tickets.
Pero tuvimos mucha suerte extraordinaria porque nos tocó exactamente el lado correcto y nos sentamos junto a una gran ventana panorámica que permitía vistas de 180 grados. Teníamos unas vistas increíbles durante todo el camino siguiendo el río Urubamba que baja encajonado entre montañas verticales cubiertas de vegetación exuberante.
Poco antes de las 11 de la mañana estábamos arribando a Machu Picchu Pueblo, también conocido localmente como Aguas Calientes por sus baños termales naturales. Ni bien llegamos a la estación fuimos directamente a la oficina donde venden los tickets para subir y bajar en minibus hasta la entrada de la ciudadela ubicada en la cima. Pagamos 24 dólares por la ida y vuelta, precio fijo establecido.
Visitando la Ciudadela Sagrada
También contratamos los servicios de un guía oficial para hacer la visita en grupo reducido, lo que salió 30 dólares en total dividido entre 6 personas. Super recomiendo fervientemente hacerlo con guía porque si vas solo a la zona arqueológica hay poca información señalizada (por no decir prácticamente ninguna) sobre el lugar y su historia.
Nuestra entrada era específicamente de 13 a 14 hs según la franja horaria asignada. Sé perfectamente que no es el mejor horario posible, pero como te comentaba anteriormente, en la actualidad hay cupo estricto de ingreso por franja horaria y esta era la franja disponible cuando compramos con relativa anticipación.
Teníamos previsto subir también al Huayna Picchu si conseguíamos permiso, pero no hubo suerte. Si sos de los viajeros que quieren ver el amanecer o el atardecer desde Machu Picchu, ese es definitivamente tu caso, entonces ni bien tengas confirmada la fecha de tu viaje comprá las entradas con mucha anticipación para no quedarte sin lugar disponible.
Antes de ingresar al sitio arqueológico, dejamos nuestra mochila pequeña en el guardaequipaje por 5 soles por unidad. Es bueno saber anticipadamente que el recorrido dentro de Machu Picchu es estrictamente unidireccional, es decir, a medida que vayas avanzando por el circuito establecido no podés volver para atrás a revisar algo que te perdiste.
No tengo palabras suficientemente expresivas para describir exactamente lo que se siente estando frente a estas montañas impresionantes y viendo las ruinas incas de las que tanto habíamos visto previamente en documentales y fotografías. La realidad supera infinitamente cualquier imagen.
Estuvimos más de 4 horas visitando este fantástico lugar mágico, recorriendo cada rincón accesible, fotografiando desde todos los ángulos posibles y simplemente sentándonos a absorber la energía del lugar. Después volvimos al pueblo caminando por el sendero serpenteante y tuvimos tiempo de dar una vuelta tranquila y cenar en el restaurante Chullos que nos habían recomendado.
Regreso a Cusco
Esa misma noche, alrededor de las 21 hs, tomamos el servicio bimodal de Inca Rail, esa combinación inteligente de tren y combi que nos llevó de regreso directamente a Cusco optimizando tiempo. Llegamos finalmente al hotel a la 1.30 hs de la madrugada completamente exhaustos pero inmensamente felices. Pasamos nuestra última noche en el Kokoa Hotel otra vez, agradeciendo las camas cómodas.
Despedida Final
Llegó inevitablemente el fin del viaje después de dos semanas intensas. A la mañana siguiente tomamos un taxi directo al aeropuerto de Cusco para nuestro vuelo doméstico a Lima y de ahí la conexión internacional de regreso a casa, cargados de recuerdos inolvidables y fotografías que nunca harán justicia a lo vivido.
Extendiendo Tu Aventura Amazónica
Si tenés más días para incluir en tu itinerario de viaje completo, te recomiendo fervientemente conocer la Amazonía peruana, una experiencia completamente diferente. Podés dedicar algunos días saliendo de Iquitos – tené en cuenta que solo se puede llegar en vuelo doméstico o en barco con travesías de varios días navegando el río.
Otra excelente opción es agregar una parada de playa en Máncora, ubicada en el norte del país cerca de la frontera con Ecuador, perfecta para relajarse después de tanta actividad.
Conexión Digital Durante Tu Recorrido
Si querés no complicarte tecnológicamente y tener internet inmediato apenas llegues al país, te recomiendo contratar una eSIM de Holafly que funciona perfectamente. Como lector de Viajeros por más, tenés un 5% de descuento usando el código VIAJEROSPORMAS al momento de la compra online.
Viajá Protegido Siempre
Para viajar tranquilo mentalmente, nada mejor que contar con un buen seguro de viaje y estar protegido ante cualquier contratiempo que pueda surgir durante tu aventura. Contratá tu seguro con IATI, que ofrece condiciones especiales para lectores de Viajeros por más con coberturas amplias.
Planificación con Mapa Interactivo
Te comparto generosamente el mapa de nuestro recorrido por libre con todos los puntos de interés marcados estratégicamente: desde el sitio donde iniciamos hasta donde terminamos la aventura completa. Siempre hago estos mapas meticulosamente antes de empezar cualquier viaje para planificar mejor y tener absolutamente claro cómo organizar cada día sin improvisaciones.
Como ves claramente, diseñamos una ruta circular que inicia y termina en Lima estratégicamente. El sentido del recorrido no fue elegido al azar caprichosamente: como muchos de los atractivos turísticos que vas a conocer están ubicados a gran altitud considerable, esta ruta está pensada inteligentemente para ir ganando altura paulatinamente, dándole tiempo necesario al cuerpo para que se vaya acostumbrando gradualmente.
Es una forma inteligente de tratar de evitar el temido soroche o mal de altura que puede arruinar varios días valiosos de tu viaje si no tomás las precauciones necesarias. Desde la costa a nivel del mar hasta alturas superiores a 4000 metros, tu cuerpo necesita adaptarse.
Este increíble país ofrece desde las enigmáticas Líneas de Nazca hasta la majestuosidad de Machu Picchu, Patrimonio de la Humanidad que atrae a millones cada año. Recorrer el Valle de Colca, contemplar los geoglifos precolombinos desde el cielo, y explorar las ruinas incas son experiencias que transforman cualquier viaje por libre en algo absolutamente inolvidable.



